Angine de Poitrine han conquistado internet en pocas semanas con su atuendo alienígena de lunares y su math rock experimental; su reciente vídeo en YouTube les ha hecho virales. ¿Fuego de artificio o una propuesta con futuro?
Angine de Poitrine está en todas partes ahora mismo. Son un dúo canadiense que ha sido catapultado al éxito viral tras una sesión para KEXP grabada en la edición 48 del festival Trans Musicales de Rennes, en Francia.
A todos les llamaron la atención su estética visual y el carnaval sonoro que desplegaron, dos músicos claramente talentosos con máscaras gigantes de papel maché y trajes de lunares, improvisando sobre rock disonante.
Uno tiene una melena como de fideos, nariz de Pinocho, toca una guitarra de doble mástil y parece que le haya caído encima una pirámide blanca invertida. El otro parece el hijo bastardo de un dálmata y el Caballero Negro de 'Monty Python and the Holy Grail'.
Su actuación de febrero se disparó hasta la estratosfera, con millones de visualizaciones en YouTube. El fenómeno Angine empezó a propagarse por continentes, lo que ha hecho que las fechas previstas de su gira por Reino Unido y la UE para este otoño se hayan agotado.
El éxito fulgurante trae consigo especulaciones, y la banda no deja escapar muchos detalles. Lo que sí sabemos es que Angine de Poitrine vienen de Quebec y se formaron en 2019 casi como una broma. Usan los seudónimos Klek de Poitrine (el caballero a la batería) y Khn de Poitrine (la prodigio de guitarra y bajo).
Su primer álbum, 'Vol.1', se publicó en 2024; su autoeditado 'Vol.II' acaba de ver la luz a principios de abril. Se definen como 'viajeros del espacio-tiempo' que forman una 'orquesta de mantra-rock dadaísta pitagórico-cubista'. Eso sí que es de nicho.
Por cierto, 'Angine de Poitrine' significa literalmente 'angina de pecho', y si tiene un dolor torácico muy intenso causado por un flujo de sangre insuficiente al músculo cardiaco, tómelo con la seriedad que merece. Descanse y busque ayuda profesional. Su médico debería recetarle nitroglicerina para aliviar los síntomas. No diga que no velamos por usted.
No costaría mucho poner los ojos en blanco hasta el desmayo con estos dos, descartándolos de entrada como otro grupo pasajero, capricho del momento que vive de sus extravagantes trucos, juicio al que invitan además esos gestos triangulares con los que se comunican y unos títulos de canciones tan peculiares como sus disfraces.
Prueba de ello: 'Mata Zyklek', 'Sarniezz' y 'Utzp' forman parte de su segundo álbum. Su conjetura vale tanto como la nuestra. No son la primera banda que tira de teatralidad y de crear su propia mitología para cultivar el misterio. De Kiss a Daft Punk pasando por Slipknot, el truco de las máscaras y el maquillaje no es precisamente nuevo.
Pero la música no se puede despachar con un encogimiento de hombros. Sus temas son en su mayoría composiciones instrumentales, una forma de math rock con bucles superpuestos, compases extraños, grooves funk, algunas influencias de Oriente Medio y la suficiente energía como para poner en guardia como suricatos sobresaltados a los devotos de King Gizzard & The Lizard Wizard.
Pero sobre todo, es divertido. Si alguien necesita el aval de un dios del rock, lo tienen gracias al líder de Foo Fighters, Dave Grohl, rendido a los encantos poco convencionales de Angine de Poitrine, a quienes ha descrito como "completamente locos".
En el pódcast Logan Sounds Off, Grohl se deshizo en elogios hacia Angine y llegó a sacar su teléfono móvil para enseñar un vídeo del dúo. "Me lo mandó ayer un amigo y me voló completamente la cabeza". No está nada mal como elogio.
Entonces, ¿está justificado el revuelo? Sí, hasta cierto punto. El lanzamiento más reciente de la banda, 'Vol. II', reúne seis temas que no reinventan la rueda microtonal. Tampoco eclipsan a sus vecinos de género. Aun así, es una escucha delirantemente entretenida y no olvidemos que solo es su segundo álbum, tienen tiempo de sobra.
Lo que convierte a Angine de Poitrine en un fenómeno viral fascinante es el contexto. Teniendo en cuenta que el dadaísmo, una influencia declarada de la banda, nació como respuesta a la guerra y al peso asfixiante de la vida moderna, esta versión actualizada puede entenderse en la misma línea.
Aunque quizá sería algo atrevido afirmar que Angine de Poitrine son el antídoto para estos tiempos tan convulsos o el remedio frente al auge de la música generada por IA más terriblemente mala, reconforta ver su popularidad entre nuevas generaciones de oyentes que parecen renunciar a alternativas edulcoradas.
Sí, hablamos de vosotros, actuales números uno de las listas Ella Langley, BTS, Alex Warren, Luke Combs... (Olivia Dean, si nos lees, tú sigue, nos encanta lo que 2026 está haciendo contigo y con tus posiciones en las listas hasta ahora).
Si Angine de Poitrine se mantienen firmes y continúan su dominio, será algo que celebrar. Lo raro es bueno. Y si además consiguen que sus oyentes reconozcan el valor de la creatividad humana frente a la papilla de IA omnipresente, mejor todavía.
Como escribió un oyente en los comentarios de YouTube de su actuación viral en KEXP: "IA: los humanos han acabado con la música, Angine de Poitrine: sujétame la cerveza marciana triangular".
Y si Angine de Poitrine se convierten para algunos oyentes en la puerta de entrada a géneros y artistas más experimentales (vienen a la mente Captain Beefheart y King Crimson), solo podemos decir: dad rienda suelta a vuestra rareza y Vive l’Angine.
'Vol.II' de Angine de Poitrine ya está disponible.