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El Trineo de Viento, el invento español que atravesará la Antártida sin emisiones: "Es único en el mundo"

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El noveno prototipo del Trineo de Nieve, con el que se quiso rebajar el peso del vehículo en sí, para que pudiera llevar más material científico.
El noveno prototipo del Trineo de Nieve, con el que se quiso rebajar el peso del vehículo en sí, para que pudiera llevar más material científico. -  Derechos de autor  Tierras Polares / Trineo de Viento
Derechos de autor Tierras Polares / Trineo de Viento
Por Rafael Salido
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El explorador Ramón Larramendi liderará una expedición de 3.400 km y 80 días de duración con un vehículo impulsado por cometas que transportará instrumentos para desarrollar 16 proyectos científicos en el Polo Sur. Aunque, en realidad, la misión en sí misma será la mayor investigación.

El explorador polar español Ramón Larramendi liderará una expedición científica que recorrerá unos 3.400 kilómetros por el interior de la Antártida, durante aproximadamente 80 días, sin utilizar combustibles fósiles para desplazarse. El proyecto Trineo de Viento Antártida 2026-2027 transportará instrumentos para desarrollar 16 investigaciones en algunas de las regiones más inaccesibles del planeta, con el objetivo de ampliar conocimientos sobre el hielo, el cambio climático y los ecosistemas polares.

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"El trineo de viento es algo -un poco- totalmente único en el mundo", explica Larramendi a 'Euronews' durante una entrevista en la céntrica Plaza de España de Madrid. El explorador considera que el vehículo que ha diseñado constituye una combinación excepcional de técnicas tradicionales y tecnología avanzada, concebida para recorrer grandes distancias sin necesidad de motores de combustión ni avituallamientos aéreos.

La expedición partirá de España el 18 de octubre y tiene previsto regresar a comienzos de febrero. La ruta comenzará cerca de la base rusa de Novolazárevskaya, en la Tierra de la Reina Maud, y terminará en la base franco-italiana Concordia, en Domo C, tras atravesar el Polo de Inaccesibilidad y las proximidades del Polo del Frío.

Recorrido de la expedición Trineo de Viento Antártida 2026-2027.
Recorrido de la expedición Trineo de Viento Antártida 2026-2027. Tierras Polares / Trineo de Viento

Un vehículo impulsado por el viento para cruzar la Antártida sin emisiones

El Trineo de Viento es una plataforma de exploración polar que utiliza cometas para aprovechar la fuerza del viento y energía solar para alimentar los equipos científicos. Su diseño, inspirado en la cultura inuit, según cuenta Larramendi, es el resultado de unos 25 años de desarrollo y experimentación, durante los cuales el explorador ha recorrido más de 28.000 kilómetros sobre hielo en distintas expediciones.

"Este trineo combina la técnicas inuit, que parecen como cosas antiguas y un poco extrañas de tecnología. Entonces hace que sea una mezcla muy, muy extraña, pero tremendamente eficiente", afirma el explorador, que considera la sostenibilidad uno de los pilares fundamentales del proyecto.

El vehículo está compuesto por cuatro módulos y mide 15 metros de longitud. Puede transportar hasta 2.100 kilos de carga, aunque en esta ocasión llevará inicialmente unos 250 kilos de instrumentación científica.

La tripulación dispondrá de 20 cometas, con superficies de entre cinco y 150 metros cuadrados, que utilizará en función de las condiciones meteorológicas. En momentos favorables, el trineo puede alcanzar los 80 kilómetros por hora, con una velocidad media aproximada de 25 kilómetros por hora.

La ausencia de combustibles fósiles reduce tanto el impacto ambiental como las necesidades logísticas de la expedición. Como referencia, la Expedición Transantártica Científica de 2011-2012 recorrió una distancia similar utilizando camiones oruga, motos de nieve y trineos, con un consumo aproximado de 170.000 litros de combustible en dos meses.

Larramendi espera que esta campaña demuestre el potencial del vehículo como plataforma científica para futuras travesías. "Pueden surgir otros sistemas movidos por energías renovables para cruzar la Antártida, pero ninguno va a ser más sostenible y con menor impacto que el Trineo de Viento", sostiene.

El español Ramón Larramendi se inspiró en la cultura inuit para el diseño de su trineo impulsado con cometas.
El español Ramón Larramendi se inspiró en la cultura inuit para el diseño de su trineo impulsado con cometas. Tierras Polares / Trineo de Viento

Dieciséis proyectos para investigar el hielo, los contaminantes y la vida microbiana

La expedición desarrollará 16 proyectos científicos seleccionados mediante una convocatoria coordinada por el Comité Polar Español. Las investigaciones, en las que participan centros del CSIC, el CIEMAT, el INTA, seis universidades españolas y organismos internacionales, permitirán obtener mediciones directas en zonas donde apenas existen datos, complementando la información recogida por satélites y estaciones permanentes.

