Stephen Miller, uno de los principales impulsores de la política migratoria de Trump, sustituirá a Susie Wiles como jefe de Gabinete de la Casa Blanca tras la derrota republicana en las elecciones de mitad de mandato.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha nombrado este viernes a Stephen Miller, uno de los principales artífices de su estricta política migratoria, nuevo jefe de Gabinete de la Casa Blanca, en sustitución de Susie Wiles. El relevo se produce apenas unos días después de que el Partido Republicano sufriera una importante derrota en las elecciones de mitad de mandato.
Miller, de 41 años, hasta ahora subjefe de Gabinete y asesor de Seguridad Nacional, asumirá el cargo el próximo lunes 9 de noviembre, según ha anunciado Trump en su red social, Truth Social. "Me complace anunciar que Stephen Miller, actual subjefe de Gabinete de la Administración Trump y uno de mis asesores de mayor confianza, se convertirá en jefe de Gabinete", escribió el presidente.
Wiles, de 69 años y primera mujer en ocupar la jefatura de Gabinete de la Casa Blanca, pasará a formar parte del equipo político de Trump. El presidente ha elogiado su gestión y ha calificado su etapa al frente del cargo de sobresaliente.
Wiles ha confirmado su salida en un comunicado publicado en X, en el que ha asegurado que servir a Trump en la Casa Blanca ha sido "el honor de toda una vida". También ha destacado los logros del Gobierno en materia de seguridad fronteriza, rebajas fiscales y política económica.
Miller ha sido uno de los asesores más cercanos a Trump durante más de una década, desde su primera campaña presidencial en 2016. Ha desempeñado un papel fundamental en el diseño de las restrictivas políticas migratorias de la Administración, incluido el impulso de las deportaciones masivas durante el segundo mandato del presidente.
Su ascenso sitúa en el centro de la toma de decisiones de la Casa Blanca a uno de los principales defensores del endurecimiento de las medidas contra la inmigración irregular.
El nombramiento llega, además, en un momento de creciente escrutinio de las operaciones migratorias del Gobierno, especialmente después de que agentes de inmigración mataran a tiros a dos manifestantes en Mineápolis en enero, unos hechos que desencadenaron numerosas protestas y críticas a las actuaciones de las autoridades federales.
El relevo se produce tras unas elecciones de mitad de mandato especialmente adversas para los republicanos, en las que los demócratas han conseguido el control de ambas cámaras del Congreso. El resultado supone un importante revés político para Trump y previsiblemente intensificará el escrutinio de la agenda interna de su Administración.
Wiles era considerada una figura clave en la organización del círculo más cercano a Trump, gracias a su capacidad para gestionar intereses contrapuestos y mantener la disciplina dentro de la Casa Blanca. Su salida se produce también tras semanas de especulaciones sobre posibles cambios en el equipo presidencial, aunque la Administración había desmentido anteriormente las informaciones que apuntaban a su inminente sustitución.
Con el traslado de Wiles a su equipo político y el ascenso de Miller, Trump reconfigura su círculo más cercano de asesores en un momento de especial delicadeza política.