Europa coloca cuatro ciudades entre las diez principales del mundo por fortaleza económica, calidad de vida y potencial de futuro: Londres, París, Dublín y Zúrich. Estados Unidos suma cinco, con Nueva York a la cabeza.
Las ciudades europeas y norteamericanas dominan el índice Global Cities 2026 de Oxford Economics, al ocupar 78 de los 100 primeros puestos. Europa aporta 44 ciudades, mientras que 30 están en Estados Unidos y cuatro en Canadá.
El índice evalúa hasta qué punto las mayores ciudades del mundo combinan oportunidades económicas con calidad de vida, mano de obra cualificada, resiliencia medioambiental y una gobernanza estable.
Londres ocupa el segundo puesto mundial, París el tercero, Dublín el sexto y Zúrich el décimo. Cinco ciudades de Estados Unidos, entre ellas Nueva York, Seattle, San Francisco, Boston y San José, se sitúan también entre las diez primeras del mundo.
Entre las ciudades europeas mejor situadas figuran también Oslo, Estocolmo y Copenhague.
"En Estados Unidos, las buenas puntuaciones en las categorías de Economía y Capital humano explican su posición elevada. En Europa, en cambio, destacan en Calidad de vida, Medio ambiente y Gobernanza", explicó Liam Sides, director de servicios urbanos en Oxford Economics.
Para quienes dan prioridad a la calidad de vida, el desempeño medioambiental y una gobernanza estable, destacan las principales ciudades europeas. París obtuvo puntuaciones especialmente altas en calidad de vida, mientras que Dublín registró buenos resultados tanto en medio ambiente como en gobernanza. La gobernanza fue también el principal punto fuerte de Zúrich y Oslo, y esta última logró la puntuación más alta en esta categoría entre las principales ciudades europeas y estadounidenses.
Para las empresas que buscan solidez económica y acceso al talento, las ciudades estadounidenses tienen en general ventaja. Nueva York alcanzó la puntuación máxima del índice en economía, mientras que Seattle, San Francisco y San José también se situaron en puestos muy altos en esta categoría. Los Ángeles combinó además una buena nota económica con una clasificación relativamente elevada en calidad de vida.
Londres es la notable excepción europea, ya que logró la puntuación más alta de todo el índice en capital humano, reflejo de sus universidades, su entorno empresarial y su capacidad para atraer trabajadores cualificados. Sin embargo, la calidad de vida fue su categoría peor valorada, con 77 puntos.
Ambas regiones comparten, no obstante, una debilidad importante, el acceso asequible a la vivienda.
El informe señala que Londres, Dublín y Nueva York "siguen luchando bajo el peso de los elevados costes de la vivienda", lo que lastra sus puntuaciones de calidad de vida pese a los altos niveles de renta.
Las ciudades más asequibles podrían ganar ventaja competitiva si combinan el aumento de los ingresos con un menor gasto en vivienda. Toulouse, por ejemplo, ha atraído trabajadores que se marchan de París en parte gracias a su relativa asequibilidad.
Europa, las ciudades que más suben y las que más caen
En comparación con el año pasado, Dublín subió siete puestos hasta el sexto, gracias a las mejoras en economía, calidad de vida y medio ambiente. Sin embargo, sigue siendo uno de los mercados de vivienda más caros de Europa y se sitúa en el cuarto inferior del ranking mundial en accesibilidad a la vivienda.
Varsovia registró la mayor subida de Europa, al escalar 109 puestos hasta el 61º. Estambul avanzó 42 posiciones, hasta el 64º, mientras que Madrid y Budapest ganaron 14 puestos cada una y se situaron en los lugares 30º y 111º, respectivamente.
Helsinki subió 12 puestos, hasta el 26º, y Bruselas avanzó nueve, hasta el 25º. Berlín y Lyon mejoraron siete posiciones cada una, mientras que Zúrich, Oslo y Ámsterdam escalaron seis.
Frankfurt retrocedió un puesto, hasta el 63º. Roma cayó ocho lugares, hasta el 119º, mientras que Lisboa registró el mayor descenso entre las ciudades analizadas, al perder 44 posiciones y situarse en el 148º.
Joyas ocultas: las ciudades europeas a seguir de cerca
Oxford Economics ha señalado cinco "ciudades a seguir" en Europa, Varsovia, Tallin, Eindhoven, Manchester y Toulouse.
