La inflación de la eurozona subió al 4% en octubre, máximo de tres años, impulsada por el encarecimiento de la energía. Italia registró el mayor aumento, mientras que Alemania rompió la tendencia.
La inflación de la eurozona ha subido al 4% en octubre, su nivel más alto en más de tres años, mientras las abultadas facturas de energía siguen encareciendo el coste de la vida en todo el bloque.
La estimación preliminar de Eurostat muestra que la inflación anual ha aumentado desde el 3,8% de septiembre, exactamente en línea con el 4% que esperaban los economistas. Solo en octubre, los precios han subido un 0,4% respecto al mes anterior.
Es la lectura más alta desde septiembre de 2023, cuando la inflación fue del 4,3%. También significa que los precios están subiendo ahora a un ritmo doble del objetivo del 2% del Banco Central Europeo (BCE).
La inflación subyacente, que excluye energía, alimentos, alcohol y tabaco porque sus precios fluctúan con fuerza de un mes a otro, se ha mantenido estable en el 2,5%. Esa cifra también coincide con las previsiones.
La diferencia entre ambas cifras resume el mes. La energía está causando la mayor parte del daño, mientras que las presiones subyacentes sobre los precios, por ahora, permanecen estables.
¿Dónde han subido más deprisa los precios y qué significa eso para el próximo movimiento del BCE?
¿Qué ha impulsado al alza la inflación de la eurozona en octubre?
La energía, una vez más. Los precios de la energía han sido un 20,8% más altos que un año antes, frente al 18,9% de septiembre, y han subido un 1,4% solo en octubre.
La energía tiene un peso de alrededor del 9% en la cesta de consumo de la zona euro. Con una tasa anual del 20,8%, ha aportado aproximadamente 1,9 puntos porcentuales a la cifra general del 4%, casi la mitad del total.
La inflación de los servicios, que incluye partidas como alquileres, restaurantes, vacaciones y seguros, ha avanzado ligeramente hasta el 3,3%, desde el 3,2%. Los servicios representan cerca de la mitad de la cesta, por lo que incluso pequeños movimientos ahí influyen en la tasa global.
Los precios de los alimentos, el alcohol y el tabaco han subido un 1,6%, frente al 1,3% anterior. La inflación en los alimentos sin elaborar, como fruta, verdura y carne frescas, se ha acelerado hasta el 4,6%, desde el 4%, una señal de que el shock energético está llegando ahora a las estanterías de los supermercados.
Los bienes industriales no energéticos, que incluyen coches, ropa y electrodomésticos, han aumentado un 1,2%, ligeramente por encima del 1,1%.
¿Qué países han registrado los mayores aumentos?
Italia, con mucha diferencia.
La inflación italiana ha saltado al 5,6% desde el 4,2% de septiembre, el mayor incremento de la zona euro. Los precios en Italia han subido un 1,2% en un solo mes, también el mayor aumento mensual del bloque.
Las cifras nacionales publicadas el viernes ya apuntaban a ese salto, impulsado en gran medida por las tarifas reguladas de la energía.
Bélgica se sitúa a continuación, con una inflación que ha pasado del 4,5% al 5,2%. Finlandia también ha registrado un aumento de 0,7 puntos porcentuales, hasta el 3,4% desde el 2,7%.
La inflación en Grecia y Estonia ha subido medio punto porcentual, hasta el 5,6% y el 3,6%, respectivamente. En Francia, la inflación ha aumentado al 3,8% desde el 3,4%, mientras que la tasa de Bulgaria ha pasado del 5,6% al 6%.
En Portugal, la inflación ha alcanzado el 3,9%, frente al 3,6% anterior.
En conjunto, la inflación se ha acelerado en 13 de los 21 países miembros de la zona euro, ha disminuido en seis y se ha mantenido estable en dos.
¿Dónde es más alta la inflación en la eurozona?
Lituania sigue teniendo la tasa más alta, del 6,1%, sin cambios respecto a septiembre. Bulgaria, que se incorporó al euro el 1 de enero de 2026, le sigue con un 6%.
Grecia e Italia están empatadas en el 5,6%, por delante de Chipre, con un 5,4%, y Bélgica, con un 5,2%.
Seis países tienen ya una inflación del 5% o más. Diez están en o por encima de la media del 4% de la zona euro.
En el extremo contrario, Malta registra la menor tasa, del 2,3%, seguida de Alemania, con un 2,8%, y Eslovaquia, con un 2,9%.
