Las bolsas europeas han abierto con signo mixto después de que en Asia las acciones hayan caído y el índice de Corea del Sur perdiera más del cinco por ciento, tras fuertes descensos el jueves en Wall Street en varios valores ligados a la inteligencia artificial.
A medida que se desinfla el rally de los valores de inteligencia artificial, los inversores mostraron cautela en la apertura de este viernes, con las bolsas europeas arrancando con un sentimiento mixto tras las fuertes caídas en los mercados asiáticos.
Los índices de Londres y Fráncfort pasaron rápidamente a terreno negativo, con el FTSE 100 cediendo cerca de 0.4 % y el DAX bajando 0.3 % nada más abrir. El CAC 40 de París y el IBEX 35 de Madrid subían 0.3 %, mientras que el principal índice de Milán se mantenía plano. Lo mismo ocurría con el EURO STOXX 50, el indicador de referencia que agrupa a 50 grandes empresas de la zona euro.
Los inversores esperan el último informe de empleo no agrícola de Estados Unidos y siguen de cerca la evolución de la situación en Oriente Medio.
Los datos laborales estadounidenses son clave para anticipar cuál podría ser el próximo movimiento de la Fed. Kathleen Brooks, directora de análisis en XTB, señaló en una nota al mercado: "Ahora hay casi un 40 % de probabilidad de una subida de tipos antes de final de año. Esperamos que los mercados financieros reaccionen con extrema sensibilidad a los datos de hoy", y recordó que este será el primer informe de este tipo con Kevin Warsh al frente de la Reserva Federal.
En el Reino Unido, los últimos datos de Halifax mostraron que los precios de la vivienda bajaron de forma inesperada en mayo. Los precios cayeron 0.1 % en términos mensuales, pero aún subían 0.5 % en comparación interanual, lejos del aumento de 1 % que se esperaba.
Los mercados del petróleo esperan nuevas señales
Los precios del petróleo se estabilizaron tras la caída del jueves. El barril de Brent, referencia internacional, retrocedía ligeramente y se situaba en 94.73 dólares a las 10:00 CET. Antes del inicio de la guerra a finales de febrero cotizaba en torno a 70 dólares.
El crudo estadounidense de referencia apenas registraba cambios, en torno a 92.51 dólares por barril.
Los precios del petróleo siguen bajo presión, ya que el estrecho de Ormuz, un paso marítimo clave para el transporte mundial de petróleo y gas natural, continúa prácticamente cerrado y el shock energético provocado por la guerra amenaza con frenar el crecimiento económico y alimentar la inflación en numerosos países.
Los negociadores estadounidense e iraní llegaron la semana pasada a un acuerdo provisional para prolongar su alto el fuego, pero el pacto aún no se ha cerrado. Mientras tanto, los acontecimientos en Líbano han puesto en duda las posibilidades de un fin permanente del conflicto.
El jueves, el grupo armado libanés Hizbulá, respaldado por Irán, rechazó el último acuerdo de alto el fuego alcanzado entre los Gobiernos libanés e israelí.
"Aunque hay pocos indicios de avances en las conversaciones entre Estados Unidos e Irán, el mercado del petróleo sigue operando con la expectativa de un acuerdo inminente que reanude los flujos a través del estrecho de Ormuz", escribieron en un informe los estrategas de materias primas de ING Warren Patterson y Ewa Manthey.
Las bolsas asiáticas pierden fuerza mientras se enfría la fiebre por la inteligencia artificial
Wall Street repuntó el jueves después de que la caída de los precios del petróleo y de la rentabilidad de los bonos aliviara la presión sobre las acciones estadounidenses. Los bancos, las empresas de pequeña capitalización y otros valores que se habían quedado rezagados durante la euforia por la inteligencia artificial lideraron las subidas.
Los bancos también tiraron del mercado, con avances de 5 % para Goldman Sachs, 4.7 % para Fifth Third Bancorp y 4.4 % para U.S. Bancorp.
Estos avances compensaron con creces las pérdidas de algunos valores ligados a la inteligencia artificial, que pasaron de repente a un segundo plano tras haber dominado el mercado. Los analistas llevan tiempo advirtiendo de que las acciones de este sector podrían haberse disparado en exceso, encareciéndose demasiado, y de que el conjunto del mercado bursátil estadounidense podría encaminarse hacia una fase de consolidación después de una racha ininterrumpida de nueve semanas al alza para el S&P 500, la más larga desde 2023.
El jueves en Wall Street, las acciones del fabricante de chips Broadcom se desplomaron 12.6 % después de publicar unas previsiones por debajo de las expectativas de los inversores, lo que avivó las dudas sobre el conjunto del sector de la inteligencia artificial y la tecnología.
El fabricante estadounidense de memorias Micron Technology cayó 7.7 %, mientras que la compañía de ciberseguridad CrowdStrike Holdings retrocedió 3.8 %.
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Aun así, el índice de referencia S&P 500 subió 0.4 % y el Dow Jones Industrial Average avanzó 1.7 % hasta marcar un nuevo máximo histórico. El Nasdaq Composite, de fuerte componente tecnológico, cedió 0.1 %.
En Asia, en cambio, los inversores se deshicieron de algunos de los principales valores vinculados a la inteligencia artificial, con la surcoreana SK Hynix desplomándose 8.6 % y Samsung Electronics perdiendo 5.4 %.
El Kospi cayó 5.1 % hasta 8,199.44 puntos. El índice prácticamente se ha duplicado en el último año, impulsado por las subidas de las grandes compañías tecnológicas.
El Nikkei 225 japonés cedió 1.3 % hasta 66,573.85 puntos, con los valores tecnológicos encabezando las caídas, pese a que los datos oficiales mostraron que los salarios reales en Japón subieron por cuarto mes consecutivo. Las acciones del fabricante de equipos para chips Tokyo Electron bajaron 7 %.
El Hang Seng de Hong Kong retrocedió 1.2 % hasta 24,948.96 puntos, mientras que el índice compuesto de Shanghái bajó 0.3 % hasta 4,045.45.
El S&P/ASX 200 de Australia perdió 0.7 % hasta 8,623.50 puntos.
El Taiex de Taiwán cedió 1.3 %, mientras que el Sensex de India avanzó 0.1 %.
En otros mercados, a primera hora del viernes, el dólar estadounidense cayó hasta 159.96 yenes desde 160.03 yenes. El euro se cambiaba por 1.1635 dólares, un 0.2 % más. El oro bajaba 0.3 %, hasta alrededor de 4,490.70 dólares.