El canciller alemán Friedrich Merz y la primera ministra japonesa Sanae Takaichi acordaron el miércoles en Tokio reforzar la cooperación en seguridad económica y tecnología punta. Es el primer viaje de Merz a Japón desde que asumió el cargo en mayo de 2025.
Se trata de un encuentro entre los máximos representantes de la tercera y la cuarta economía mundial, que siguen ocupando esos puestos en el ranking global. En su primera visita a Japón como canciller alemán, Friedrich Merz se ha reunido con la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi.
Ante el rápido avance tecnológico y la creciente preocupación por la coerción económica, que influye cada vez más en la seguridad y la prosperidad globales, Takaichi y Merz han hecho públicas declaraciones conjuntas sobre seguridad económica y tecnologías del futuro. Estas declaraciones buscan orientar y reforzar la cooperación entre ambos países en estos ámbitos.
Indirectas a China y a EE.UU.
Aunque ni China ni Estados Unidos aparecen mencionados explícitamente en la declaración conjunta ni en otros comunicados, el mensaje parece contener críticas indirectas a ambos países. Tanto Pekín como Washington han utilizado en repetidas ocasiones su política económica como instrumento de presión sobre socios y rivales.
"Ambos jefes de Estado y de Gobierno expresaron su profunda preocupación por el uso cada vez mayor de la coerción económica, por ejemplo mediante restricciones arbitrarias a las exportaciones y medidas de represalia en el ámbito de las materias primas críticas. Además, rechazaron las medidas y prácticas alejadas de las reglas del mercado que generan sobrecapacidades y distorsiones del mercado y que, en consecuencia, socavan nuestra seguridad económica y nuestra resiliencia", se afirma en su declaración conjunta.
Para evitar que las dependencias económicas se utilicen como instrumento de presión, Japón y Alemania quieren intensificar su cooperación en la observación y evaluación de las cadenas de suministro. Además, estudian una colaboración más estrecha en sectores clave como las materias primas críticas, los semiconductores, las baterías, los coches eléctricos, la inteligencia artificial industrial, la robótica, los medicamentos y la energía eólica.
En el terreno de las materias primas críticas, Merz y Takaichi han celebrado la firma de una declaración de intenciones conjunta. Al mismo tiempo, han anunciado que ampliarán la base de suministro y mejorarán la intercambiabilidad de las tierras raras en las industrias del automóvil de ambos países.
Japón se enfrenta a problemas de suministro de tierras raras desde que China restringió la exportación de varios recursos clave. La medida llegó después de unas declaraciones de la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, ante el Parlamento en noviembre, en las que afirmó que Japón podría intervenir militarmente en caso de una crisis en torno a Taiwán. Pekín considera que la isla, gobernada democráticamente, forma parte de su propio territorio.
Además, Takaichi y el canciller alemán, Friedrich Merz, han acordado poner en marcha un diálogo de alto nivel sobre cuestiones de inteligencia artificial y estrechar la cooperación en la protección frente a ciberataques. Para el Gobierno japonés ambas áreas han cobrado creciente importancia, ya que la ciberdelincuencia apoyada en sistemas de IA está aumentando con fuerza en el país.
En la declaración conjunta, Merz y Takaichi se han mostrado preocupados por la situación en el mar de China Oriental y el mar de China Meridional. Han rechazado los intentos unilaterales de cambiar por la fuerza o mediante coacciones la situación existente, con independencia de dónde se produzcan en el mundo. También han subrayado la importancia de la paz y la estabilidad en el estrecho de Taiwán y se han pronunciado a favor de una solución pacífica de los conflictos entre China y Taiwán.
Los objetivos comunes de Japón y Alemania
Ante unas tensiones geopolíticas crecientes, Alemania y Japón quieren intensificar su cooperación con aliados y países afines. En este contexto, ambas partes han reiterado su compromiso con la libertad, la democracia, el comercio justo, el Estado de derecho y los derechos humanos.
