Las principales ciudades italianas acogen protestas masivas contra el encarecimiento de la vida en la jornada de huelga general convocada por los sindicatos de base, a la que se han unido estudiantes y colectivos de estibadores movilizados contra la guerra.
Nueva huelga general y manifestaciones en las calles en Italia, este viernes en decenas de ciudades, por la movilización convocada por el sindicato de base USB contra el aumento del coste de la vida y el rearme en Europa.
La protesta, con el lema 'Blocchiamo tutto' (bloqueémoslo todo), incluye a trabajadores y estudiantes, pero también a pensionistas, activistas por el derecho a la vivienda y a los trabajadores portuarios, que en esta jornada hacen huelga en unos 20 países también contra el tráfico de armas.
Las autoridades italianas vigilan de cerca la seguridad, después de los episodios de violencia registrados recientemente en Milán. El Ministerio del Interior ha puesto en alerta ante la infiltración de grupos violentos en las distintas marchas por temor a que pueda haber disturbios y que estos continúen durante todo el fin de semana, definido como "problemático" por el titular del Ministerio del Interior, Matteo Piantedosi.
"Las alertas existen, porque hay este modo de activación de las plazas muy insidioso, pero nada diferente de lo que hemos afrontado hasta ahora", dijo este jueves Piantedosi.
En este sentido, las fuerzas del orden prevén recurrir a controles reforzados y a eventuales detenciones preventivas, permitidas por el último decreto de seguridad. Desde el punto de vista del transporte, en cambio, las comunicaciones hablan de un funcionamiento parcialmente regular.
Manifestaciones por todo el país
En Roma el cortejo se dirigió a media mañana desde la zona de la estación Termini hacia los Foros Imperiales, con una participación prevista de al menos 20.000 personas. Máxima alerta a lo largo del recorrido que, en el casco histórico, roza los edificios institucionales y la zona del Coliseo, ya tomada como objetivo en las últimas manifestaciones.
Cientos de estudiantes se han reunido un poco más allá, en Piazzale Ostiense, con un lema elocuente que hace referencia al movimiento que paralizó Francia, 'Le monde est a nous' (El mundo es nuestro).
En Milán hubo dos marchas, una de estudiantes y otra de sindicatos y activistas pro Palestina, que se unirán por la mañana a lo largo del corso Buenos Aires en dirección opuesta al centro de la ciudad, escenario del fin de semana de disturbios de los días 17 y 18 de octubre. Existe el riesgo de que los manifestantes puedan dirigirse a la circunvalación este de la ciudad para bloquearla, como ocurrió hace un año.
En Turín se ha celebrado una movilización de la USB, con la participación añadida de estudiantes, universitarios y colectivos autónomos que se dirigieron hacia el centro y el Ayuntamiento. Situación análoga en Bolonia, mientras que en Nápoles la manifestación estuvo animada sobre todo por los movimientos estudiantiles, que en los últimos días han ocupado sedes universitarias y centros de enseñanza secundaria.
En Génova los trabajadores portuarios han bloqueado desde primera hora de la mañana parte de la terminal marítima con neumáticos y bengalas de humo, lanzando un llamamiento a sus colegas de toda Itali' que "no quieren trabajar para la guerra". Cientos de manifestantes se han concentrado también en la entrada del puerto de Trieste.