«Siempre quise crear algo y no me veía trabajando para otros, cumpliendo órdenes», cuenta Christoph Gerber, fundador de Lieferando, cómo llegó a ser un empresario de éxito.
"Creo que soy, en realidad, una persona a la que nadie contrataría", dijo Christoph Gerber al programa 'The Big Question'.
Y no porque sea un vago o una persona insufrible, de hecho, es justo lo contrario.
Como fundador de Lieferando, uno de los principales servicios de reparto de comida de Alemania, y consejero delegado y fundador de Talon.One, una empresa que proporciona infraestructuras digitales para descuentos y promociones, Christoph sabe cómo crear y dirigir un negocio de éxito.
En este episodio de 'The Big Question', Christoph Gerber se reunió con Hannah Brown para hablar de emprendimiento y de las claves del éxito.
¿Qué tipo de persona es un buen fundador?
"Creo que el mundo sería un lugar muy malo si todo el mundo fuera como yo", bromeó Christoph.
Y aunque suene a exceso de autoironía, tiene parte de razón. No todo el mundo debería ser fundador.
Subrayó que la resiliencia y un mínimo de optimismo, la convicción de que todo tiene solución, son rasgos fundamentales que debe tener quien aspire a ser fundador.
Christoph no se anduvo con rodeos al hablar de la importancia de ser crítico con las propias ideas: "Es muy probable que tu idea sea una mierda".
Aunque un fundador de éxito necesita una dosis saludable de confianza en sí mismo y saber escuchar las opiniones de los demás, Christoph también sostiene que no hay que dejar que la negatividad eclipse la creatividad.
"Con Lieferando todo el mundo nos decía que no iba a funcionar. Con Talon.One, todo el mundo nos decía que tampoco iba a funcionar", explicó.
"Si preguntaras a la gente de mi instituto por mí, dirían que soy arrogante", continuó.
"Ahora, al mirar atrás, lo veo como que nunca me preocupó demasiado lo que la gente decía de mí o de mis ideas. Quizá era cuestión de un ego grande, no lo sé. Pero creo que necesitas ese tipo de ego para tirar hacia delante contra todo lo que viene de fuera, cuando sientes que el mundo se te echa encima y las cosas no salen".
"Para algunas personas es mejor trabajar para un fundador y seguir una trayectoria profesional digamos normal", añadió.
Lecciones empresariales
La primera empresa de Christoph, Lieferando, se fusionó con Takeaway.com en 2009 en una operación que, en aquel momento, marcó un récord en el ecosistema de startups alemán, valorada en 62,9 millones de euros.
Aunque no necesitaba seguir trabajando, Christoph descubrió que no le apetecía codearse con los superricos y que todas las personas que más apreciaba seguían volcadas en construir sus carreras.
Al identificar un problema con el que su equipo había lidiado en la etapa de Lieferando, y sabiendo que no eran los únicos, llamó a su cofundador y se puso a crear Talon.One.
Ahora ayuda a las marcas a utilizar sus datos para impulsar las ventas mediante promociones y descuentos estratégicos.
"Las cosas tienen que ir más allá de lo meramente transaccional para generar valor", explicó Christoph.
"Las marcas en realidad crean valor para sus clientes en la forma en que se relacionan con ellos. Y, en cierto modo, es un contrato, porque tú les entregas tus datos, dices: para el programa de fidelización voy a darte algunos datos más, voy a decirte qué edad tengo, cuál es mi situación sentimental y demás".
"Y, por tanto, esperas que la marca genere beneficios que hagan que merezca la pena compartirles todos esos otros detalles sobre ti. Creo que eso es lo que las marcas están empezando a entender poco a poco".
La clave del éxito
Christoph creó sus dos empresas en edades y momentos muy distintos de su vida.
Cuando lanzó Lieferando tenía 23 años, fueron muchas noches en vela, trabajo los fines de semana, fiestas y, como reconoce él mismo, una investigación de mercado bastante deficiente.
"Si hubiéramos hecho la investigación adecuada, al estilo McKinsey o Boston Consulting Group, analizando toda la competencia que había, probablemente nunca habríamos entrado en ese mercado", reflexiona Christoph.
Ahora, como padre de tres hijos y con poco más de 40 años, la filosofía de Christoph sobre el trabajo y la vida ha ido cambiando a medida que avanza con Talon.One.
"Talon.One es una empresa, no debería ser mi identidad, y no espero eso de nadie de mi equipo".
Cuando han cumplido la jornada prevista, Gerber espera que sus empleados cierren el ordenador y estén con sus familias, convencido de que así el resultado será mejor.
Reconoce que valora especialmente el tiempo fuera del día a día de la empresa, cuando puede llevar a sus hijos a clases de natación, a entrenar a hockey o jugar con Lego.
"Diría que fuera del trabajo soy bastante aburrido. Y está perfectamente bien", explicó.
Gerber insistió en que, a partir de cierto punto, los directores generales y fundadores de éxito deberían comprender que dedicar tiempo a las facetas más sosegadas de la vida debe primar sobre la búsqueda constante del beneficio.
"No quiero que en mi lápida ponga fundador de un servicio de entrega de pizza y fundador de una infraestructura de cupones y promociones. Prefiero que se me recuerde como un gran padre, un gran amigo, un gran compañero... y lo demás es trabajo".
'The Big Question' es una serie de Euronews Business en la que nos sentamos con líderes del sector y expertos para analizar algunos de los temas más importantes de la agenda actual.
En el vídeo de arriba puede ver la conversación completa con Christoph Gerber.