Un caballo de pelaje satinado muy poco común llamado Aqzhan es ampliamente celebrado en Kazajistán como símbolo tradicional de prosperidad y poder.
Se han descubierto en Kazajistán indicios de uno de los lugares más antiguos del mundo donde se domesticaron caballos.
Los anteriores hallazgos arqueológicos relacionados con la cultura Botai de Asia Central apuntaban a que esta práctica se remontaba aproximadamente al 2.200 a.C. Sin embargo, nuevas investigaciones indican que el proceso podría haberse iniciado ya hacia el 3.500 a.C.
La historia de los caballos
Los caballos ocupan un lugar muy especial en la cultura nómada de la región y en su día fueron fundamentales para el comercio, la guerra y las migraciones.
A lo largo de muchos siglos, los caballos simbolizaron el poder, la riqueza y el principal medio de transporte de las personas.
Los animales se utilizaron para desplazar asentamientos por la estepa, alimentar a las familias y mover ejércitos de campaña en campaña por las vastas llanuras de Asia.
Hunos, ávaros, magiares y mongoles dependían en gran medida de los desplazamientos a caballo. Los caballos siguieron siendo importantes para el transporte y los sistemas militares hasta bien entrado el periodo industrial e incluso durante las guerras mundiales.
La relación entre el hombre y el caballo ha inspirado arte y ha dado lugar a una rica tradición cultural que perdura. En Kazajistán, por ejemplo, la mayoría de las celebraciones nacionales y las reuniones populares siguen marcadas por las carreras de caballos. Tampoco hay museo de historia que no exhiba el famoso "caballo cornudo" de los nómadas.
El respaldo presidencial
Hace poco, una publicación en redes sociales del presidente de Kazajistán Kassym Jomart Tokayev se hizo viral tras visitar las caballerizas presidenciales y hablar de los caballos de cría que están a su cuidado.
El jefe del Estado señaló que había decidido inspeccionar personalmente las condiciones en que se mantienen y se cuida a los animales.
"Durante las vacaciones de mayo encontré tiempo para pasar por allí y ver cómo se cuida a los caballos donados a lo largo de los años. Hace un año llamé Aqzhan a un potro Akhal Teke de pelaje claro. Sus características de raza se perciben de inmediato en su aspecto, es alto, de cuello elegante, orejas proporcionadas, cuerpo esbelto y mirada limpia. Se mueve con seguridad y parece inteligente y noble", afirmó el presidente.
Como era de esperar, la apariencia del caballo despertó una gran atención. Aqzhan tiene un singular color isabelino, solo el tres por ciento de los caballos Akhal Teke lo presentan, y nació en Astaná el 30 de marzo de 2025. A ojos de un profano podría parecer que el animal padece algún tipo de albinismo, pero no es así.
Su pelaje presenta un efecto óptico, los pelos más finos refractan la luz y crean un brillo satinado, casi irreal. En la cultura de la estepa, un caballo isabelino siempre se ha considerado un buen presagio, anuncio de suerte y prosperidad. Y no es de extrañar, porque este color es raro incluso entre los Akhal Teke.
Su pelaje radiante y su porte noble se han convertido en tema de conversación en las redes sociales y en revistas internacionales.
"Aqzhan no es simplemente un caballo celeste de la Gran Estepa", escribe un periódico local kazajo. "Es una metáfora del Kazajistán moderno, donde la responsabilidad cívica y los valores morales desempeñan un papel clave en la configuración de la identidad urbana y de la conciencia nacional".
El nombre Aqzhan, "Alma pura", suena como el eslogan de una nueva era, una era en la que el verdadero lujo es la capacidad de seguir siendo honesto, respetuoso con el medio ambiente y responsable en la vida cotidiana.
Siguiendo la tradición kazaja, como jefe del Estado Tokayev es el patrón de las caballerizas presidenciales. En ellas hay muchos caballos especiales, entre ellos algunos regalados por líderes extranjeros, como los caballos árabes donados a Kazajistán por Catar. El presidente señaló que visita con frecuencia las caballerizas y participa personalmente en el cuidado de los animales, también en su alimentación.
Tokayev también subrayó la importancia de los caballos en la cultura kazaja. Afirmó que los caballos ocupan tradicionalmente un lugar especial en la vida de la población y que, por ello, el desarrollo de la cría caballar y de los deportes ecuestres merece una atención particular.
Con frecuencia aprovecha el cuidado de los caballos para popularizar los deportes ecuestres, pero también para sensibilizar sobre los derechos de los animales e instar a la población a adoptar una política de tolerancia cero con el maltrato, reclamando que quienes lo cometan afronten cargos penales.
Durante los últimos diez meses, Kazajistán ha completado con éxito la primera fase del proyecto de reintroducción del caballo de Przewalski en la estepa, un animal considerado un ancestro genéticamente no modificado de los caballos modernos.
La ciencia moderna, no obstante, sostiene que se trata solo de uno de sus ancestros. En cualquier caso, estos caballos salvajes están siendo objeto de un importante programa de reintroducción en la Reserva Natural Estatal Altyn Dala, en el centro de Kazajistán. Tras haber desaparecido de la zona durante 200 años, un esfuerzo internacional ha llevado 22 caballos desde centros de cría europeos hasta la reserva, con el objetivo de establecer para 2029 una población autosuficiente de alrededor de 40 ejemplares.