Los fabricantes de ataúdes ghaneses construyen elaborados féretros de madera con forma de zapatos, guitarras o micrófonos, y convierten los funerales en un último reflejo de la vida de la persona fallecida.
En estas imágenes se ve a los carpinteros lijando, pintando y rematando estos diseños poco habituales antes de que un ataúd con forma de guitarra se lleve a un funeral y después se descienda a la tumba.
Esta tradición se asocia especialmente a las comunidades ga de los alrededores de Accra, la capital de Ghana. Las familias suelen elegir una forma relacionada con el trabajo, los intereses o las pasiones de su ser querido.
Los fabricantes de ataúdes explican que estos diseños reflejan la creencia de que las personas continúan en el más allá aquello a lo que se dedicaron en vida.