¿Quién controla los satélites de los que dependen los ejércitos? Las restricciones de Starlink en Ucrania reavivan el debate. La UE lanza IRIS², red de 348 satélites, con un fabricante de Bremen.
Esta semana, el Ejército ucraniano ha informado de restricciones en el servicio de satélites Starlink. Según estas informaciones, la conexión se corta en cuanto los equipos receptores se desplazan a más de 160 kilómetros por hora, como ocurre con los drones. El servicio se restableció inicialmente de forma parcial, pero se mantuvo un límite máximo. Se desconoce quién ha ordenado la restricción.
El director ejecutivo de SpaceX, Elon Musk, ha rechazado la responsabilidad. Starshield está bajo el control del Gobierno de EE.UU., escribió en la plataforma X. Conviene distinguir: Starlink y Starshield son ambos productos de SpaceX, pero se dirigen a clientes distintos. Starlink es el servicio para usuarios particulares y empresas, Starshield la oferta para gobiernos y fuerzas armadas. Algunos informes señalan que las restricciones afectan a la variante militar.
El ministro de Exteriores polaco, Radosław Sikorski, reaccionó con dureza en X y escribió: "Hey, Elon Musk, gran hombre, ¿vuelves a hacer política con tus productos? Como tus clientes europeos, te mantenemos bajo vigilancia".
Polonia ha financiado en gran medida los terminales ucranianos. La dependencia de las fuerzas armadas de las conexiones por satélite vuelve así a estar sobre la mesa. Por eso Europa lleva tiempo trabajando en una solución propia.
La respuesta europea: IRIS²
Desde hace unos seis años, la Unión Europea (UE) trabaja en IRIS², su propia red de satélites. Las siglas responden a 'Infrastructure for Resilience, Interconnectivity and Security by Satellite' (infraestructura para la resiliencia, la interconexión y la seguridad por satélite). El sistema está pensado para ofrecer conexiones seguras a gobiernos, empresas y ciudadanos, y para acabar con las zonas sin cobertura en Europa y África. Para el cifrado recurrirá a la tecnología cuántica a través de la Infraestructura Europea de Comunicaciones Cuánticas EuroQCI.
A comienzos de agosto, la Comisión Europea y el consorcio SpaceRISE han acordado su puesta en marcha. La red llegará a contar con 348 satélites, 330 en órbita terrestre baja y 18 en órbita media. Otros 66 satélites adicionales estarán destinados específicamente a reforzar la defensa, la seguridad y los servicios de emergencia. Según los cálculos de la Comisión, esto incrementará la capacidad garantizada para usuarios institucionales un 60% en la UE y un 54% a escala mundial.
El foco estará en los Estados, las fuerzas armadas y los servicios esenciales, aunque más adelante también podrán utilizar la red los particulares. Los primeros satélites deberían lanzarse en 2029. Los primeros servicios se irán incorporando de forma progresiva a partir de 2029 o 2030.
El papel de Alemania
Por parte de Alemania participa el grupo aeroespacial OHB, con sede en Bremen, siglas de Orbitale Hochtechnologie Bremen. El 31 de agosto firmó con el operador de satélites SES un contrato de casi mil millones de euros para 18 satélites en órbita media. Cada satélite pesa en el lanzamiento alrededor de 2,6 toneladas. El consejero delegado de OHB, Marco Fuchs, considera que el programa es un paso importante hacia una mayor independencia europea.
La participación alemana fue motivo de disputas desde el principio. En diciembre de 2023, el Ministerio de Economía federal envió una dura carta a las empresas implicadas en la que exigía aclarar con urgencia la contribución de la industria alemana y su parte en la creación de valor, según informó el diario 'Frankfurter Rundschau'.
Bundeswehr: ¿una red propia de satélites?
Al margen de IRIS², la Bundeswehr, las Fuerzas Armadas alemanas, planea su propia red de satélites. Se trata de un proyecto nacional financiado por el Estado. El general de división Armin Fleischmann, responsable del espacio en el Comando Cibernético y de Información de la Bundeswehr, explicó a la cadena pública regional 'MDR' que se prepara una constelación similar a Starlink, solo que más pequeña. Al diario económico 'Handelsblatt' le dijo que quieren tener "Fritzbox voladoras" en el espacio. La red cubrirá en primer lugar el flanco oriental de la OTAN, bajo control nacional. Algunos componentes procederían de socios occidentales, entre ellos Estados Unidos.
