Con la llegada de más turistas, Uzbekistán da incentivos al sector, mejora transporte y aligera visados para atraer inversión y empleo turístico.
Uzbekistán ha recibido un número récord de 11,7 millones de visitantes internacionales en 2025, según el Comité Nacional de Estadística, mientras el país sigue ampliando su industria turística. Los datos de ONU Turismo muestran que las llegadas internacionales han aumentado un 37% en el primer trimestre de 2026 en comparación con el mismo periodo de 2025, lo que sitúa a Uzbekistán entre los cinco destinos turísticos de mayor crecimiento del mundo.
La expansión también se refleja en el comportamiento económico del sector. Durante los siete primeros meses de 2026, el país ha recibido a más de 7,7 millones de visitantes extranjeros, un aumento del 22,6% interanual. Las exportaciones de servicios turísticos, es decir, los ingresos por servicios prestados a visitantes internacionales, han alcanzado casi 3.500 millones de euros, según el Comité de Turismo.
Detrás de estas cifras hay un esfuerzo más amplio para reforzar la contribución del turismo a la economía mediante incentivos financieros, la mejora de las conexiones de transporte, la liberalización de visados y la inversión en infraestructuras para visitantes.
Incentivos financieros e inversión turística
El apoyo financiero se está convirtiendo en una pieza importante de la estrategia turística de Uzbekistán, con medidas diseñadas para animar a las aerolíneas a abrir nuevas rutas y ayudar a las empresas locales a atraer visitantes internacionales.
En el marco de las medidas anunciadas para la temporada 'Open Tourism Season 2026' (temporada de turismo abierto de 2026), se ofrecieron subvenciones de 89 euros por cada turista extranjero llevado al país a las aerolíneas que abrieran nuevas rutas y cumplieran los requisitos, además de un descuento del 20% en los servicios aeroportuarios. A los turoperadores se les ofrecieron hasta 4.460 euros por cada 1.000 visitantes internacionales captados en mercados exteriores elegibles.
Otros incentivos apoyan vuelos chárter que cumplan los requisitos y determinadas empresas emergentes del sector turístico, mientras que la inversión en alojamientos sigue creciendo. Las nuevas instalaciones han incorporado más de 22.000 camas en todo el país durante los siete primeros meses de 2026.
Las medidas pretenden estimular la actividad del sector privado y animar a las empresas a desarrollar nuevos mercados turísticos, aunque su impacto a más largo plazo dependerá de que la demanda adicional llegue a ser comercialmente sostenible.
Más conectividad aérea y ferroviaria
El aeropuerto internacional de Samarcanda es un ejemplo de cómo la inversión en infraestructuras está respaldando la expansión del sector.
Según Dmitry Martynenko, director comercial del aeropuerto, el tráfico de pasajeros se ha triplicado desde 2022, impulsado por una nueva terminal, una política de cielos abiertos y los esfuerzos por atraer a aerolíneas internacionales.
En 2025, el aeropuerto gestionó un récord de 1,5 millones de pasajeros, alrededor de un 10% más que el año anterior. En total, 24 aerolíneas operaron vuelos a 30 destinos.
"Ahora estamos desarrollando activamente vuelos a China. También estamos trabajando en la apertura de rutas hacia el sudeste asiático", explicó Martynenko a Euronews.
El aeropuerto también ha incorporado sistemas automatizados de gestión de equipajes, servicios digitales para pasajeros y un hotel cápsula, en línea con los esfuerzos por mejorar la experiencia de los viajeros y ampliar los servicios comerciales.
La inversión ferroviaria es otra parte de la estrategia de transporte del país. El nuevo tren Jaloliddin Manguberdi ha reducido el viaje entre Taskent y Jiva de 14 horas a siete horas y media, lo que hace más accesible uno de los principales destinos históricos de Uzbekistán.
"Hoy prestamos servicios ferroviarios de alta velocidad a más de diez ciudades de Uzbekistán y planeamos ampliar esta red año tras año", señaló Hikmatulla Rahmetov, primer vicepresidente de Uzbekistan Railways.
Añadió que uno de los proyectos previstos es una línea ferroviaria de alta velocidad dedicada exclusivamente a pasajeros entre Taskent y Samarcanda, diseñada para trenes que circulen a velocidades de hasta 300 km/h.
La mejora de las conexiones de transporte podría animar a los turistas a visitar más destinos, lo que respaldaría a hoteles, restaurantes y otras empresas más allá de los principales nudos de transporte.
Reformas de visado y nuevos mercados turísticos
Paralelamente al desarrollo de infraestructuras, Uzbekistán ha ido suavizando los requisitos de entrada y ampliando su promoción internacional.
Los ciudadanos de más de 90 países pueden entrar sin visado durante distintos periodos, mientras que los visados electrónicos están disponibles para viajeros de otros mercados que cumplan las condiciones.
El Comité de Turismo también está promocionando Uzbekistán a través de ferias internacionales, presentaciones itinerantes y plataformas digitales, incluidas Expedia y Trip.com.
Según Oybek Hakimov, asesor del presidente del Comité de Turismo para planificación estratégica y análisis de la información, la introducción de un régimen recíproco de exención de visado de 30 días con China ha ido acompañada de un crecimiento significativo de visitantes.
"A finales de 2025, el número de turistas procedentes de China se había multiplicado por más de seis en comparación con 2023", afirmó Hakimov.
Las autoridades también buscan diversificar el turismo más allá de los destinos consolidados de la Ruta de la Seda. Se han desarrollado más de 50 pueblos y barrios turísticos, junto con nuevas estaciones de montaña y atracciones regionales.
Estas iniciativas podrían contribuir a distribuir el gasto turístico de forma más amplia, creando oportunidades para alojamientos locales, guías, artesanos y pequeñas empresas.
Mejorar los servicios para los visitantes internacionales
A medida que aumenta el número de visitantes, la calidad del servicio se está convirtiendo en otro factor importante de la competitividad del sector.
Para el turista rumano Cezar Marksteiner-Ungureanu, que visitaba Uzbekistán por primera vez, la experiencia cuestionó algunas de sus expectativas previas.
"Me he sentido todo el tiempo muy seguro. Creo que la seguridad es el último de mis problemas en Uzbekistán", comentó a Euronews.
Sin embargo, también señaló carencias en la información disponible en algunos museos, lo que pone de relieve ámbitos en los que los servicios al visitante podrían mejorar.
El visitante surcoreano Gown Yong Won quedó impresionado por la arquitectura histórica conservada de Jiva y la hospitalidad local.
"He visitado muchos sitios históricos en Europa y en otros lugares, pero creo que es la primera vez que veo una ciudad entera conservada como sitio histórico de esta manera", dijo.
Convertir el crecimiento en valor económico
La estrategia de desarrollo turístico de Uzbekistán para 2026-2030 fija el objetivo de atraer a 20 millones de visitantes internacionales al año, aumentar la contribución del turismo al 7% del PIB y elevar las exportaciones de servicios turísticos a 6.000 millones de dólares.
Lograr estas metas dependerá de algo más que incrementar el número de llegadas. El impacto económico también vendrá determinado por la duración de las estancias, el gasto de los visitantes y la medida en que las empresas locales se beneficien de ese flujo.
Aunque los incentivos financieros y la inversión en infraestructuras pueden ayudar a atraer nuevos visitantes, mantener el crecimiento exigirá conexiones de transporte comercialmente sostenibles, servicios competitivos y una oferta más amplia de productos turísticos.