Estados Unidos presiona a Ucrania para que detenga los ataques contra instalaciones petroleras rusas, mientras crece la incertidumbre por el retraso en la entrega de defensas aéreas y las restricciones a las comunicaciones por satélite.
El enviado especial estadounidense Steve Witkoff mantendrá conversaciones con el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, en Oslo este martes, en una reunión acogida por Noruega y Finlandia como parte de los renovados esfuerzos diplomáticos para poner fin a la guerra de Rusia en Ucrania.
Desde Noruega se espera que Witkoff viaje a Moscú para mantener conversaciones con el presidente ruso, Vladímir Putin, según informaciones de medios. La cita de Oslo reúne a Zelenski, el presidente finlandés, Alexander Stubb, y el primer ministro noruego, Jonas Gahr Støre, junto con Witkoff, mientras que el yerno de Donald Trump, Jared Kushner, participará de forma telemática.
En un comunicado difundido este martes, Støre confirmó que Kiev había solicitado expresamente la participación de los dos enviados estadounidenses y describió la reunión como una oportunidad para situar los esfuerzos diplomáticos para poner fin a la guerra en una base más constructiva.
"Los esfuerzos diplomáticos ya se han llevado a cabo anteriormente en varios países y Noruega y Finlandia se complacen en poder continuar este trabajo. El objetivo es encauzar los esfuerzos diplomáticos por una vía más constructiva", afirmó Støre. También se espera la participación de representantes de los países E4 (el Reino Unido, Francia, Alemania y Polonia), así como de la Unión Europea (UE) y de la OTAN.
La presencia prevista de Polonia se produce después de que Varsovia quedara fuera de negociaciones anteriores que implicaban a Reino Unido, Francia y Alemania. El primer ministro polaco, Donald Tusk, había criticado la exclusión de su país y defendido que Polonia debe tener voz en las decisiones sobre el futuro de Ucrania.
La Comisión Europea confirmó a 'Euronews' que Ucrania la había invitado a participar en las conversaciones de Oslo, pero no precisó quién representará a Bruselas.
Se espera asimismo que la reunión prevista de Witkoff con Putin aborde la posible liberación de Stephen Hubbard, un ciudadano estadounidense de 74 años que Rusia detuvo en 2022 y condenó a casi siete años de cárcel por presuntamente haber combatido como mercenario para Ucrania.
Las relaciones entre Estados Unidos y Ucrania, bajo tensión
Las conversaciones llegan en un momento especialmente delicado en las relaciones entre Kiev y Washington, con la Administración Trump presionando a Ucrania para que detenga los ataques contra infraestructuras petroleras rusas mientras aumentan las dudas sobre el envío de sistemas estadounidenses de defensa aérea que el país necesita con urgencia.
La reunión de Oslo se produce tras una conversación telefónica este domingo entre Zelenski, Witkoff y Kushner, en la que abordaron posibles próximos pasos para poner fin a la guerra.
Zelenski declaró a 'Bloomberg' el fin de semana que había propuesto suspender los ataques ucranianos contra instalaciones petroleras rusas a cambio de misiles interceptores Patriot adicionales de fabricación estadounidense, que Ucrania necesita con urgencia para defenderse de los ataques rusos con misiles balísticos.
En una conversación aparte con el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, este martes por la mañana, el presidente ucraniano planteó tres cuestiones urgentes: interceptores de misiles balísticos, inteligencia de alerta temprana y restricciones que afectan a las comunicaciones por satélite Starlink/Starshield.
"Primero, interceptores de misiles balísticos, que son necesarios para proteger vidas. Segundo, alerta temprana de ataques rusos con misiles balísticos, que es vital. Tercero, la situación con Starlink/Starshield, que debe restablecerse", escribió Zelenski en X.
Estas preocupaciones surgen en medio de informaciones que apuntan a que Washington está retrasando la entrega de un importante lote de misiles interceptores Patriot ya pagados por los aliados europeos de Ucrania, a la espera de que el secretario de Defensa de EE.UU., Pete Hegseth, apruebe su transferencia.
Responsables ucranianos temen que el retraso tenga motivaciones políticas y busque ejercer presión sobre Kiev. No obstante, responsables de la OTAN sostienen que las entregas financiadas por los aliados continúan, mientras que un alto cargo del Gobierno estadounidense ha cuestionado esas acusaciones.