El BCE atribuye al encarecimiento de la energía cerca del 90% del repunte de la inflación energética en 2026. Con la inflación de la eurozona en el 3,3%, los mercados esperan una nueva subida de los tipos de interés en septiembre.
El encarecimiento de la energía es el principal motor de la inflación en la zona del euro, escribieron los economistas del BCE Kristina Barauskaite Griškevičienė y Claus Brand en un estudio publicado el martes.
"En esta ocasión el choque de oferta energética es el factor predominante, mientras que la demanda y los estímulos de las políticas públicas desempeñan un papel menor. Estas diferencias son esenciales para explicar por qué las respuestas de la política monetaria son distintas", escribieron.
El choque actual, provocado en parte por la guerra en curso en Oriente Medio y el posterior cierre del estrecho de Ormuz, es muy distinto del episodio de 2021-2022, explicaron los dos economistas.
"Los factores adversos de oferta energética explicaron alrededor del 90% del aumento de la inflación energética entre enero y mayo de 2026. Durante este periodo, las políticas monetaria y fiscal han ejercido solo una ligera presión a la baja sobre la inflación energética", señalaba el estudio.
Tras el estallido de la guerra en Oriente Medio a finales de febrero, el BCE no subió inmediatamente los tipos de interés. Realizó la primera subida el 11 de junio, elevando su tipo de depósito del 2% al 2,25%, su primera subida en tres años, en un intento de contener la inflación.
Incluso en el escenario más optimista del BCE en aquel momento, que asumía un final temprano de la guerra, no se esperaba que la inflación volviera al objetivo del 2% antes de 2027.
Sin embargo, con la guerra aún activa y una inflación que en agosto se sitúa en el 3,3% (frente al 2,9% de julio), se espera que el BCE vuelva a subir los tipos, del 2,25% al 2,50%, en su reunión del 10 de septiembre, según descuentan los mercados.
La respuesta monetaria es más "gradual" esta vez, explicó el BCE en el estudio, mientras que en 2021-2022 "el BCE subió los tipos de interés de forma contundente y persistente", escribieron los economistas.
A diferencia de ahora, el repunte de la inflación de 2021-2022 estuvo impulsado por "una combinación de factores de oferta y de demanda de gran magnitud y sin precedentes".
Aunque la energía desempeñó un papel, este "no fue exclusivo", explicó el BCE.
"Entre los factores de oferta figuraban las perturbaciones de las cadenas de suministro globales y los choques en el suministro de energía, especialmente como consecuencia de la invasión de Ucrania por parte de Rusia. Entre los factores de demanda destacaban un rápido repunte de la demanda tras la pandemia, reforzado por unas políticas fiscales y monetarias acomodaticias".