La capital polaca, que ha subido más de 100 puestos, se ha convertido en el mayor centro de finanzas, tecnología y servicios empresariales de Europa Central y Oriental.
Se prevé que su economía crezca en torno a un 3% anual durante los próximos cinco años, casi el doble de la media de las ciudades europeas. Varsovia también superará este año a París en renta media por persona, una vez ajustada por poder adquisitivo. Se espera que Vilna siga el mismo camino antes de que acabe la década.
Oxford Economics prevé que la capital estonia, Tallin, registre el mayor crecimiento del PIB entre las principales ciudades de la UE en la próxima década. La tecnología y los servicios profesionales desempeñan un papel destacado en su economía, mientras que Estonia presenta unas tasas de adopción de la inteligencia artificial relativamente altas en comparación con sus vecinos de Europa Central y Oriental.
Eindhoven, en los Países Bajos, es uno de los principales centros europeos de investigación y fabricación avanzada. Su clúster Brainport agrupa a más de 5.000 empresas tecnológicas y del conocimiento que trabajan en semiconductores, inteligencia artificial y tecnología verde. Oxford Economics prevé que su producción industrial registre una de las expansiones más fuertes de Europa hasta 2030. Sin embargo, la oferta de vivienda podría tener dificultades para seguir el ritmo de los 28.000 residentes adicionales previstos para 2040.
Manchester ha superado al resto de ciudades británicas en crecimiento del PIB y de la productividad desde 2010. Oxford Economics prevé que sume el quinto mayor número de empleos de Europa en los próximos 25 años. Los servicios financieros y empresariales impulsarán buena parte de ese crecimiento, y se espera que Manchester cree más puestos de trabajo en estos sectores que París o Berlín.
El informe señala a Toulouse como una de las ciudades de más rápido crecimiento de Europa occidental. Su clúster aeroespacial incluye a Airbus, Thales y Liebherr, y un mayor gasto en defensa podría apuntalar aún más su expansión. Unos costes de vida más bajos, un clima más templado y una elevada calidad de vida están atrayendo a población procedente de París y alimentan las expectativas de un rápido aumento demográfico.
Cómo la inteligencia artificial está condicionando el futuro de las ciudades
"El auge mundial de la inteligencia artificial está provocando ritmos significativos de crecimiento económico en las ciudades que están a la vanguardia del desarrollo", señaló Sides.
Aunque Estados Unidos cuenta con una clara ventaja, varias ciudades europeas también están bien posicionadas para beneficiarse. Londres tiene la puntuación más alta del índice en capital humano, universidades de élite y una amplia economía digital. Eindhoven dispone de un sólido clúster de inteligencia artificial y fabricación avanzada, mientras que Tallin se consolida como un emergente polo tecnológico.
En todo el mundo, la demanda de hardware para inteligencia artificial ha ayudado a Taipéi a subir 12 puestos, hasta el 48º. La capital taiwanesa se sitúa en el corazón de la industria de los semiconductores y alberga importantes instalaciones de fabricación de TSMC.
Kuala Lumpur avanzó 14 posiciones, hasta el 65º, respaldada por su sector tecnológico, su mano de obra cualificada y una industria de centros de datos en expansión. Shenzhen entró en las 100 primeras posiciones al situarse en el puesto 93º. Este polo tecnológico chino alberga a Huawei, Tencent y al fabricante de vehículos eléctricos BYD, así como a empresas dedicadas a la robótica y la inteligencia artificial.
Oxford Economics sostiene que las ciudades a la vanguardia de estas tecnologías, entre ellas Shenzhen y Bengaluru, podrían lograr un rápido crecimiento si las utilizan de forma eficaz.
Asia impulsa la próxima fase de crecimiento
Europa y Norteamérica siguen dominando la clasificación, pero Asia se está convirtiendo en el principal motor del crecimiento urbano. Sus ciudades combinan grandes poblaciones con rápidos avances en productividad e ingresos, a la vez que se adentran en la tecnología, la fabricación avanzada y los servicios financieros.
Para 2050 se prevé que la cuota del PIB de las grandes ciudades mundiales generada por las urbes chinas e indias supere la de Europa. Solo la economía de Shanghái se espera que supere el año que viene a la de San Francisco, pese a que a comienzos de siglo apenas representaba una cuarta parte. La economía de Ciudad Ho Chi Minh, por su parte, podría acercarse en 2050 al tamaño de la de Berlín, frente a menos de la mitad actualmente.