La ciudad francesa prepara su tradicional mercado navideño con un árbol de 30 metros de altura y más de nueve toneladas. Las autoridades reforzarán la vigilancia ante el riesgo de disturbios relacionados con las protestas por el coste de la vida.
Estrasburgo ya prepara la Navidad. La ciudad francesa ha instalado su tradicional árbol navideño en la plaza Kléber, uno de los principales escenarios de sus celebraciones. Sin embargo, los preparativos llegan en un clima de tensión social, marcado por las protestas contra el elevado coste de la vida y la preocupación por posibles disturbios.
El primer teniente de alcalde de Estrasburgo, Mathieu Cahn, ha asegurado que el árbol estará vigilado durante las próximas semanas. Aunque reconoce la preocupación por las protestas, considera que este símbolo navideño no debería convertirse en un objetivo. "El gran árbol de Navidad de Estrasburgo es, ante todo, un símbolo de alegría y felicidad", ha señalado.
El árbol tiene unos 90 años, mide 30 metros de altura y pesa entre 9,3 y 9,4 toneladas. Desde hace aproximadamente tres décadas, es uno de los principales símbolos navideños de la ciudad.
Además, forma parte de una tradición que se remonta a 1570, cuando comenzó a celebrarse el mercado de Navidad de Estrasburgo, considerado uno de los más antiguos de Europa.