Tras las informaciones difundidas por el Ejército británico, la televisión estatal iraní también ha confirmado que el buque, que conteía gas natural licuado, ha sido atacado este martes frente a la costa norte de Omán tras ignorar unas "advertencias". El régimen persa no ha confirmado la autoría.
Un buque industrial que navegaba frente a la costa de Omán, en el estrecho de Ormuz, se ha incendiado a primera hora de este martes tras ser alcanzado por un proyectil, según han informado las fuerzas armadas británicas. Ninguna potencia ha reclamado, por el momento, la autoría del ataque.
El centro United Kingdom Maritime Trade Operations (UKMTO) indica que el carguero fue alcanzado cerca de la localidad de Limah, junto a la entrada este de Ormuz a través del golfo de Omán. El UKMTO señala que el proyectil impactó en el costado de babor del buque cuando este intentaba navegar hacia el sur, salir del estrecho y dirigirse al golfo. El centro añade que el ataque no ha tenido impacto medioambiental y que las autoridades estaban investigando.
Más tarde, la televisión estatal iraní ha asegurado que el buque, que contenía gas natural licuado, fue atacado tras ignorar "advertencias", dejando caer que la acción hostil proviene del régimen persa. Sin embargo, la República Islámica no ha reivindicado oficialmente el ataque.
La pieza televisiva afirma que el buque transportaba el GNL desde Qatar. El mando conjunto de las fuerzas armadas iraníes advirtió el pasado jueves que todos los petroleros que transiten por el estrecho deben utilizar las rutas aprobadas por Irán.
"Todo incumplimiento, desviación de la ruta designada o ignorar los protocolos de navegación de la República Islámica de Irán en el estrecho de Ormuz recibirá una respuesta inmediata y contundente por parte de las fuerzas armadas, poniendo en peligro la seguridad de los buques infractores", recogía el comunicado iraní. El texto añadía que cualquier interferencia de las fuerzas estadounidenses en el estrecho "recibirá una reacción rápida y decisiva".
Irán y Estados Unidos acordaron, como parte de un pacto provisional, permitir durante 60 días el paso de los buques sin pagar tasas. Pero Teherán insistió en que debía controlar las rutas de las embarcaciones y cobrar posteriormente tarifas por el tránsito, rompiendo décadas de práctica en esta vía marítima.
Estados Unidos y varios países árabes del golfo aseguran que no aceptarán que Irán cobre por el paso a través del estrecho. Un intento anterior de Omán y de una agencia de Naciones Unidas de poner en marcha una nueva ruta cerca de la costa omaní desencadenó ataques en toda Oriente Medio, lo que puso de relieve las tensiones.