¿Por qué ha bajado la inflación en Alemania?
Alemania ha sido la principal excepción. Su tasa de inflación ha caído al 2,8% desde el 3,3%, y los precios han retrocedido un 0,1% respecto a septiembre.
La razón principal es la rebaja de los impuestos sobre los carburantes, que entró en vigor el 1 de octubre y se mantendrá hasta final de año.
La inflación también se ha moderado en España, hasta el 4,9% desde el 5%, y en Luxemburgo, hasta el 4,9% desde el 5,2%. Austria, Malta y Eslovaquia han registrado descensos leves.
Esto importa para todo el bloque. Alemania es la mayor economía de la zona euro, y su recorte de impuestos ha mantenido la media más baja de lo que habría sido de otro modo.
¿Qué implica para el BCE?
El BCE mantuvo su tipo de la facilidad de depósito en el 2,5% el 29 de octubre, después de haberlo subido en junio y septiembre. Christine Lagarde señaló que los responsables habían debatido otra subida, pero acordaron por unanimidad esperar.
Las cifras de este miércoles dan pocos motivos para cambiar de rumbo.
La inflación general duplica el objetivo y sigue al alza, mientras que la inflación subyacente, que los responsables vigilan en busca de señales de que los costes energéticos se están trasladando a los salarios y a otros precios, no se ha movido.
"Esta lectura de la inflación refuerza aún más los argumentos ya sólidos a favor de una subida de tipos del BCE en diciembre", dijo Nicola Nobile, economista jefe para Italia en Oxford Economics, en unos comentarios enviados por correo electrónico.
Añadió que el impulso de la economía sigue siendo positivo, "aunque lejos de ser espectacular", con Francia e Italia llamadas a crecer, en el mejor de los casos, de forma marginal en el último trimestre del año.
Claus Vistesen y Melanie Debono, economistas de Pantheon Macroeconomics, esperan una subida de 25 puntos básicos en diciembre, seguida de un último aumento en marzo de 2027.
"El banco tendrá que elevar aún más sus previsiones de inflación en diciembre, lo que respaldará una subida", señalaron en una nota difundida el miércoles.
Prevén que la inflación suba al 4,1% en noviembre y al 4,3% en diciembre, antes de alcanzar un máximo del 4,5% en enero.
Los mercados de predicciones otorgan alrededor de un 84% de probabilidad a una subida de un cuarto de punto en la reunión del BCE del 16 y 17 de diciembre, en la que también se presentarán nuevas proyecciones del personal.
La rentabilidad del bono alemán a dos años, especialmente sensible a las expectativas sobre los tipos del BCE, ha subido 2 puntos básicos, hasta el 3,05%.
La decisión llegará además mientras el BCE se prepara para un relevo en la cúpula, después de que Lagarde haya anunciado que dimitirá en febrero, nueve meses antes de que finalice su mandato.
¿Cómo han reaccionado los mercados?
Las cifras de inflación apenas han movido los mercados, que se han dejado guiar más bien por el resultado de las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos.
Los demócratas se han hecho con el control de ambas cámaras del Congreso, un resultado que los inversores interpretan como un freno a los planes de gasto de Donald Trump. Eso ha empujado a la baja las rentabilidades de la deuda estadounidense y ha debilitado el dólar.
A las 11:20 CET, el Euro Stoxx 50 subía un 1,5% y el DAX alemán ganaba un 1,1%, mientras que el IBEX 35 español repuntaba un 2,2%.
El euro se ha apreciado un 0,6%, hasta 1,1262 dólares. El oro ha subido un 3%, hasta 4.046 dólares la onza, y la plata ha avanzado un 4,8%, hasta 52,17 dólares.
Los bonos soberanos europeos han seguido al alza a los 'Treasuries' estadounidenses. La rentabilidad del bono italiano a 10 años ha caído 7 puntos básicos, hasta el 4,40%, y la del francés ha bajado también 7 puntos básicos, hasta el 4,87%, mientras que el rendimiento del Bund alemán a 10 años ha retrocedido hasta el 3,31%.
La energía explica casi la mitad de la tasa de inflación de octubre. Que ese impacto se quede en las facturas domésticas de energía o empiece a reflejarse en los alquileres, los salarios y las cartas de los restaurantes puede determinar hasta dónde tendrá que llegar el BCE.