Inspirada en la icónica 'La gran ola de Kanagawa' de Hokusai, la alfombra reúne más de 700.000 flores y cubre 70 metros de largo por 24 de ancho en plena Grand Place de Bruselas.
Los adoquines de la Grand Place de Bruselas se han transformado en un vistoso mosaico floral mientras la capital belga celebra la 24ª edición de su Alfombra de Flores, inspirada este año en Japón.
El artista japonés Hiro Sugiyama ha diseñado la composición de este año, una reinterpretación de la célebre estampa xilográfica de Katsushika Hokusai "La gran ola de Kanagawa".
Con más de 700.000 flores, en su mayoría dalias, un clásico de la floricultura belga, el diseño rinde homenaje a la obra maestra de Hokusai de 200 años de antigüedad. Sugiyama afirmó que la alfombra lleva a Bélgica una muestra de la cultura japonesa contemporánea.
El artista japonés dedicó ocho meses a desarrollar el diseño y en un principio había planeado hacer la composición aún más colorida, pero explicó que tuvo que limitarse a una paleta de 16 colores por falta de tiempo.
"Para ser sincero, al principio estaba bastante nervioso por [la paleta de colores limitada], pero en cuanto llegué aquí y vi el diseño y las flores colocadas me sentí muy emocionado y me di cuenta de que no tenía que preocuparme en absoluto, porque ya se ve precioso", dijo Sugiyama.
Bélgica y Japón, 160 años de relaciones diplomáticas
La colaboración entre Bélgica y Japón conmemora el 160º aniversario de sus relaciones diplomáticas y llega una década después de la primera Alfombra de Flores conjunta en 2016.
Richard Poncint, miembro de la organización de la Alfombra de Flores de Bruselas, señaló que la alfombra es algo más que una obra de arte, también es un símbolo de unión entre personas y culturas.
"Los eventos culturales muestran a la gente que podemos trabajar juntos, que podemos hacer cosas interesantes juntos y eso es precisamente una de las cosas que hacemos aquí con nuestros amigos japoneses", dijo Poncin.
Una vez elegido el tema, se calcula el número de flores y se decide la paleta de colores, explican los organizadores. Varios días antes de montar la alfombra se dibuja el diseño a tamaño real sobre una gran lona de algodón extendida en la plaza de la ciudad.
El jueves, más de cien voluntarios trabajaron durante aproximadamente seis horas para disponer las flores según la obra que había ideado el artista.
También estuvo presente el embajador de Japón en Bélgica, Takeshi Osuga, que ayudó a colocar las flores.
"Muchos patrocinadores japoneses han contribuido a este evento y yo quería aportar mi granito de arena colocando las flores", afirmó Osuga.
La Alfombra de Flores regresa a la histórica plaza central de la capital belga cada dos años, la primera edición se remonta a 1971.
La alfombra mide 70 metros de largo por 24 metros de ancho y está formada por dalias, begonias, hierba y corteza. Los visitantes pueden recorrerla o contemplarla desde el balcón del Ayuntamiento.
La Alfombra de Flores 2026 puede verse del 13 al 16 de agosto. Aunque las entradas por internet están agotadas, se pueden comprar en el propio recinto durante el horario de apertura en la entrada del Ayuntamiento.