Los equipos de emergencia mantienen las labores de rescate durante la noche tras el choque de dos trenes en Toledo, que deja al menos 68 muertos y 179 heridos. Cruz Roja ofrece apoyo emocional a los familiares que esperan noticias de sus allegados.
Los servicios de emergencia continúan con las labores de búsqueda de posibles víctimas entre los restos de los trenes que chocaron este miércoles cerca de Urda, en la región central de España. Mientras la Unidad Militar de Emergencias (UME) trabaja para localizar y evacuar a los afectados, Cruz Roja acompaña a los familiares que esperan noticias de sus allegados.
"Lo fundamental en este caso es ofrecer a cada persona un momento de ayuda, un momento de expresión, de apoyo, de cariño, un momento en el cual la persona se sienta acompañada", explica Jesús Rodríguez, coordinador regional de Cruz Roja de Castilla-La Mancha, desde el Colegio Público San Cristo de Urda, donde este miércoles se congregaron los familiares de las víctimas del siniestro a la espera de tener noticias de sus seres queridos.
El accidente ferroviario, registrado a las 8:54 cerca de la estación de Urda, en la provincia de Toledo, ha dejado al menos 68 muertos y 179 heridos, 18 de ellos muy graves, según el Gobierno de Castilla-La Mancha. Más de 500 personas viajaban en los dos trenes de alta velocidad implicados, un AVE de Renfe y un convoy de Iryo que circulaban por la línea entre Madrid y Andalucía.
La Guardia Civil ha desplegado a cientos de efectivos de distintas especialidades, incluidos equipos de criminalística especializados en grandes catástrofes, cuya labor resulta fundamental para identificar a las víctimas.
En declaraciones a 'Euronews', el portavoz del cuerpo, Ramón Cuevas, pide a los familiares que echen en falta a algún allegado que viajara en los trenes que presenten una denuncia por desaparición. "La prioridad principal en este tipo de catástrofes es la localización de víctimas. Una vez que hemos localizado, el siguiente paso, y cuanto antes lo hagamos, mucho mejor para todos, es la identificación", explica Cueva desde el centro de mando.
Cruz Roja ha movilizado alrededor de 150 personas procedentes de distintas provincias de Castilla-La Mancha para atender a los afectados. Rodríguez, el coordinador regional de la organización, explica que durante la mañana los equipos ayudaron a los viajeros a regresar a sus lugares de origen o a contactar con familiares que pudieran recogerlos. Por la tarde, la intervención se centró especialmente en el acompañamiento emocional y la atención a los allegados de las víctimas.
El colegio habilitado como centro de atención a familiares ha acogido durante la jornada a numerosas personas que aguardaban información sobre sus seres queridos. Rodríguez reconoce que no ha podido contabilizar el total de familiares atendidos, aunque recuerda que, a media mañana, sus compañeros ya hablaban de entre 150 y 200 personas. La dificultad para conocer la situación de cada pasajero ha agravado la incertidumbre durante la espera.
"El problema que tienen es que no es fácil facilitarles información exacta de sus personas", señala el coordinador de Cruz Roja. "Es la parte más compleja de este momento de espera y de angustia", añade, en referencia al tiempo que transcurre hasta confirmar el paradero de los viajeros.
El teniente coronel Alfonso Arribas, jefe del Primer Batallón de Intervención en Emergencias, explica que la Unidad Militar de Emergencias (UME) se ha desplegado en la zona para colaborar en la evacuación y estabilización de los heridos, así como en las labores de triaje. Además, la unidad presta apoyo al Instituto de Medicina Legal para el depósito temporal de los cadáveres y las autopsias.
"Además, se han desplazado grúas de alto tonelaje para poder levantar y acabar de confirmar las posibles personas fallecidas que se encuentren debajo de estos vagones", detalla Arribas.
Apoyo a las familias de las víctimas
Los equipos de asistencia intentan adaptarse a las distintas reacciones de los familiares, que pueden experimentar ansiedad, conmoción o quedarse paralizados ante la incertidumbre.
"Lo fundamental en este caso es ofrecer a cada persona un momento de ayuda, un momento de expresión, de apoyo, de cariño, un momento en el cual la persona se sienta acompañada", explica Rodríguez. "A veces hablar, a veces no hablar, a veces simplemente es un silencio. A veces es ofrecerle un café o estar con la persona acompañándole en el momento".
El responsable de Cruz Roja destaca también el alivio que supone recibir noticias positivas sobre personas que han sido localizadas con vida, aunque insiste en que cada familiar afronta la situación de una manera diferente. La organización permanece a disposición de las autoridades para continuar la asistencia donde sea necesaria, mientras se decide cómo evolucionará el operativo durante las próximas horas.
Cruz Roja no es la única que se está volcando con los familiares de las personas afectadas por el accidente. "Desde nuestra llegada hemos aportado nuestras capacidades para la atención de heridos y su traslado a hospitales. Así mismo, hemos estado en la búsqueda y en la evacuación de las víctimas que quedaban en la zona", relata el capitán Clemente Cidoncha, jefe de la Compañia de Ingenieros del Primer Batallón de Intervención de la UME.
De la búsqueda a la identificación
Por su parte, Cuevas recuerda que la colaboración de los familiares es esencial para acelerar la identificación de las víctimas. En los puntos habilitados en Madrid, Toledo, Sevilla y Córdoba se recogen denuncias y muestras de ADN, además de información sobre posibles tatuajes, cicatrices, operaciones u otras características físicas que puedan ayudar a los especialistas.
El portavoz de la Guardia Civil pide asimismo que la ayuda ciudadana se canalice a través de las vías oficiales y que no se acuda al lugar del accidente. "Las vías de evacuación en esta zona las necesitamos libres", advierte.
Mientras la maquinaria pesada trabaja entre los restos de los convoyes y los equipos de emergencia mantienen la búsqueda de posibles víctimas, la atención a las familias continúa siendo una de las prioridades del dispositivo desplegado en Urda.