Unas 70 alpacas abandonan sus pastos de verano en los Alpes berneses y descienden hacia el valle de Kiental, en Suiza.
El vídeo muestra cómo el rebaño es contado, reunido y conducido por puentes y a lo largo de una estrecha carretera de montaña.
En su camino se cruzan con vacas y con un autobús postal antes de llegar al valle, donde las cargan en camiones para ganado con destino a la granja de invierno situada cerca de Aeschi.
La familia Luginbuhl cría llamas en Suiza desde hace 30 años y empezó a criar alpacas en 2000. El rebaño se mantiene sobre todo para la cría y la obtención de lana, aunque algunos animales se destinan a la producción de carne.
El criador asegura que las alpacas se han adaptado bien a las montañas suizas, cuyas condiciones se parecen a las de Sudamérica.