Emmanuel Macron confirma la liberación masiva de barriles para estabilizar los mercados por parte de la AIE, al tiempo que advierte de que las capacidades militares de Irán "no se reducen a cero".
El presidente francés, Emmanuel Macron, confirmó el miércoles que su país formará parte de la liberación colectiva de las reservas estratégicas de petróleo por parte de los miembros de la AIE, mientras la guerra en Oriente Medio hace subir los precios del crudo y amenaza los flujos mundiales de suministro.
Al término de una reunión del G7 dedicada a la crisis con Irán, el jefe del Estado confirmó que se había tomado la decisión de liberar 400 millones de barriles de las reservas estratégicas. Según Macron, este volumen representa alrededor de veinte días de petróleo que transita normalmente por el estrecho de Ormuz, puerta estratégica para el comercio mundial de energía.
El objetivo de esta medida es bajar los precios internacionales en un momento en que casi el 20% de la capacidad de producción mundial está actualmente bloqueada o fuera del mercado debido a las tensiones en la región. Francia participará en este esfuerzo colectivo, pero de forma gradual. Macron ha indicado que las reservas estratégicas de Francia podrían abastecer hasta 14,5 millones de barriles, precisando que su utilización sería progresiva y que el país dispone aún de importantes reservas.
Macron se alinea con la UE y aboga por mantener las sanciones contra Rusia
Para el presidente francés, la actual crisis energética no debe poner en entredicho la política de sanciones contra Moscú. El bloqueo del estrecho de Ormuz y la subida de los precios del petróleo"no justifican en absoluto el levantamiento de las sanciones" impuestas a Rusia, insiste.
En el frente militar, el jefe de Estado ha advertido también contra la subestimación de las capacidades de Irán a pesar de los ataques estadounidenses e israelíes. "Ya se han producido daños considerables en las capacidades balísticas militares de Irán [pero este] sigue atacando a varios países de la región, por lo que sus capacidades no se han reducido a cero", ha declarado.
Macron también adjudicó al presidente estadounidense, Donald Trump, la responsabilidad de precisar la próxima etapa de las operaciones militares en la región, pidiendo a Washington que "aclare tanto sus objetivos finales como el ritmo que quiere dar a las operaciones".
El estrecho de Ormuz en el centro de las tensiones
La situación en el estrecho de Ormuz sigue siendo una fuente importante de inquietud para los mercados y el sector marítimo. El presidente francés dice no tener pruebas de que Irán esté utilizando minas navales en esta zona estratégica, frente a lo que asegura su homólogo estadounidense.
Trump advirtió de que Irán se enfrentaría a "consecuencias militares sin precedentes" si colocaba minas en este paso marítimo. Poco después, el ejército estadounidense afirmó haber destruido dieciséis buques iraníes capaces de colocar minas cerca del Estrecho.
Además del petróleo, las tensiones perturban otros mercados clave, en particular el de los fertilizantes, cuyos flujos internacionales se han visto afectados. Esta situación podría tener repercusiones directas para los agricultores y la producción de alimentos.
En este contexto de tensiones crecientes, Macron ha reclamado "el fin de los combates lo antes posible", argumentando que cualquier prolongación del conflicto podría agravar aún más las consecuencias económicas y de seguridad a escala mundial.