La escritora y periodista fallece en Nueva York tras una vida dedicada a la igualdad de género. En este 2026, la cofundadora de la revista 'Ms.' y de la 'Ms. Foundation for Women' deja un legado histórico en la defensa de los derechos de las mujeres.
Gloria Steinem, destacada escritora, activista feminista y una de las voces más influyentes del movimiento feminista en Estados Unidos, ha muerto a los 92 años.
Falleció el miércoles en su casa de Nueva York, según han informado las cuentas en redes sociales de ella y de su fundación.
"Los casi 100 años de Gloria en la Tierra fueron años bien vividos y siguió trabajando por la igualdad hasta el final", decía el comunicado. "Su mayor don era su capacidad para escuchar a los demás, para hacer que quienes la rodeaban se sintieran vistos y escuchados. Sus palabras, sus actos y su ejemplo dieron a muchas personas permiso para ser su yo más auténtico. Gloria se mantuvo fiel a su espíritu independiente, siempre con curiosidad y con un gran sentido del humor".
El texto continuaba: "En los últimos años los ha dedicado sobre todo a las dos cosas que más le gustaban: compartir con otras personas y escribir. Ha recibido a cientos de invitados en su salón para celebrar Talking Circles, una tradición que insistía en que debía continuar mucho después de que ella ya no esté. Como escribió Gloria en su próximo libro An Unexpected Life, 'llevo ya más de 50 años viviendo en esta casa de piedra, en habitaciones que han sido testigo de vidas anteriores a la mía y conocerán otras después de que yo me haya ido'". Ese libro, junto con su compromiso de que su hogar se convierta en un centro para los movimientos de justicia social, figuran entre los muchos legados que Gloria ha dejado al mundo con la esperanza de que tengan un efecto multiplicador durante generaciones. El comunicado recordaba que Gloria solía citar el dicho: "El aleteo de las alas de una mariposa puede cambiar el tiempo a cientos de kilómetros de distancia".
El comunicado concluía: "En lugar de flores, Gloria pidió que quienes deseen homenajearla con un obsequio hagan un donativo a Gloria's Foundation".
No se ha precisado la causa de la muerte, pero Steinem padeció cáncer de mama en la década de 1980 y fue diagnosticada de neuralgia del trigémino, una dolorosa afección nerviosa, en la de 1990.
Nacida el 25 de marzo de 1934 en Toledo (Ohio), Steinem fue una de las figuras clave del 'feminismo de segunda ola' y una de las pioneras del movimiento de mujeres en Estados Unidos en la década de 1960.
Comenzó su carrera como periodista independiente en Nueva York y logró su gran oportunidad en 1963 cuando se infiltró como conejita Playboy para la revista 'Show'. Su reportaje sacó a la luz las condiciones laborales a las que se enfrentaban las mujeres en los clubes de Hugh Hefner.
En 1968, Steinem contribuyó a fundar la revista 'New York', donde trabajó como editora y periodista política. Al año siguiente publicó el artículo "After Black Power, Women's Liberation", un texto que le dio proyección nacional y la situó como una de las líderes del feminismo.
Steinem empezó a consagrar su vida a causas como la libertad reproductiva y la lucha contra la violencia doméstica, así como a combatir las desigualdades de género en el trabajo y en la política.
En 1971 se unió a otras activistas, entre ellas Bella Abzug, Betty Friedan y Shirley Chisholm, para crear el National Women's Political Caucus (NWPC), con el objetivo de aumentar la participación de las mujeres en la política.
Pronunció el célebre discurso "Discurso a las mujeres de Estados Unidos", recordado sobre todo por este pasaje: "Esto no es una simple reforma, es realmente una revolución. El sexo y la raza, porque son diferencias fáciles de identificar y visibles, han sido las principales herramientas para organizar a los seres humanos en grupos superiores e inferiores y en la mano de obra barata de la que todavía depende este sistema. Hablamos de una sociedad en la que no habrá otros papeles que los elegidos o los ganados. En realidad, hablamos de humanismo".
Un año después, cofundó la revista 'Ms.', que se convirtió en una de las publicaciones de referencia del movimiento feminista, al llevar a la agenda pública asuntos como la violencia doméstica, el acoso sexual y el aborto. La propia Steinem abortó en 1957, cuando el procedimiento aún era ilegal, algo que no hizo público hasta 1969.
Después impulsó otras organizaciones, entre ellas Ms. Foundation for Women y Women's Media Center.
Steinem fue también una autora prolífica, con libros como 'Outrageous Acts and Everyday Rebellions' (1983), 'Revolution From Within: A Book of Self-Esteem' (1992), 'Moving Beyond Words' (1993), 'The Truth Will Set You Free, But First It Will Piss You Off!' (2015) y sus memorias 'My Life on the Road' (2016).
En 1998 se vio envuelta en polémica por un artículo de opinión en 'The New York Times' en el que defendía al entonces presidente Bill Clinton frente a las acusaciones de acoso sexual. "No es culpable de acoso sexual", escribió, sino solo "un acercamiento grosero, torpe e imprudente a una simpatizante en un momento bajo de su vida".
En 2013, el presidente Barack Obama le concedió la Medalla Presidencial de la Libertad, el máximo galardón civil de Estados Unidos.
Steinem siguió siendo una firme defensora de la igualdad hasta pasados los 90 años y continuó hablando y escribiendo sobre los derechos de las mujeres, en particular sobre los derechos reproductivos, los derechos LGTBQ y el movimiento Time's Up.
En septiembre de 2020, cuando Donald Trump era presidente, Steinem declaró a The New York Times: "Las críticas o los ataques más dolorosos vienen de personas que comparten tus valores, no de quienes no los comparten. Si Trump hablara bien de mí, me pegaría un tiro".
Tras años de rechazar el matrimonio como una institución que arruinaba las relaciones, Steinem se casó en 2000 con el activista medioambiental David Bale. Mantuvo una estrecha relación con su hijastro, el actor Christian Bale, después de la muerte de su padre en 2003.
Cuando le preguntaron por qué había cambiado de opinión sobre el matrimonio, explicó a National Geographic: "Si me hubiera casado cuando se suponía que debía casarme, habría perdido mi nombre, mi residencia legal, mi historial crediticio, muchos de mis derechos civiles". Y añadió: "Eso ya no es así. Es posible construir un matrimonio en igualdad".
En 2020 declaró a 'The New York Times': "Incluso si llego a los 100 años, que es exactamente mi intención, no queda tanto tiempo. Solo espero no morir diciendo: '¡Pero espera!'".