Las Bolsas asiáticas registraron resultados dispares el martes por la mañana, mientras que los futuros europeos apuntaban a una apertura algo al alza tras el repunte de Wall Street apoyado por la moderación de los precios del petróleo.
Además de los resultados empresariales de esta semana, los inversores siguen evaluando el impacto de la intervención conjunta en divisas de Estados Unidos y Japón de la semana pasada, según los analistas.
El Nikkei 225, el índice de referencia de Japón, cedió un 0,3% hasta 63.585,58 puntos, mientras que el dólar estadounidense subió ligeramente hasta 157,51 yenes desde 157,18 yenes. El euro se cambiaba a 1,1511 dólares, apenas por debajo de 1,1514. El billete verde había estado cotizando en torno a 160 yenes antes de que las autoridades intervinieran para apuntalar el valor del yen, que se había acercado a mínimos de casi cuarenta años.
Algunos analistas advierten de que la eficacia de este tipo de intervención sigue siendo incierta, ya que no aborda las causas económicas de fondo de las oscilaciones de las divisas, entre ellas la inflación, los tipos de interés y la fortaleza relativa de las economías.
"Una operación respaldada por Estados Unidos tiene mucho más peso como señal que una actuación en solitario de Tokio, y la promesa de nuevas medidas hará que los especuladores se lo piensen. Pero cualquier contribución estadounidense probablemente estará limitada en volumen", señaló un informe de BMI, una unidad de Fitch Solutions.
Matthew Ryan, responsable de estrategia de mercados en la firma global de servicios financieros Ebury, apuntó que este último esfuerzo podría tener cierto impacto porque parece señalar un cambio real en la política monetaria y no solo una maniobra defensiva puntual.
"Se trata de un avance histórico y significativo para el yen, que refuerza de forma notable la confianza en nuestra previsión moderadamente alcista para la moneda", afirmó.
Los mercados siguen inestables
El Kospi de Corea del Sur cayó un 1,3% hasta 6.174,72 puntos. El S&P/ASX 200 de Australia sumó un 1,2% hasta 9.129,00 puntos. El Hang Seng de Hong Kong retrocedió un 0,5% hasta 25.881,99 puntos, mientras que el Shanghai Composite avanzó un 0,2% hasta 3.802,61 puntos.
Los mercados siguen nerviosos por la volatilidad de las acciones de las empresas de semiconductores. Llevan semanas subiendo y bajando ante las dudas sobre si el fuerte aumento de sus ingresos ligado al auge de la inteligencia artificial será sostenible.
El Dow alcanza un máximo histórico
En Wall Street, las acciones repuntaron el lunes después de que la moderación del precio del petróleo contribuyera a calmar los temores sobre la inflación. El S&P 500 subió un 1,5 % y se sitúa apenas un 0,1% por debajo de su récord, registrado a principios de este verano.
El Dow Jones Industrial Average, que refleja un segmento más reducido del mercado bursátil estadounidense, escaló 693 puntos, un 1,3%, hasta un máximo histórico, mientras que el Nasdaq Composite se disparó un 2,1%.
Los precios del petróleo se recuperan
En las operaciones energéticas en Asia a primera hora del martes, el crudo estadounidense de referencia ganó 84 centavos hasta 81,18 dólares por barril. El Brent, el crudo de referencia internacional, avanzó 1,15 dólares hasta 84,92 dólares por barril.
Un día antes, el precio del petróleo cayó más de un 5% después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, afirmara durante el fin de semana que había decidido aplazar nuevos ataques contra Irán a petición de sus aliados en la región.
El precio del Brent osciló entre 72 y 102 dólares el mes pasado, al compás de las crecientes y decrecientes preocupaciones por la guerra en Irán y por el momento en que los petroleros volverían a poder salir libremente del golfo Pérsico para entregar crudo a clientes de todo el mundo.
El rendimiento del bono del Tesoro a diez años bajó al 4,68% desde el 4,75% del viernes por la tarde. Sigue claramente por encima del 3,97% registrado antes de la guerra con Irán.