Ya en septiembre de 2025, el ministro de Defensa, Boris Pistorius, anunció en el congreso espacial de la Federación de la Industria Alemana, celebrado en Berlín, que hasta 2030 se invertirán en total 35.000 millones de euros en proyectos espaciales militares. En julio visitó OHB en Bremen, donde le mostraron los programas de satélites y la producción en curso.
El proyecto se denomina SATCOMBw 4, siglas de 'Satellitenkommunikation der Bundeswehr' (comunicación por satélite de la Bundeswehr). Según las propias fuerzas armadas, en su fase final incluirá un número de satélites de tres cifras en órbita terrestre baja y costará entre ocho y diez mil millones de euros. Ya en 2029 debería estar operativa una primera constelación parcial con hasta 40 satélites, y la explotación completa está prevista a partir de 2030.
El contrato lo disputa la empresa conjunta "OHB Rheinmetall Space Networks", con sede en Bremen, que ambos grupos crearon en junio. Según las compañías, OHB se encargaría de los satélites y Rheinmetall de las estaciones terrestres y los terminales. La decisión aún no se ha tomado.
Según informes del sector, la adjudicación se espera para finales de año, aunque fuentes internas consideran posible que se retrase a comienzos de 2027. OHB participaría así en ambos grandes proyectos, en IRIS² como fabricante de satélites y en la red de la Bundeswehr como parte de la empresa conjunta.
Hasta ahora, la Bundeswehr utiliza dos satélites propios en órbita geoestacionaria a unos 36.000 kilómetros de altura, COMSATBw-1 y COMSATBw-2, lanzados en 2009 y 2010. Sus sucesores están siendo construidos por Airbus y deberían entregarse en órbita en 2029. El primero de los tres satélites de radar alemanes SARah fue lanzado en 2022 a bordo de un cohete Falcon 9 de SpaceX.
Una joven empresa belga participa en la construcción de la red de satélites europea
Los satélites de IRIS² los construirán varias empresas. La mayor parte no la suministrará un gran grupo consolidado, sino una compañía joven: Aerospacelab, fundada en 2018 y con sede en Charleroi (Bélgica), fabricará 264 satélites para la órbita terrestre baja.
Según la propia empresa, el volumen del contrato asciende a 2.400 millones de euros. Los satélites deberán entregarse antes de 2030. Se fabricarán en una nueva planta en Charleroi, donde a partir de 2027 podrán producirse hasta 500 satélites al año.
Airbus construirá al menos 66 satélites de la primera capa destinados a comunicaciones militares, que deberían estar listos en 2029. Con ello queda adjudicado todo el segmento de órbita baja, con 330 satélites. Sumados a los 18 satélites de OHB para la órbita media, la red alcanzará los 348 satélites.
¿Es realista el objetivo de 2029?
Está por ver si se cumplirá el calendario. Los primeros satélites deberían lanzarse en 2029, aunque, según informaciones de prensa, inicialmente se había previsto dos años antes.
Los especialistas señalan los lanzamientos de cohetes como el principal cuello de botella. Sin cohetes, ni siquiera los mejores satélites llegan al espacio y quien no puede lanzar por sí mismo sigue dependiendo de otros. Europa apuesta para ello por el cohete portador Ariane 6, operativo desde 2024. Andreas Knopp, de la Universidad de la Bundeswehr en Múnich, recuerda en el semanario 'Das Parlament' el número limitado de lanzamientos previstos, mientras que la politóloga Antje Nötzold, de la Universidad Técnica de Chemnitz, habla en 'MDR' de un "problema de lanzadores".
En lo que va de año, la Ariane 6 ha despegado cuatro veces, y en tres de esos vuelos ha puesto en órbita satélites para Amazon Leo, el servicio de internet por satélite del gigante estadounidense que también aspira a competir con Starlink. Amazon ha reservado al menos 18 lanzamientos de la Ariane 6. A comienzos de agosto, la Comisión señaló la contratación de los servicios de lanzamiento para IRIS² como uno de los próximos pasos.