La startup Exein recauda 270 millones de dólares y alcanza una valoración de 1,7 mil millones, especializada en seguridad para la Physical AI, protege más de 1,5 mil millones de dispositivos conectados
La startup italiana Exein, especializada en ciberseguridad para dispositivos y maquinaria industrial, ha alcanzado el estatus de unicornio digital tras cerrar una ronda de inversión de 270 millones de dólares.
La operación, liderada por el fondo global Headline y con la participación de inversores institucionales entre los que figura el Banco Europeo de Inversiones (BEI), ha elevado, según anunció Exein el martes, la valoración total hasta 1.700 millones de dólares.
En solo dos años, el valor de la empresa se ha multiplicado por 30, lo que la sitúa como la compañía de seguridad informática de hardware con mayor valoración en Europa.
"Los dispositivos ya no están solo conectados, se están volviendo inteligentes. Ejecutan modelos, toman decisiones y actúan en el mundo físico", se lee en la web de Exein.
"La idea de partida es que cada dispositivo pueda defenderse de forma autónoma, con independencia de la seguridad de la red a la que está conectado", añadió el consejero delegado Gianni Cuozzo en una entrevista con TechCrunch. (fuente en italiano)
La ciberseguridad para la Physical AI, cómo proteger robots, automoción y drones
Fundada en 2018 en Roma por Cuozzo (y con oficinas ya en Alemania, Estados Unidos y Taiwán, con unos 40 empleados en total) para resolver las vulnerabilidades del firmware industrial, Exein nació con la misión de proteger el hardware moderno trabajando en estrecha colaboración con los fabricantes.
En particular, el objetivo es la seguridad de la Physical AI, es decir, de aquellos sistemas autónomos impulsados por inteligencia artificial que interactúan con el mundo real. Entre ellos figuran robots industriales, vehículos de conducción autónoma, drones, dispositivos médicos, infraestructuras energéticas y sistemas aeroespaciales.
En estos ámbitos, un ciberataque al firmware implica riesgos físicos directos, lo que hace especialmente valiosa una protección interna de muy baja latencia capaz de neutralizar las amenazas directamente en el dispositivo.
Es lo que se conoce como embedded security y se ha convertido en una prioridad debido a los retos que plantean los desarrollos y las aplicaciones actuales de la inteligencia artificial. Si un hacker lograra comprometer el firmware de un coche de conducción autónoma o de un brazo robótico, por ejemplo, las consecuencias no serían solo pérdidas de datos, sino también daños físicos a infraestructuras y personas.
Además, dado que los ataques generados por la inteligencia artificial actúan en unos pocos milisegundos, la presencia de un sistema de defensa dentro de la máquina permite reducir al mínimo los tiempos de latencia.
La inteligencia artificial ha potenciado las capacidades de todos, incluidos los hackers. Según Cuozzo, esto es posible gracias a los modelos de código abierto que pueden funcionar sin mecanismos de protección, lo que hace mucho más fácil y económico atacar dispositivos físicos con métodos innovadores.
La defensa industrial frente a las amenazas en tiempos de IA
En el panorama global de la ciberseguridad, varias empresas, como Palo Alto Networks, Microsoft Defender for IoT, Claroty y Armis, analizan las amenazas "desde el exterior". Otras operan, como Exein, a nivel de sistema operativo, por ejemplo Sternum IoT, Drivesec, Nothreat y MicroSec, pero no directamente en el kernel, el núcleo central del sistema que controla todo el hardware y el software, antes de la ejecución del código malicioso, como plantea la startup italiana.
El debate tecnológico y global ha planteado recientemente hipótesis catastróficas, tras casos en los que agentes de IA se han descontrolado. Antes de llegar a esos escenarios, Exein se propone ofrecer una especie de sistema inmunitario digital para los dispositivos conectados.
Hasta ahora la empresa ha apostado por dos productos, Pulsar y Photon. Pulsar es una herramienta de defensa para Linux que monitoriza y protege el dispositivo en tiempo real usando la tecnología eBPF, que permite controlar el núcleo del sistema operativo con un consumo de recursos muy bajo, y Rust, un lenguaje de programación diseñado para ser rápido y libre de vulnerabilidades.
Sobre esta infraestructura se integra Photon, la plataforma preventiva para la Physical AI, que opera en el espacio del kernel para bloquear de forma temprana las rutas de ejecución maliciosas antes de la infección.
Expansión global y cumplimiento de las directivas de la UE
Según la empresa, esta tecnología protege cada día a más de 1.500 millones de dispositivos en todo el mundo, garantizando la seguridad en todos los niveles, desde los programas que procesan datos de forma remota (workload cloud) hasta los sistemas edge, es decir, todas aquellas máquinas y robots que analizan la información directamente sobre el terreno y en tiempo real para reducir al mínimo los tiempos de respuesta.
Gracias al nuevo capital, la empresa planea una expansión en los mercados de Estados Unidos y Asia-Pacífico, que ya generan el 50% de sus ingresos, y el refuerzo de sus sedes en Italia y en el extranjero.
El crecimiento de Exein también está impulsado por la adaptación normativa global y por las directivas de la UE, como el Cyber Resilience Act, que impone exigentes estándares de seguridad por diseño a los productos de hardware e IoT vendidos dentro del mercado único europeo.