También está previsto seguir reforzando la cooperación militar en el Indopacífico. Un ejemplo es la participación por primera vez de las fuerzas armadas alemanas en las maniobras militares japonés-estadounidenses 'Keen Sword' (espada afilada) este año. Los ejercicios, que se prolongan hasta este jueves, tienen lugar en varios puntos de Japón, especialmente en las aguas y el espacio aéreo en torno a Okinawa. Allí, China ha intensificado sus actividades militares en los últimos años.
Durante su reunión con Takaichi, Merz ha planteado además una posible participación alemana en el Global Combat Air Programme (GCAP). Japón, Reino Unido e Italia desarrollan en el marco de este proyecto un avión de combate de nueva generación. Según diversos informes, Alemania estaría interesada en sumarse, después de que el proyecto de caza conjunto francoalemán fracasara en junio. Sin embargo, sigue sin estar claro si Tokio está dispuesto a ampliar el programa. El GCAP ya afronta desafíos considerables. Canadá se incorporó en julio inicialmente como observador, la primera ampliación del proyecto más allá de los tres países fundadores.
En un foro económico celebrado en Tokio, el canciller Merz se ha pronunciado este miércoles por la mañana a favor de crear una nueva alianza política para reforzar un comercio mundial basado en normas. Esa coalición debería defender y seguir desarrollando el comercio sustentado en acuerdos internacionales. Al mismo tiempo, podría "marcar impulsos políticos y también reaccionar conjuntamente cuando el orden basado en normas entre en peligro".
Alemania quiere invertir de aquí a 2029 2.000 millones de euros en inteligencia artificial y alta tecnología. Japón planea hasta 2040 cerca de 18.000 millones de euros de inversión privada en estos ámbitos.
La diversificación de socios en Alemania, aún incipiente
Durante su estancia en Japón, Merz ha visitado además la empresa emergente Kyoto Fusioneering. Se considera un proyecto emblemático de la asociación de alta tecnología germano-japonesa gracias a su cooperación con Siemens Energy. El objetivo de esta colaboración es producir electricidad a partir de la fusión nuclear.
El Gobierno japonés impulsa la estratégica industria de los semiconductores con amplias subvenciones públicas. Además, Japón se apoya en la entidad estatal JOGMEC, que ayuda a las empresas a explotar materias primas críticas y contribuye a garantizar el suministro de metales y tierras raras, según informa la _'_WirtschaftsWoche'.
Alemania se guía por las directrices de la Unión Europea (UE), según las cuales, para 2030, no más del 65% de las materias primas críticas debería proceder de China. Pero la diversificación de socios, es decir, la reducción de las dependencias de Pekín, que es el objetivo declarado del viaje del canciller por Asia, aún está en pañales.
Este jueves, como cierre de la gira asiática del canciller, está prevista una visita a Corea del Sur. En su reunión en Seúl se tratarán, además de las relaciones económicas bilaterales, cuestiones de seguridad y la cooperación en tecnologías de futuro como la inteligencia artificial.
La sociedad: Japón frente a Alemania
Mientras que alrededor del 55% de los japoneses de entre 65 y 69 años trabaja, en Alemania la cifra es actualmente solo del 23%. En Japón están empleadas el 75,9% de las mujeres, según la OCDE, prácticamente la misma proporción que en Alemania, con un 74,2%. Sin embargo, la tasa de natalidad es aún más baja en Japón, con 1,14 hijos por mujer, frente a los 1,38 registrados recientemente en Alemania.
Mientras que en 1980 solo en torno al 4,5% de las mujeres de 50 años nunca se había casado, en 2020 su proporción alcanzaba ya el 17,8%. También entre las mujeres más jóvenes aumenta la reticencia: según una encuesta publicada en 2026, el 21,5% de las mujeres solteras de entre 18 y 34 años no quería casarse nunca. Entre las razones figuran, entre otras, el deseo de libertad personal, disponer de más tiempo para los propios intereses y la independencia económica.