Jasveen Sangha, de 42 años, es una de las cinco personas acusadas de la muerte del actor canadiense-estadounidense, que fue hallado inconsciente en el jacuzzi de su lujosa casa de Los Ángeles en 2023.
Un tribunal de California condenó el miércoles a 15 años de cárcel a una traficante apodada la 'reina de la ketamina' que vendió las drogas que mataron a Matthew Perry, estrella de "Friends".
Jasveen Sangha, de 42 años, era una de las cinco personas acusadas de la muerte del actor canadiense-estadounidense, que fue hallado inconsciente en el jacuzzi de su lujosa casa de Los Ángeles en 2023. Sangha, que tiene doble nacionalidad estadounidense y británica, está bajo custodia federal desde agosto de 2024.
Perry, de 54 años, estuvo luchado durante décadas contra las adicciones. Su muerte desató una ola de dolor entre generaciones de fans de 'Friends' y desencadenó una investigación policial que descubrió una red de proveedores y facilitadores, incluidos médicos que se lucraban del dolor de un hombre al que deberían haber ayudado.
El doctor Salvador Plasencia, que admitió cuatro cargos de distribución de ketamina en las semanas anteriores a la muerte de Perry, fue condenado el año pasado a 30 meses de cárcel. A otro médico, Mark Chavez, se le impuso confinamiento domiciliario y cientos de horas de servicios a la comunidad.
Plasencia compró ketamina a Chávez y se la vendió al actor estadounidense-canadiense a precios exorbitantes. "Me pregunto cuánto pagará este imbécil", escribió Plasencia en un mensaje de texto.
Según la Fiscalía, el adicto Perry pagaba más de 2.000 dólares por vial de ketamina; sus traficantes pagaban una fracción de esa cantidad. Sangha trabajó con un intermediario, Erik Fleming, para vender 51 viales de ketamina al asistente personal de Perry, Kenneth Iwamasa.
Iwamasa inyectó repetidamente a Perry la ketamina que le había suministrado, incluso el 28 de octubre de 2023, cuando le administró al menos tres dosis de la droga que mataron al actor. Cuando Sangha se enteró por las noticias de la repentina muerte de Perry, intentó cubrir sus huellas. "Borra todos nuestros mensajes", le dijo a Fleming.
Cuando los investigadores entraron en la casa de Sangha en el norte de Hollywood, encontraron metanfetamina, ketamina, éxtasis, cocaína y pastillas de Xanax falsificadas, así como una máquina de contar dinero, una báscula y dispositivos para detectar señales inalámbricas y cámaras ocultas.