Uno de los aeropuertos de Varsovia fue cerrado y un avión de Ryanair aterrizó en España bajo protocolo de emergencia, tercer día de amenazas que alteran vuelos de pasajeros en Europa.
Cuatro vuelos de pasajeros con destino a Polonia, España y Bulgaria han sido objeto de amenazas de bomba este martes. Todos han aterrizado con seguridad y no se han encontrado explosivos, según han informado las autoridades.
Dos de las amenazas afectaban a vuelos con destino a Varsovia. El primero era el vuelo SK751 de la compañía SAS Scandinavian Airlines, procedente de Copenhague, que ha aterrizado con normalidad en el principal aeropuerto de la capital polaca, Chopin. Una de las pistas se ha cerrado mientras se registraba el avión.
"La aeronave ha aterrizado con normalidad en Varsovia y los pasajeros han desembarcado", señaló la aerolínea escandinava tras confirmar que se había formulado una amenaza contra el vuelo.
El segundo era un Boeing 737 MAX de LOT Polish Airlines que volaba desde el aeropuerto londinense de Heathrow. Debía aterrizar en Chopin, pero fue desviado a Varsovia Modlin, el segundo aeropuerto de la ciudad, que se cerró tras la alerta.
"Los pasajeros fueron evacuados y el avión fue sometido a controles de seguridad. No se encontró nada", explicó a AFP el portavoz de Modlin, Adam Szablowski, que agregó que el aeropuerto había vuelto a abrir y funcionaba con normalidad.
En España, el gestor aeroportuario Aena activó un protocolo de emergencia debido a una alerta de bomba en un vuelo de Ryanair que viajaba de Manchester, en el noroeste de Inglaterra, a Murcia, en el sureste del país. El avión aterrizó sin incidentes y el plan de emergencia se desactivó después de que la Guardia Civil revisara la aeronave.
El cuarto vuelo era un servicio de Wizz Air procedente de Bérgamo, en el norte de Italia. Fue inspeccionado tras aterrizar en la capital búlgara, Sofía, a las 10:10 CET, según un portavoz del Ministerio del Interior de Bulgaria.
Las amenazas se produjeron un día después de que el servicio de alerta de defensa aérea de la OTAN diera la voz de alarma por otro vuelo de Wizz Air, que volaba de Londres Luton a Sofía. Ese avión fue desviado e hizo un aterrizaje de emergencia en Budapest.
"Los cazas Gripen de las Fuerzas de Defensa húngaras despegaron en cuestión de minutos y garantizaron el aterrizaje seguro del avión de pasajeros en Budapest", señaló en Facebook el ministro de Defensa húngaro, Romulusz Ruszin-Szendi. El domingo, un vuelo de Austrian Airlines que viajaba de Tel Aviv a Viena también fue desviado a Bulgaria tras una amenaza de bomba. No se encontró nada a bordo.