La nueva película antológica del director estadounidense, protagonizada por Cate Blanchett y Adam Driver, explora los silencios y secretos entre padres e hijos. Tras su triunfo en Venecia, el filme llega a los cines de España y Francia antes de su estreno en MUBI.
Jim Jarmusch siempre ha destacado en el arte de extraer lo extraordinario de situaciones aparentemente comunes. Pocas veces se ve mejor que en la magnífica película antológica de 2003 del director, 'Coffee And Cigarettes', una colección inesperadamente poética de viñetas que convierte encuentros incómodos y conversaciones fallidas en algo resonante y profundamente humano.
Regresa este año con 'Father Mother Sister Brother', otro intento en un formato cinematográfico poco valorado que le valió el León de Oro en el Festival de Venecia del año pasado. Esta vez, le preocupan menos la cafeína y los cigarrillos, y más el agua y los relojes. Y, sobre todo, los vínculos familiares deshilachados entre padres e hijos adultos.
El primer capítulo, Padre, muestra a los hermanos Jeff (Adam Driver) y Emily (Mayim Bialik) que van en coche a ver a su padre (Tom Waits) en su cabaña remota de un Nueva Jersey cubierto de nieve. No lo han visto desde que tuvo un episodio en el funeral de su madre, y la salud y el dinero parecen motivo de preocupación. Al parecer, su padre ha tenido varios problemas en casa, incluida una pared que amenaza con derrumbarse y una fosa séptica averiada. Jeff le ha estado ayudando económicamente y llega a la reunión familiar con una pequeña caja de provisiones para la nevera. Se suceden los silencios cargados y el peso de lo no dicho.
El segundo segmento, Madre, gira en torno a otra reunión familiar igual de breve. Una madre (Charlotte Rampling) charla con su terapeuta en su elegante casa de Dublín, preparándose para la llegada de sus hijas diametralmente opuestas, la estudiosa Timothea (Cate Blanchett) y la punk Lilith (Vicky Krieps). Han instaurado una suerte de tradición anual, un encuentro formal en torno al té de la tarde y una impecable selección de bocados. Vuelven los silencios llenos de significado, mientras el trío adopta sus máscaras familiares y navega por emociones apenas verbalizadas.
La tercera y última viñeta, Hermana hermano, rompe la dinámica establecida al trasladarse a París, donde los gemelos Skye (Indya Moore) y Billy (Luka Sabbat) lidian con la ausencia de sus padres. Se encuentran para visitar el piso de sus padres, fallecidos recientemente, una despedida final durante la cual Billy, que ha estado guardando sus cosas en un trastero, muestra a su hermana una serie de fotos y documentos que demuestran que había mucho que no sabían de ellos.
Cada instantánea es autónoma pero comienza de forma similar, con dos hermanos en coche camino de la casa de sus padres. No solo eso, el tejido conectivo llega en forma de motivos visuales recurrentes y ecos en la conversación: skaters a cámara lenta, relojes Rolex, coordinación accidental de colores, vasos de agua, el modismo británico 'Bob's your uncle' y la mención de 'Nowheresville'.
Aunque agradable en el momento, no se desprende gran cosa de las simetrías o de los motivos que se cruzan, lo que convierte a 'Father Mother Sister Brother' en una película encantadora que sugiere una hondura oculta en la sencillez, pero que tropieza en el último tramo. Cierto es que su recurrencia sugiere que, por muy complicadas que sean las familias a su manera, todos podemos reconocer experiencias conocidas de ruptura de la comunicación con el paso del tiempo. Aun así, todo puede conducirte a Nowheresville en lo emocional. Mientras que 'Coffee And Cigarettes' (también con Waits y Blanchett), una antología más irónica, dejaba al espectador noqueado en silencio, Jarmusch se queda a las puertas al explorar la complejidad, lo absurdo y, a veces, la ternura de unas dinámicas familiares en tensión.
Lo cual no significa que no haya mucho que admirar en este retrato del distanciamiento familiar, especialmente en los dos primeros capítulos. Tom Waits, una presencia en pantalla infravalorada, brilla en un papel perfectamente ajustado a su figura de embaucador. Waits dijo en una ocasión: "A la mayoría de la gente no le importa si les dices la verdad o una mentira, mientras les entretenga", y el personaje del padre, desaliñado por diseño, desde luego se entretiene. El segmento Padre también se beneficia de un remate cómplice que habría encajado de maravilla en una de las historias exageradas y traviesas del cantante.
En Madre, Charlotte Rampling brilla en la que probablemente sea la mejor viñeta. Sea despistada o astutamente observadora, está perfecta como matriarca estirada que se obsesiona con las apariencias de forma similar al padre que interpreta Waits, aunque por razones completamente distintas. La segunda viñeta también ofrece los mejores momentos de 'Father Mother Sister Brother'. Desde el ramo que oculta en la mesa, la hija remilgada de Blanchett imitando obedientemente a 'mummy', hasta la manera en que hinca el diente a una porción de pastel Battenberg, o ese breve instante en que las dos hermanas se cogen de la mano junto a la verja, Madre cumple la promesa de Padre al abordar el engaño y lo que planea sobre las conversaciones pero nunca se afronta.
Por desgracia, el capítulo final no lo reúne todo. Hermana hermano, aunque sincera y bien interpretada, coquetea con la resonancia emocional sin alcanzar la verdadera emoción. Deja la película en un tono rígido que, como las dos reuniones con los padres anteriores, sabe a oportunidad perdida.
En la ausencia se encuentra presencia. Las emociones con capas pueden esconderse y quedarse sin expresarse en el silencio. Todos tenemos nuestros refugios, nuestros secretos, nuestros engaños, fabricados para preservar mejor la privacidad y proteger el sentido de uno mismo. Y quizá con la edad lleguemos al entendimiento tácito de que la mayoría nos iremos de este mundo dejando fotografías atrás y sin llegar a conocer de verdad a quienes creemos más cercanos. No es casualidad que ninguno de los padres en 'Father Mother Sister Brother' tenga nombre.
Jarmusch casi llega. Su empeño en explorar lo que separa la intimidad del distanciamiento no se debe dar por sentado, tampoco su aversión a los tópicos grandilocuentes cuando se trata de historias de conflictos familiares. Pero, aunque 'Father Mother Sister Brother' funciona como un díptico encantador que roza la hondura, naufraga como tríptico melancólico que busca resonancia.
'Father Mother Sister Brother' ya está en cines en Italia, España y Francia. Continúa su estreno europeo en enero y febrero, antes de llegar a la plataforma MUBI.