Entre los trabajos destaca una investigación del Ames Research Center de la NASA, liderada por el español Alfonso Dávila, que estudiará si pueden darse condiciones favorables para la vida microbiana en el interior de rocas de sal sometidas al frío extremo de la Antártida. Los sensores medirán la temperatura, la humedad relativa y la conductividad eléctrica para determinar si pudo formarse agua líquida en su interior, pese a las bajas temperaturas y la aridez del entorno.

Otro de los proyectos, denominado Dinglac y dirigido por el glaciólogo Francisco Navarro, de la Universidad Politécnica de Madrid, utilizará un georradar para analizar los primeros diez metros de nieve. Las mediciones ayudarán a comprender cómo se acumulan y desplazan las capas de nieve y a mejorar las estimaciones sobre la evolución de la masa de hielo antártica en el contexto del cambio climático.

La campaña también estudiará la presencia de microplásticos, contaminantes persistentes y posibles microorganismos y virus, además de investigar el magnetismo terrestre y el funcionamiento de los sistemas europeos de navegación Galileo. Parte de los experimentos utilizará instrumentación relacionada con la exploración espacial.

Para Larramendi, el valor de estos trabajos reside también en que se desarrollarán en un territorio prácticamente desconocido desde el punto de vista científico. "Se desarrolla en una zona de la que prácticamente no hay datos", explica. El sistema permite adentrarse en áreas donde las dificultades y los costes de las operaciones convencionales hacen que las campañas de investigación sean especialmente complejas.

Cuatro personas aisladas durante 85 días: un experimento para futuras misiones espaciales

La expedición estará integrada por cuatro veteranos antárticos: el propio Larramendi; Hilo Moreno, guía polar y técnico de montaña; Mariusz Potocki, investigador de la Universidad de Maine, en Estados Unidos; y Javier Selva, fotógrafo, documentalista y responsable de la dirección técnica de imagen. Selva ya acompañó a Larramendi durante una expedición antártica entre 2011 y 2012.

Además de participar en los trabajos de campo, los cuatro expedicionarios serán objeto de estudio en sí mismos. El proyecto WindSled Mind, dirigido por Gabriel G. de la Torre desde la Universidad de Cádiz, analizará los efectos del aislamiento prolongado sobre la respuesta psicológica, el sueño y la convivencia de la tripulación. "Somos parte del proyecto de investigación y sí, nos sentimos un pelín cobayas; pero contentos", comenta Larramendi divertido.

Somos parte del proyecto de investigación y sí, nos sentimos un pelín cobayas; pero contentos
Ramón Larramendi
Líder de la expedición Trineo de Viento Antártida 2026-2027

La investigación busca generar conocimientos aplicables a futuras misiones espaciales de larga duración, en las que los astronautas deberán afrontar condiciones de confinamiento, peligro y distancia extrema respecto a la Tierra. La Antártida constituye uno de los entornos terrestres más adecuados para estudiar estos factores y probar instrumentos destinados a futuras exploraciones planetarias.

"Nosotros en sí somos el experimento. Cuatro personas aisladas durante 85 días en el interior del continente antártico", reconoce Larramendi. El explorador explica que existen dos proyectos en los que los propios integrantes de la expedición constituyen el objeto de investigación.

Retrato de Ramón Larramendi durante una de sus expediciones.
Retrato de Ramón Larramendi durante una de sus expediciones. Tierras Polares / Trineo de Viento

La autonomía será una de las claves de la travesía. El equipo transportará las provisiones y el material necesarios para permanecer durante semanas sin apoyo exterior, aunque disponen de un plan de evacuación para afrontar una eventual emergencia médica o cualquier otra situación extraordinaria.

Una ruta inédita con la vista puesta en futuras expediciones

La travesía, que podrá ser seguida en directo a través de la web tierraspolares.es, constituye la culminación de décadas de desarrollo del Trineo de Viento y permitirá probar su capacidad para transportar una carga científica sin precedentes en las expediciones antárticas de Larramendi. Los cuatro integrantes realizarán cinco estaciones científicas durante el recorrido, con paradas prolongadas para recoger muestras, desarrollar experimentos y obtener mediciones.

Al llegar a Concordia, los expedicionarios abandonarán el continente por vía aérea, mientras que el material científico regresará a España con apoyo francés. El trineo permanecerá desmontado en la base, preparado para una posible futura travesía en sentido contrario.

El objetivo es que las expediciones puedan repetirse y permitan comparar los datos recogidos en diferentes campañas, algo esencial para identificar cambios en el hielo y el clima. "La toma recurrente de datos es absolutamente clave para ver las variaciones", señala Larramendi.

La travesía, integrada en la XL Campaña de Investigación Antártica, que conmemora el 40 aniversario de la expedición polar española, aspira así a consolidar una vía de exploración científica de bajo impacto ambiental en el interior del continente. Una alternativa que combina la investigación sobre uno de los territorios más extremos de la Tierra con el desarrollo de tecnologías que podrían contribuir a futuras misiones espaciales.

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