Tres crías de la especie de nutria más pequeña del mundo han nacido en el zoo de Fráncfort. Los pequeños, hijos de Dorie y Diablo, nacieron a mediados de agosto y ya están dando sus primeras clases de natación.
Son diminutas, increíblemente rápidas y llevan semanas manteniendo a sus padres ocupados en secreto. En el Zoo de Fráncfort ha habido un nacimiento sensacional en la especie de nutria más pequeña del mundo, y lo mejor es que el juego de escondite por fin ha terminado. Quien quiera ver ahora en directo al trío tendrá que fijarse en el momento justo.
La coincidencia en el tiempo parece sacada de una película: hace exactamente un año llegaron al zoo las dos nutrias enanas Dorie y Diablo. Justo para el aniversario han coronado su historia de amor con un trío perfecto.
Desde mediados de agosto la pareja está criando a su primera camada y, tras dos meses en la madriguera protegida, las crías se atreven cada vez más a salir al exterior, al Grzimekhaus.
"Ahora, con aproximadamente dos meses, las pequeñas se dejan ver cada vez más en su instalación del Grzimekhaus", informó el zoo. El Grzimekhaus es la casa de animales nocturnos del Zoo de Fráncfort, inaugurada en 1978.
Lleva el nombre del célebre investigador de fauna, el profesor Bernhard Grzimek (se pronuncia: Schimmek). Fue director del Zoo de Fráncfort de 1945 a 1974.
El siguiente gran reto para los trillizos será el entrenamiento de natación. De momento los padres vigilan con todo detalle y sacan de inmediato del estanque a cualquier cría que caiga dentro.
Pero esta fase de cuidados no durará mucho. Muy pronto para las pequeñas será el momento de lanzarse al agua fría.
Que en estas mini nutrias la unión familiar es fundamental lo sabe bien la actual directora del zoo, la doctora Christina Geiger: "A diferencia de nuestras nutrias de río autóctonas, las nutrias enanas son extremadamente sociables y viven en familias estables. Diablo ya durante la gestación se ha comportado como un auténtico hombre ideal y hasta ha cedido la comida a Dorie".
Las nutrias enanas, también conocidas como nutrias de uñas cortas, son las auténticas enanas entre las 14 especies de nutria que existen en el mundo.
Originarias del sur y el sudeste de Asia, los ejemplares adultos apenas alcanzan una longitud corporal de 45 a 60 centímetros, de los cuales la cola aporta otros 25 a 35 centímetros bien compactos. Los trillizos del Grzimekhaus son por ahora auténticos pesos pluma en miniatura.
Quien no quiera perderse esta aventura acuática y los primeros intentos de nado de la pequeña tropa debería visitar el Grzimekhaus en las próximas semanas.
Sin embargo, por muy despreocupado que parezca el ir y venir en el Zoo de Fráncfort, estas crías llevan consigo un mensaje importante. Las pequeñas nutrias de uñas cortas están gravemente amenazadas en su área de origen, el sur y el sudeste de Asia.
El conservador del zoo, Simon Rohner, advierte de que, además de la pérdida de hábitat y de los cambios climáticos, es sobre todo el comercio ilegal de fauna silvestre el que afecta de manera intensa a estos animales.
Los trillizos del Grzimekhaus son por ello no solo un verdadero imán para el público, sino también un valioso rayo de esperanza para la protección de toda su especie.