El entorno del cantante reconoce la inquietud del artista por el alcance global de las acusaciones, mientras la Fiscalía investiga los hechos denunciados por dos exempleadas. El cantante habría impuesto a sus trabajadoras el someterse a pruebas médicas para detectar posibles ITS o embarazos.
El cantante Julio Iglesias se encuentra "preocupado" por el impacto que las recientes acusaciones de acoso y agresión sexual puedan tener sobre su imagen, especialmente a nivel internacional. Así lo han asegurado fuentes próximas al artista.
"Julio está preocupado", afirmó la periodista Paloma García-Pelayo en el programa 'laSexta Clave', donde ha ofrecido detalles sobre el estado de ánimo del cantante y de su entorno más cercano tras la investigación publicada el martes por 'elDiario.es' en colaboración con 'Univisión'.
La comunicadora, conocida por su proximidad a Iglesias, subrayó que el cantante teme el daño que pueda sufrir su reputación debido a unas acusaciones que han trascendido las fronteras españolas. Según García-Pelayo, el artista considera que su imagen "ha caído absolutamente" y vive la situación "como si le hubieran matado internacionalmente por su imagen".
Iglesias mantiene, por el momento, un silencio absoluto, mientras su equipo legal se prepara para una eventual batalla judicial. García-Pelayo señaló que el cantante "tiene a sus abogados a por todas" y que confía plenamente en su defensa, consciente de la gravedad de los delitos que se le atribuyen, entre ellos, los de agresión sexual y trata de personas.
En paralelo, han trascendido nuevos detalles sobre las condiciones en las que trabajaban las empleadas en las residencias de Iglesias en el Caribe. Según una documentación publicada por 'elDiario.es', el cantante habría impuesto a sus trabajadoras la realización de pruebas médicas para detectar posibles infecciones de transmisión sexual (ITS) y embarazos, como requisito para poder trabajar en sus viviendas.
Una de las mujeres citadas por el medio explica que eran enviadas de forma colectiva a consultas ginecológicas para someterse a exámenes médicos completos. "Él nos mandó a las chicas al ginecólogo a hacernos un examen general. Éramos diez o doce. Allí nos hicieron de todo", relata.
Otra exempleada asegura que también se les practicaron ecografías y análisis de sangre, y denuncia que los responsables tenían acceso a los resultados: "Revisaron todos los informes. No me pareció normal", afirma.
¿"Servidumbre" o "patrañas"?
Las declaraciones llegan después de que la Fiscalía de la Audiencia Nacional haya comenzado a analizar una denuncia presentada por dos mujeres que aseguran haber trabajado para Iglesias en 2021, tanto en su residencia en la República Dominicana, como en la que el artista tiene en las Bahamas. Según la investigación periodística, ambas describen un entorno de abuso de poder, acoso sexual y condiciones laborales abusivas durante su empleo.
Las denunciantes relatan episodios de presuntas agresiones sexuales y humillaciones. Sin embargo, otra antigua empleada del cantante, que ostentaba un cargo de supervisora, ha negado los hechos, calificándolos de "patrañas" y defendiendo la conducta de Iglesias, a quien describió como "humilde, generoso, un gran caballero y muy respetuoso con todas las mujeres".
La Fiscalía está analizando en estos momentos las acusaciones que, según el escrito, podrían constituir delitos de "trata de seres humanos con fines de imposición de trabajo forzado y servidumbre", además de "contra la libertad y la indemnidad sexuales, como acoso sexual y agresión sexual", así como lesiones y vulneraciones de los derechos laborales derivadas de la imposición de "condiciones de trabajo abusivas".
El caso sigue en fase de investigación, mientras que su impacto mediático sigue creciendo y el silencio del artista frente a las acusaciones alimenta la expectación ante sus próximos pasos.