Uno de los acusados, Mohmed Ahmad Abdulkarim, de 24 años, está imputado por colaborar con un servicio de inteligencia extranjero que la Policía cree que es el de Irán.
La Policía británica ha imputado bajo la Ley de Seguridad Nacional a dos jóvenes de 24 años, identificados como Mohmed Ahmad Abdulkarim y Nouman Essghir, tras el incidente registrado el mes pasado en las inmediaciones de una base aérea militar.
Las imputaciones llegan tras la detención de cinco sospechosos a finales de septiembre en los alrededores de la base de la RAF en Fairford (Gloucestershire), en el suroeste de Inglaterra, donde la Policía intervino después de ser alertada sobre la presencia de varios vehículos sospechosos.
"A primera hora de esta mañana, Nouman Essghir, de 24 años, ciudadano británico del distrito de Westminster, en Londres, ha sido acusado en virtud de la Sección 4 de la National Security Act 2023 por una presunta actividad el sábado 22 de agosto. Fue detenido por primera vez en el lugar de los hechos en Gloucestershire el domingo 27 de septiembre y volvió a ser arrestado el 20 de octubre", señaló en un comunicado difundido este martes el comisionado adjunto, Laurence Taylor, responsable de la unidad nacional contra el terrorismo del Reino Unido.
Añadió que Abdulkarim "ha sido acusado en virtud de la Sección 3 de la National Security Act 2023, que tipifica como delito prestar asistencia a un servicio de inteligencia extranjero. En este caso, creemos que ese país es Irán", afirmó Taylor. Ambos debían comparecer ante un tribunal este martes. Otros cinco hombres detenidos en relación con el caso siguen en libertad bajo fianza.
La sombra de Teherán sobre la base de Fairford
La base de la RAF en Fairford alberga el cuartel general del 501st Combat Support Wing de la Fuerza Aérea estadounidense y el escuadrón de base aérea 420. También ha servido como base adelantada preferente de bombarderos en Europa para el Global Strike Command de la Fuerza Aérea de EE.UU.
En julio, la Guardia Revolucionaria de Irán (IRGC) afirmó que sabía que la base estaba siendo utilizada por bombarderos estadounidenses como parte de las operaciones militares de Washington contra Irán y advirtió al Reino Unido de que "cualquier base utilizada para una agresión contra territorio iraní constituye un objetivo legítimo para nuestras fuerzas".
Estados Unidos ha retirado ya sus bombarderos de Fairford, y el presidente, Donald Trump, ha señalado que la decisión se ha tomado en respuesta a "amenazas". El primer ministro británico, Andy Burnham, aseguró a principios de este mes que el incidente de septiembre fue "casi con toda seguridad dirigido" por la IRGC.