Madrid acoge los días 4 y 5 de noviembre la XXX Cumbre Iberoamericana, que reunirá a representantes de 22 países. El encuentro abordará, entre otros temas, la inteligencia artificial y la respuesta a desastres naturales, en plena cuenta atrás electoral en España.
14 años después de su última edición en España, la Cumbre Iberoamericana regresa a Madrid. La XXX Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno, los días 4 y 5 de noviembre, reúne a representantes de los 22 países de la Comunidad Iberoamericana, integrada por 19 naciones latinoamericanas, España, Portugal y Andorra.
El encuentro, presidido por el rey Felipe VI, llega en una semana marcada por dos importantes citas electorales a ambos lados del Atlántico; Estados Unidos celebró este martes sus elecciones de mitad de mandato, mientras que España encara la cuenta atrás para las elecciones generales del 29N.
Bajo el lema 'Iberoamérica. Juntos construimos nuestra Comunidad. Juntos la proyectamos hacia el futuro y hacia el mundo', la cumbre busca estrechar lazos, y traducir el diálogo político en acuerdos concretos sobre transformación digital, educación, sostenibilidad y otros desafíos compartidos.
Esta es la cuarta vez que España acoge esta cita diplomática, después de Madrid en 1992, Salamanca en 2005 y Cádiz en 2012.
¿Qué líderes asisten a la cumbre?
Entre los mandatarios que tienen previsto participar figuran los presidentes de Chile, José Antonio Kast; Honduras, Nasry Asfura; Guatemala, Bernardo Arévalo; Costa Rica, Laura Fernández; Paraguay, Santiago Peña, y Bolivia, Rodrigo Paz.
Felipe VI mantendrá reuniones bilaterales con estos seis jefes de Estado entre el 3 y el 6 de noviembre, según la agenda oficial de la Casa Real. Además, el jueves 5 recibirá al secretario general de Naciones Unidas, António Guterres.
También se anunció la participación del presidente argentino, Javier Milei, que viaja a Madrid acompañado de su hermana y secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, según informaciones de medios argentinos.
Su presencia despierta especial interés por las tensiones diplomáticas que han marcado las relaciones entre su Gobierno y el de Pedro Sánchez. No consta, por el momento, que se haya programado una reunión bilateral entre ambos dirigentes.
La presidenta costarricense, Laura Fernández, fue una de las primeras mandatarias en llegar a la capital española, el domingo 1 de noviembre.
La participación de los 22 países miembros no implica necesariamente la asistencia de todos sus presidentes; las delegaciones también pueden estar encabezadas por vicepresidentes, ministros u otros representantes gubernamentales.
La IA y la respuesta a desastres, entre las prioridades
La inteligencia artificial, la movilidad académica, la respuesta a desastres naturales y el reconocimiento del trabajo de cuidados serán los principales asuntos de la cumbre, según la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB).
Uno de los objetivos es impulsar una alianza iberoamericana sobre inteligencia artificial que permita reforzar la soberanía digital y cultural de la región, reducir las brechas tecnológicas y garantizar la protección de los derechos fundamentales.
La propuesta contempla fomentar el intercambio de conocimientos y recursos tecnológicos entre los países y explorar mecanismos para compartir datos de forma segura y ampliar el acceso a infraestructuras. El objetivo es que los países iberoamericanos puedan participar más activamente en el desarrollo de esta tecnología.
Otro de los resultados esperados es la constitución de la Red Iberoamericana de Reducción de Riesgo de Desastres, concebida para mejorar la coordinación entre países ante emergencias naturales.
La iniciativa busca fortalecer los sistemas de alerta temprana, facilitar el intercambio de información y conocimientos y mejorar la capacidad de respuesta frente a fenómenos como sequías, inundaciones y otras catástrofes.
La cumbre también abordará la Agenda Medioambiental Iberoamericana, aprobada por los ministros de Medio Ambiente y Clima en Málaga en marzo de 2026, que establece una hoja de ruta regional en materia de sostenibilidad hasta 2030.
Hacia un programa de intercambio universitario similar al Erasmus
La educación superior ocupará otro lugar destacado en la agenda. Los mandatarios estudiarán la Carta Iberoamericana de Movilidad Académica, aprobada el pasado 21 de octubre en una reunión ministerial celebrada en Alicante.
El documento establece compromisos para facilitar que los estudiantes puedan acceder a universidades de otros países iberoamericanos, realizar intercambios, trasladar expedientes, cursar dobles titulaciones o completar estudios de posgrado con un reconocimiento académico más ágil.
El secretario general iberoamericano, Andrés Allamand, ha planteado que la iniciativa pueda convertirse en el "embrión" de un sistema de movilidad universitaria similar al programa Erasmus europeo.
También se pretende avanzar en el reconocimiento y la homologación de títulos universitarios para reducir las barreras que dificultan estudiar y trabajar en otros países de la región.
Los cuidados y la cooperación económica, también sobre la mesa
Otro de los compromisos previstos es la Carta Iberoamericana de Cuidados y Apoyos, destinada a reconocer los cuidados como un derecho, un trabajo y un bien público esencial.
La iniciativa responde a desafíos como el envejecimiento de la población, la desigual distribución de las tareas de cuidados y las condiciones laborales de un sector caracterizado por elevados niveles de informalidad, precariedad y bajos salarios. La agenda también incluye la cooperación frente al crimen organizado transnacional y el crecimiento económico.
España busca relanzar las cumbres iberoamericanas
Más allá de los acuerdos, uno de los objetivos del Gobierno español es recuperar el protagonismo de estas reuniones, después de varias ediciones marcadas por la escasa asistencia de jefes de Estado y de Gobierno.
La última cumbre, celebrada en Cuenca (Ecuador) en 2024, contó con una participación presidencial especialmente reducida. Allamand apuntó a finales de octubre a la presencia de más de 14 presidentes en Madrid, aunque entonces todavía existían dudas sobre algunas asistencias.
La reunión llega además en un contexto internacional de creciente fragmentación geopolítica y cuestionamiento del multilateralismo. Según la SEGIB, uno de los propósitos del encuentro es reforzar la cooperación regional y convertir los compromisos políticos en iniciativas con resultados concretos para la ciudadanía.
El Gobierno español también ha preparado un dispositivo especial de seguridad para proteger a las delegaciones y garantizar el desarrollo de las actividades oficiales.