"Ha llegado la oportunidad de usar la revolución de la IA y transformar la asistencia sanitaria, para reducir la carga de la enfermedad y que los ciudadanos de toda Europa y del mundo tengan mejores resultados sanitarios en el futuro", declaró el director ejecutivo de HealthAI.
El consenso general en estos momentos es que la IA transformará todas las industrias del mundo, mejorando los resultados y la eficiencia. Pero, ¿cómo se manifestará eso en la sanidad?
¿Puede la IA integrarse de manera fluida en nuestros modelos sanitarios actuales? ¿Estarán a salvo nuestra salud y nuestros datos?
En este episodio de 'The Big Question', Angela Barnes conversa con Ricardo Baptista Leite, director ejecutivo de HealthAI, la agencia global para el uso responsable de la IA en la salud.
¿Puede la IA salvar la sanidad?
"La IA nos brinda la oportunidad de garantizar que todo el mundo tenga acceso a la sanidad que necesita", declaró Ricardo a 'The Big Question'.
Sin embargo, no es tan sencillo como añadir la IA a los flujos de trabajo y que de repente todo funcione mucho mejor.
"Si se incorpora la IA a nuestros modelos actuales de atención, existe el riesgo de ser muy eficiente en la ineficiencia."
Los sistemas sanitarios actuales son reactivos y se centran en el tratamiento de la enfermedad. En muchos debates sobre políticas sanitarias, no solo en torno a la IA, se defiende un cambio hacia la prevención y la mejora de la salud general. Es de esperar que ello reduzca las enfermedades, las bajas laborales y la pérdida de productividad, lo que beneficiaría a la economía en general.
Según Ricardo, no obtendremos los beneficios de la IA en la reducción de la carga de la enfermedad con este cambio de enfoque.
"Si no hacemos nada, nuestros sistemas sanitarios se colapsarán", afirmó. "No son sostenibles. La gente está cada vez más enferma.
La población envejece cada vez más y presenta morbilidades múltiples. Si no cambiamos el sistema por completo, no podremos disponer de los recursos necesarios para garantizar que todo el mundo tenga acceso a la sanidad que necesita."
¿En qué puede ayudar la IA a la asistencia sanitaria?
Aunque a Ricardo le gustaría que se produjera un mayor cambio generalizado para ver un progreso real gracias a la IA, esto no quiere decir que la IA no esté creando ya impacto en la sanidad.
"Incluso durante la COVID y el desarrollo de nuevas vacunas, casi todas las empresas utilizaban algún tipo de IA", explicó.
"La IA se está utilizando en toda la investigación y el desarrollo, el diagnóstico, la tecnología de imagen —todos los campos de exploraciones por imágenes están utilizando ahora mismo alguna forma de IA—, los tratamientos, la robótica y las cirugías.
También en asistentes virtuales —asistentes virtuales que apoyan a los médicos en la toma de decisiones clínicas—, incluso cuando hablamos de los aspectos no clínicos de la asistencia sanitaria en cuanto a detección de fraudes, reclamaciones financieras con las aseguradoras, etc.: todos estos campos tienen el potencial de mejorar los resultados, reducir costes y aumentar la eficiencia.
¿Quién necesita invertir en IA para obtener mejores resultados sanitarios?
"Se están invirtiendo miles de millones en investigación y desarrollo, pero ¿quién va a pagar?", se preguntó Ricardo.
"Pues bien, si queremos asegurarnos de que esta tecnología llegue a todos y no solo a unos pocos privilegiados, los sistemas sanitarios y las aseguradoras tendrán que dar un paso al frente".
Mientras que en EE. UU. el sector sanitario se mueve a través de la inversión privada y en China a través del Estado, Ricardo cree que Europa tiene la oportunidad de encontrar un equilibrio entre lo público y lo privado.
También subrayó la necesidad de mejorar los modelos de evaluación para garantizar que las tecnologías financiadas realmente funcionen.
"Conocí una empresa que tenía una tecnología de diagnóstico por la imagen asombrosa para detectar el cáncer de mama. Podía detectar anomalías varios años antes que el ojo humano. Estamos hablando de salvar vidas.
La empresa quebró y el motivo fue que el organismo normativo gubernamental de entonces, responsable en materia de cobertura sanitaria de la tecnología, les dijo que tardarían siete años en evaluar la tecnología antes de plantearse cubrir el gasto.
No se trata solo de la tecnología, sino de asegurarse de elegir aquella que pueda transformar el sistema y, al mismo tiempo, crear un modelo que permita su ampliación; en este sentido, el reembolso y la evaluación de las tecnologías sanitarias son fundamentales."
¿Quién es responsable de la IA en sanidad?
Mejorar los resultados sanitarios con la IA también requiere mucha confianza, tanto de los pacientes como de los profesionales.
"Cuando hay reticencia a adoptar la IA, casi siempre son los profesionales sanitarios quienes no la adoptan, ya sea por falta de confianza —no la entienden y, por tanto, no confían en las herramientas de apoyo a la decisión clínica— o porque temen la responsabilidad legal", dijo.
En la mayoría de las jurisdicciones, los profesionales sanitarios son los responsables de cualquier error, por lo que Ricardo insistió en que la IA debe usarse para aumentar o complementar el trabajo humano en la mayoría de los casos.
Explicó, sin embargo, que para determinados casos, el índice de precisión del uso de la IA está resultando mucho mayor que la intervención exclusivamente humana, sobre todo en el análisis de imágenes médicas.
"Se trata de un mercado en el que la tecnología no se ampliará si no confiamos en ella", afirmó. "La única forma de confiar en la tecnología, en especial para los ciudadanos y los profesionales sanitarios, es si se cuenta con el entorno normativo adecuado, con la gobernanza apropiada".
'The Big Question' es una serie de 'Euronews Business' en la que entrevistamos a líderes y expertos de la industria para debatir sobre algunos de los temas más importantes de la agenda actual.
Mira el vídeo anterior para ver el debate completo con el Dr. Ricardo Baptista Leite, de HealthAI.