Kazajistán está convirtiendo su dependencia de los productos procesados importados en una oportunidad para que los inversores impulsen la producción local, sustituyan importaciones y amplíen la variedad de sus exportaciones.
Kazajistán avanza hacia un modelo de exportación que va más allá de las materias primas. Las exportaciones de productos procesados aumentaron cerca de un 18 % durante el primer semestre del año. Sin embargo, la energía y los metales siguen dominando las exportaciones, mientras que Kazajistán continúa dependiendo de las importaciones de productos procesados. El comercio exterior creció un 7 % interanual, hasta alcanzar casi 62 000 millones de euros. Esto ha generado oportunidades para que los inversores amplíen la producción local y accedan a los mercados de Asia Central y de los países vecinos.
También existen oportunidades de inversión en logística para las exportaciones no relacionadas con los recursos naturales, que están ganando terreno. Kazajistán aspira a elevar sus exportaciones de grasas y aceites por encima de los 1300 millones de euros en 2028, alrededor de un 60 % más que los niveles actuales.