La inflación en Italia se disparó hasta el 5,4% interanual en octubre, frente al 4,2% de septiembre, según el Istat. En España, los precios subieron un 4,9%, en un contexto de creciente presión inflacionista en la eurozona.
El aumento, muy por encima del objetivo de inflación del 2% en la zona euro fijado por el Banco Central Europeo, se ha debido principalmente al encarecimiento de la energía, los alimentos y el transporte, según la agencia.
La subida se ha producido, sin embargo, en un momento en que la economía de la zona euro ha crecido más de lo previsto en el tercer trimestre, según mostraron este viernes los datos oficiales, lo que demuestra su resiliencia pese al impacto de la guerra en Oriente Medio y el fuerte aumento de los costes energéticos.
Los economistas señalan que el crecimiento de la zona de la moneda única se ha mantenido sólido, pero advierten del riesgo de estanflación, una temida combinación de crecimiento estancado e inflación elevada.
La agencia de estadística de la UE ha indicado que el PIB del conjunto de los 21 países de la zona euro ha aumentado un 0,4% en el tercer trimestre, una desaceleración frente al 0,6% registrado en el segundo trimestre.
La cifra ha superado el 0,2% previsto por los economistas encuestados por 'Bloomberg'.
Sin embargo, el fuerte crecimiento del 5,5% registrado por Irlanda en el tercer trimestre ha distorsionado los datos, ya que los economistas señalan que, si se excluye Irlanda, la zona euro habría crecido un 0,2%.
"La economía de la zona euro parece haberse sacudido la crisis de Oriente Medio", dijo en una nota el economista jefe de ING, Bert Colijn. "A pesar de un shock energético que empeora, la economía sigue mostrando resiliencia".
Indicó que la industria europea se está beneficiando del aumento del gasto en defensa e infraestructuras, así como del auge tecnológico.
Paolo Grignani, economista sénior de Oxford Economics, afirmó que los datos "dibujan un panorama mixto para la zona euro, con tendencias estanflacionarias: el crecimiento del PIB se ha mantenido, pero las publicaciones de inflación nacional han sorprendido al alza".
La inflación de la zona euro alcanzó en septiembre su nivel más alto en tres años, el 3,8%, mientras la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán alimentaba un repunte de los precios de la energía.
Con Europa acercándose al invierno, los expertos advierten de que se avecinan desafíos.
Colijn señaló que el aumento "paulatino" de los costes energéticos, incluidos los precios del gas, significa que Europa "verá un desafío adicional para el crecimiento" durante el invierno.
Panorama desigual
El crecimiento se ha producido pese a que Francia, la segunda mayor economía de la zona euro, registró una contracción trimestral del PIB del 0,1%, lo que ahonda la preocupación por sus cuentas públicas y las crecientes tensiones políticas de cara a las elecciones presidenciales de la próxima primavera.
La cifra implica que la economía francesa no ha crecido en absoluto en 2026.
Ya existe una creciente inquietud por los problemas de Francia desde que la rentabilidad de sus bonos, que afecta al coste de financiación del Estado, se disparó la semana pasada hasta su nivel más alto desde 2002 en medio del enfrentamiento por el presupuesto del próximo año.
Mientras tanto, el crecimiento de Alemania, la mayor economía europea, fue superior a lo esperado, del 0,2% en el periodo de julio a septiembre, después de expandirse un 0,3% en el segundo trimestre.
Italia no registró crecimiento económico en el tercer trimestre, mientras que España mantuvo su ritmo, con un aumento del PIB del 0,6% en ese mismo periodo.
"El crecimiento está siendo cada vez más desigual entre países, con Alemania y España ganando tracción mientras Francia e Italia se frenan", señaló Grignani, de Oxford Economics, en una nota.