Zelenski visita Madrid para reunirse con Sánchez, Felipe VI y líderes internacionales durante la Cumbre Iberoamericana, con el objetivo de reforzar los apoyos a Ucrania y estrechar relaciones con América Latina.
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, ha llegado este miércoles a Madrid para mantener varios encuentros de alto nivel aprovechando la celebración de la Cumbre Iberoamericana. Su visita, que se ha mantenido en secreto por motivos de seguridad hasta el aterrizaje de su avión, incluye una agenda de reuniones con dirigentes internacionales durante las dos jornadas de la cita.
Zelenski participará este jueves en un encuentro con varios de los líderes desplazados a la capital, entre ellos el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa. También está prevista la presencia del jefe del Ejecutivo español, Pedro Sánchez, y de otros representantes iberoamericanos. Al margen de esta reunión, el presidente ucraniano mantendrá encuentros bilaterales con Sánchez y con el rey Felipe VI.
La celebración de la cumbre en Madrid supone además una oportunidad para que Kiev refuerce sus contactos con los países de América Latina, una región en la que la guerra provocada por la invasión rusa sigue generando posiciones enfrentadas. Según fuentes del Ejecutivo, Zelenski tiene previsto mantener reuniones con representantes de varias de las 22 delegaciones iberoamericanas presentes en la capital.
Felipe VI: "La mejor respuesta es una economía abierta"
Es precisamente la citada cumbre done el Rey ha dado su discurso inaugural. En un escenario marcado por la incertidumbre económica y las tensiones internacionales, el Felipe VI ha defendido la necesidad de apostar por una economía abierta y alejada del proteccionismo. "La mejor respuesta no está en el proteccionismo, sino en una economía abierta, basada en reglas iguales para todos", ha señalado ante los empresarios iberoamericanos reunidos en Madrid.
El encuentro, celebrado en la plaza de Las Ventas, es una de las citas empresariales que acompañan desde hace 21 años a las Cumbres Iberoamericanas. Felipe VI ha sido el encargado de clausurar esta edición, que ha definido como "el gran espacio de diálogo público-privado de nuestra región". El Rey ha comenzado su intervención trasladando su "profunda tristeza" por el fallecimiento de Fátima Báñez, una de las víctimas del accidente ferroviario de Urda.
La presidenta de la Fundación CEOE tenía previsto participar en este encuentro empresarial. A continuación, Don Felipe ha puesto el foco en el contexto internacional, marcado, según ha explicado, por "un momento de gran incertidumbre y profundas transformaciones". La competencia por la energía, la tecnología y las cadenas de suministro está modificando el mapa económico mundial, mientras que la fragmentación geopolítica y las tensiones comerciales ponen en cuestión las reglas que durante décadas han favorecido la estabilidad y la prosperidad.
Ante este escenario, el Rey ha rechazado que la respuesta pase por cerrar las economías nacionales o levantar barreras comerciales. Ha defendido, en cambio, una mayor apertura y la cooperación entre países que comparten valores y objetivos. En este sentido, ha reivindicado el potencial de Iberoamérica como espacio para estrechar relaciones y generar nuevas oportunidades económicas.
La región cuenta, ha subrayado, con importantes recursos energéticos y materias primas estratégicas, entre ellos los minerales críticos y las tierras raras, que pueden situarla en una posición relevante en el nuevo escenario económico internacional. Para aprovechar esas oportunidades, Felipe VI ha advertido de la importancia de contar con "entornos estables, seguridad jurídica e instituciones sólidas y transparentes". Unas condiciones que considera imprescindibles para atraer inversiones y generar confianza. "La confianza es uno de nuestros activos más valiosos y, permítanme decirlo, también uno de los que más fácilmente podemos perder", ha afirmado.
La transformación tecnológica ha ocupado también una parte importante de su discurso. El Rey ha destacado que los avances actuales pueden contribuir a reducir las desigualdades territoriales, facilitar el acceso de las pequeñas y medianas empresas a los mercados internacionales y crear puestos de trabajo de mayor valor añadido. Pero para ello, ha advertido, es necesario saber aprovechar su potencial. De ahí que haya reclamado más infraestructuras digitales, una mayor apuesta por la formación y marcos regulatorios capaces de favorecer la innovación sin dejar de proteger la seguridad y los derechos de los ciudadanos.
En este proceso, Felipe VI ha situado a los Gobiernos ante una responsabilidad clara: garantizar infraestructuras adecuadas, una educación y formación de calidad y un respaldo decidido al emprendimiento. Por último, el Monarca ha insistido en la importancia de seguir estrechando los vínculos entre la Unión Europea y América Latina y el Caribe, una relación que considera fundamental para afrontar los desafíos económicos actuales y aprovechar las oportunidades que ofrece un escenario internacional en plena transformación.
Milei, primera baja para la inauguración
La XXX Cumbre Iberoamericana arranca este miércoles en el Teatro Real de Madrid con diez de los 22 jefes de Estado y de Gobierno de la comunidad, pero con una baja sensible: la del presidente argentino, Javier Milei, que no tiene previsto asomarse ni a la inauguración ni a la cena que los Reyes ofrecen después en el Palacio Real.
La agenda que difundió la Presidencia argentina no recoge ninguno de los dos actos. Milei tiene previsto llegar a las 17:00 y a las 22:30 se verá con Santiago Abascal, el líder de Vox, con quien en su último viaje solo habló en una conversación telemática. Sí figura la sesión plenaria de mañana, en la Galería de las Colecciones Reales.
Es su octava visita a España desde que llegó a la Casa Rosada y la segunda en menos de tres semanas. El 21 de octubre vino a respaldar al PP y a Vox de cara a las elecciones generales del 29 de noviembre y llamó "impresentable dictador" a Pedro Sánchez. Solo lo recibió Isabel Díaz Ayuso. Ya en Buenos Aires volvió a cargar contra el presidente del Gobierno. Su agenda tampoco incluye, por ahora, reunión con Sánchez ni audiencia con Felipe VI.
Albares defiende la Cumbre Iberoamericana ante las ausencias
Le tocó al ministro de Exteriores, José Manuel Albares, quitar hierro a los huecos. "En absoluto es un foro venido a menos", sostuvo este miércoles antes de la reunión de cancilleres. Su razonamiento es que los 22 países tienen a alguien en Madrid, como mínimo a su ministro de Exteriores, y que quienes no vienen o no viajan casi nunca o atraviesan problemas internos que les impiden ausentarse varios días.
Faltan, entre otros, Lula da Silva, Claudia Sheinbaum y Delcy Rodríguez, y con ellos varios de los presidentes más afines a Sánchez, que se encuentra en cambio con el chileno José Antonio Kast y con Milei, en las antípodas de su discurso. Albares prefirió mirar hacia atrás. A la cita de Cuenca, en 2024, solo acudieron tres jefes de Estado, y comparada con ella diez le parece un éxito.
Sobre el choque ideológico, el ministro dijo que la comunidad siempre ha sido diversa en el color de sus gobiernos y que su fuerza está en poner la voz común por encima de diferencias que considera pasajeras. El secretario general iberoamericano, Andrés Allamand, la define como "la cumbre de la reafirmación".