Los greco y turcochipriotas liderados por Alexis Sofokleous preparan una carta a la ONU para hacer del Aeropuerto de Nicosia, en mitad de la Línea Verde que separa a ambas comunidades, un espacio bicomunal.
Tras más de cinco décadas de la invasión turca, un grupo de greco y turcochipriotas, unidos por su deuda común con la historia y el patrimonio cultural de Chipre, han entrado en las entrañas del aeropuerto y en las oficinas de operaciones con permiso de la ONU. Son las primeras personas que entran allí desde los hechos de 1974.
Se han recuperado cientos de páginas de historia, valiosos documentos, planes de vuelo y registros de Cyprus Airways que habían permanecido bajo llave desde el día de la invasión turca. Ahora, 52 años después, está en marcha un enorme esfuerzo bicomunal para restaurar el histórico avión que allí se encuentra y convertirlo en un museo vivo, físico y digital.
Alexis Sofokleous y sus compañeros de viaje en este esfuerzo han conseguido el apoyo de embajadas y organizaciones internacionales de patrimonio en Chipre, están recogiendo firmas en Internet y se declaran dispuestos a gestionar el museo dentro del avión si la ONU y las Fuerzas para el Mantenimiento de la Paz en Chipre (UNFICYP) conceden el permiso. Un museo que unirá el pasado con el futuro, pertenecerá a todos los chipriotas y será un signo tangible de paz, respeto y solidaridad.
La visión de los impulsores de ambos lados de la línea verde es que estudiantes, investigadores y ciudadanos de todos los rincones de la isla puedan reunirse de nuevo en este terreno común bajo la supervisión de la UNFICYP y acercarse los unos a los otros.