Las lluvias asociadas a los remanentes de la tormenta tropical Vance han provocado graves inundaciones en el noroeste de México. Dos personas han muerto en Sonora y varios vehículos han sido arrastrados hasta el mar en Baja California Sur.
Coches arrastrados hasta el mar, calles inundadas y cientos de personas evacuadas. Las lluvias torrenciales asociadas a los remanentes de la tormenta tropical Vance han provocado graves inundaciones en el noroeste de México, donde al menos dos personas han muerto y centenares de viviendas han resultado afectadas.
Las precipitaciones golpearon especialmente los estados de Baja California Sur y Sonora el viernes 30 de octubre. En Los Cabos, uno de los principales destinos turísticos del país, varios vehículos fueron arrastrados por las corrientes hasta el mar, mientras otros quedaron varados en la playa, según imágenes difundidas en redes sociales, recogidas por varios medios locales.
El temporal se produjo después de que Vance perdiera su condición de ciclón tropical el jueves 29 de octubre. Aunque el sistema se había debilitado, la humedad asociada a sus remanentes continuó favoreciendo las precipitaciones en la región, según el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC).
Coches arrastrados al mar y más de 350 evacuados en Los Cabos
En San José del Cabo, en Baja California Sur, las fuertes corrientes arrastraron automóviles hasta la costa. Algunos acabaron en el océano, mientras que otros quedaron atrapados en la arena.
La Coordinación Nacional de Protección Civil (CNPC) informó de que 41 personas fueron rescatadas de zonas de alto riesgo y de que los equipos de emergencia tuvieron que intervenir para retirar 18 vehículos afectados por las corrientes.
Las inundaciones también obligaron a evacuar preventivamente a 356 personas de la Unidad de Medicina Familiar número 6 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), situada en San José del Cabo, para proteger a pacientes y personal sanitario.
Además, ocho pacientes fueron trasladados al Hospital General de Subzona número 38, donde continuaban recibiendo atención médica sin complicaciones, según el comunicado oficial del 31 de octubre. Pese a la magnitud de las inundaciones, las autoridades de Baja California Sur no notificaron víctimas mortales y señalaron que los daños registrados eran materiales.
2 muertos y casi 250 viviendas afectadas en Sonora
En el estado de Sonora, dos personas murieron en el municipio de Guaymas después de que el vehículo en el que viajaban fuera arrastrado por la fuerza de la corriente, según confirmó la Coordinación Nacional de Protección Civil.
Las lluvias afectaron especialmente a los municipios de Guaymas y Empalme, donde las autoridades contabilizaron de manera preliminar 249 viviendas inundadas, 16 vías con inundaciones graves y 10 vehículos atrapados o arrastrados por el agua. También se registraron crecidas o desbordamientos de dos arroyos, así como daños en infraestructuras eléctricas y urbanas.
Según datos de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), en Empalme se acumularon 106 milímetros de lluvia entre las ocho de la mañana del viernes 30 de octubre y las dos de la madrugada del sábado 31, superando el umbral de referencia local de 83 milímetros.
Las autoridades habilitaron dos refugios temporales, uno en Guaymas y otro en Empalme, que acogieron inicialmente a diez personas. En el último balance oficial consultado, correspondiente al sábado, tres permanecían alojadas en estas instalaciones.
Vance se formó en el océano Pacífico y se fue debilitando durante los últimos días de octubre. El jueves 29, a las nueve de la mañana, hora del centro de México, todavía era una tormenta tropical con vientos máximos sostenidos de 65 kilómetros por hora, según informó Conagua.
Sin embargo, esa misma noche dejó de ser un ciclón tropical activo. El Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos emitió su último aviso a las 20:00 horas, hora de la zona montañosa de Norteamérica, al constatar que Vance ya no tenía un centro de circulación bien definido.
En ese momento, sus remanentes se encontraban a unos 310 kilómetros al sur-suroeste de Mazatlán, en el estado de Sinaloa, con vientos máximos sostenidos de 45 kilómetros por hora. El organismo advirtió de que la humedad residual podía seguir provocando lluvias intensas, inundaciones y deslizamientos de tierra en varias zonas del país.