El ministro de Exteriores de Lituania elogia a Berlín por atribuir a Rusia el intento de ataque con dron en Leipzig y pide una disuasión más firme en toda la UE para evitar una mayor escalada.
Las anteriores medidas de disuasión aplicadas por Bruselas contra Rusia no han logrado hasta ahora impedir que lleve a cabo ataques contra países europeos, lo que agrava la amenaza que el país representa para el bloque, afirmó a Euronews el ministro de Asuntos Exteriores de Lituania, Kęstutis Budrys.
Sus declaraciones llegan pocos días después de que Alemania atribuyera a Rusia la presencia de un dron cargado con explosivos cerca de un avión de carga ucraniano Antonov en el aeropuerto de Leipzig/Halle, que desempeña un papel clave en el transporte de material militar. El Kremlin ha rechazado estas acusaciones.
Aunque Budrys aplaudió la respuesta de Berlín al incidente, que incluyó otorgar mayores poderes a los servicios de inteligencia alemanes para contrarrestar ataques, consideró que la reacción global de la Unión Europea se ha quedado corta.
"Los servicios alemanes, los servicios de seguridad e inteligencia, actuaron con mucha rapidez, frustraron este complot, este acto de terrorismo de Estado, y lo atribuyeron al país y a los servicios responsables, así que es una buena señal de que contamos con estas capacidades", declaró el ministro lituano en el programa de entrevistas de Euronews 12 Minutes with.
Sin embargo, sostuvo que la operación de Leipzig, el episodio más reciente de una serie de intentos de ataque y presuntos actos de sabotaje de Rusia contra países de la UE en los últimos meses, demuestra que las medidas adoptadas hasta ahora para afrontar las amenazas del Kremlin resultan insuficientes.
"Para Rusia, nuestras respuestas anteriores no han sido suficientes como para recalcular toda la situación, lo que significa que no se sienten disuadidos", afirmó Budrys.
"Rusia sigue viendo esto como una forma relativamente barata de aumentar la tensión en nuestras sociedades, de suscitar dudas sobre si debemos continuar nuestro apoyo a Ucrania. Y eso significa que es muy probable que Rusia aumente sus ataques en el futuro."
Una valoración que el miércoles compartió la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. Advirtió de que este tipo de incidentes se han convertido en la "nueva normalidad" y de que la UE tiene que "dar un paso adelante, lo que implica estar preparada para responder a la temeridad de Rusia con mayor rapidez y eficacia".
Límites a los visados y más sanciones
Budrys se refirió a los últimos ataques como cinéticos, es decir, con armamento convencional, y no híbridos, término que, dijo, alude más bien a campañas de desinformación y ciberataques.
"La manera de detenerlo sobre el terreno es mediante nuestras capacidades de contrainteligencia, nuestros servicios de seguridad e inteligencia, que deben reforzarse", señaló, y añadió que también hay que aumentar la presión en los frentes político y económico.
Tras responsabilizar a Rusia del sabotaje con drones en el aeropuerto alemán el mes pasado, Berlín dio pasos en esta dirección, ordenó el cierre del consulado ruso en Bonn, rescindió el contrato de la Casa de Rusia en Berlín y anunció controles de entrada más estrictos para los ciudadanos rusos.
La cuestión de restringir la movilidad de los rusos también se abordó en una reunión de ministros de Exteriores de la UE en Wicklow, Irlanda. Los ciudadanos rusos perdieron el acceso a visados Schengen de entradas múltiples en noviembre de 2025.
"No puede ser que todavía haya ahora mismo una cantidad tan elevada de turistas rusos viajando por la Unión Europea", lamentó Budrys. El año pasado se concedieron más de 477.000 visados turísticos a ciudadanos rusos.
"¿Cómo es posible que ciudadanos de un país que lleva a cabo estas actividades puedan seguir viajando aquí? Así que tenemos que restringir esos viajes", añadió.
Tras la reunión del miércoles, la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, aseguró que los Estados miembros acordaron seguir adelante con restricciones de visado más estrictas para los turistas rusos y con la prohibición de visado para los antiguos y actuales miembros del Ejército ruso en todo el bloque.
El ministro de Exteriores de Alemania, Johann Wadephul, también se comprometió a aumentar la presión sobre la llamada flota en la sombra de Moscú, un grupo de viejos petroleros que el Kremlin utiliza para eludir las sanciones occidentales a su industria petrolera.
Von der Leyen confirmó esta semana que la UE prepara nuevas sanciones contra Rusia. Se espera que los ministros de Exteriores las concreten en su próxima reunión.
"Tenemos que endurecer nuestras sanciones contra Rusia para demostrar que no nos dejamos intimidar y que no vamos a poner fin a nuestro apoyo a Ucrania", afirmó Budrys.