Loader
Encuéntranos
Publicidad

Starlite: El 'Disney' de la música convierte Marbella en uno de los grandes destinos experienciales de Europa

Imagen cedida por el festival.
Imagen cedida por el festival. Derechos de autor  Starlite
Derechos de autor Starlite
Por David Del Valle
Publicado
Compartir Comentarios Sigue a Euronews en Google
Compartir Close Button

Miles de viajeros ya no llegan a la Costa del Sol solo por el sol y la playa. Lo hacen para vivir una experiencia que combina conciertos, gastronomía, naturaleza y ocio nocturno en un formato único que podría exportarse a otros países.

Durante décadas, Marbella ha sido uno de los grandes destinos turísticos del Mediterráneo gracias a sus playas, su clima y su oferta hotelera. Pero desde hace quince años, una nueva motivación ha comenzado a atraer visitantes de todo el mundo: la música.

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

No se trata únicamente de asistir a un concierto. Quienes viajan cada verano a Starlite Occident Marbella buscan una experiencia completa que empieza mucho antes de que se apaguen las luces del escenario y continúa hasta bien entrada la madrugada.

Es una nueva forma de entender el turismo, donde el viaje gira alrededor de una vivencia y no solo de un destino. Cada verano se celebra en la Cantera de Nagüeles, un espectacular anfiteatro natural excavado en la roca a pocos minutos del centro de Marbella.

Starlite se ha convertido en uno de los acontecimientos de entretenimiento más singulares de Europa. A diferencia de los grandes festivales de música, que concentran decenas de artistas durante un fin de semana, aquí cada noche está dedicada a un único concierto.

Imagen delr ecinto cedida por el festival.
Imagen delr ecinto cedida por el festival. Starlite

Esa programación, que se prolonga durante casi tres meses, permite que miles de visitantes organicen sus vacaciones en función del artista al que desean ver. "Somos mucho más que un festival”, explica a 'Euronews' su fundadora y CEO, Sandra García-Sanjuán. "La música es el hilo conductor, pero la experiencia empieza mucho antes del concierto".

Destino con banda sonora. La transformación del turismo en los últimos años ha llevado a muchos viajeros a priorizar las experiencias sobre los destinos tradicionales. Starlite encaja perfectamente en esa tendencia.

El recinto abre alrededor de las ocho de la tarde y permanece activo unas diez horas. Antes de cada actuación, los asistentes pueden cenar en alguno de sus cinco restaurantes, recorrer diferentes espacios gastronómicos, asistir a actividades culturales o simplemente disfrutar del ambiente al aire libre rodeados por las paredes de roca de la cantera.

Cuando termina el concierto, la experiencia continúa. El recinto se transforma en un club nocturno con sesiones de DJ y actuaciones hasta el amanecer.

"Nuestros visitantes permanecen una media de entre cuatro horas y media y cinco horas dentro del recinto. Vienen a cenar, a disfrutar con amigos, a vivir el concierto y después continúan la noche. Eso forma parte de la experiencia Starlite", explica García-Sanjuán.

La cercanía, el nuevo lujo Con capacidad para apenas 3.500 personas, el auditorio ofrece una experiencia completamente distinta a la de un estadio o un macrofestival.

Mientras otros eventos compiten por reunir al mayor número posible de espectadores, Starlite ha construido su identidad precisamente sobre el concepto contrario.

"No queremos competir por ser los más grandes. Queremos ofrecer cercanía", señala su fundadora. Ese tamaño reducido permite una relación mucho más directa entre artistas y público.

Todos los asistentes disponen de asiento, pueden levantarse para bailar o salir unos minutos sin perder su sitio, y disfrutan de una proximidad poco habitual en conciertos de grandes estrellas internacionales. Para García-Sanjuán, esa conexión humana es precisamente uno de los grandes valores del turismo del futuro.

"Vivimos rodeados de pantallas y de inteligencia artificial. Cada vez será más importante compartir experiencias reales, mirar al artista a los ojos, sentir la energía y vivir algo que ninguna tecnología puede sustituir", explica. Un motor turístico para Marbella. El impacto de Starlite trasciende ampliamente el recinto del festival.

Según un estudio elaborado por PwC, cada edición genera alrededor de 315 millones de euros de impacto económico para la Costa del Sol.

Imagen del festival cedida por la organización
Imagen del festival cedida por la organización Starlite

La duración del evento explica buena parte de esa cifra. Durante casi tres meses, miles de visitantes llegan desde 93 países, se alojan en hoteles, consumen en restaurantes, visitan playas, juegan al golf, realizan compras y prolongan su estancia varios días para asistir a uno o varios conciertos.

"Cuando un destino vende únicamente sol y playa, el visitante siempre piensa que podrá regresar otro verano. Pero cuando además ofrece la oportunidad de ver a un artista internacional en un lugar único, el viaje adquiere un carácter irrepetible", puntualiza la CEO de Starlite.

La organización trabaja con hoteles y operadores turísticos que comercializan paquetes específicos para quienes desean combinar vacaciones y conciertos, un modelo que se ha consolidado como uno de los grandes ejemplos de turismo experiencial en España. Una marca global. El éxito del proyecto ha llevado a Starlite mucho más allá de Marbella.

La compañía ya ha celebrado varias ediciones en Madrid, concebidas como la versión invernal del concepto, y estudia nuevas implantaciones internacionales. Arabia Saudí, México y otros mercados latinoamericanos figuran entre los destinos que han mostrado interés por acoger el modelo.

Sin embargo, García-Sanjuán insiste en que la expansión será limitada. "No queremos estar en todas partes. Disney tampoco lo está".

La comparación no es casual. "Somos lo más parecido a Disney, pero con música", sentencia. No porque aspire a convertirse en un parque temático, sino porque busca construir un universo reconocible alrededor de una experiencia.

Igual que millones de personas viajan hasta Disney para vivir unos días inmersos en un mundo propio, Starlite pretende que cada edición se convierta en un destino al que merezca la pena desplazarse independientemente del artista que actúe esa noche.

El auge del turismo de las emociones. La evolución de Starlite refleja una tendencia que gana peso en la industria turística mundial: el auge del turismo basado en emociones y experiencias.

Cada vez más viajeros organizan sus desplazamientos alrededor de un gran evento deportivo, un festival gastronómico, una exposición o un concierto. El destino sigue siendo importante, pero ya no es el único motivo del viaje.

En ese contexto, Marbella ha encontrado una poderosa herramienta para diversificar su oferta más allá del tradicional turismo de sol y playa.

Starlite no solo atrae visitantes. Genera contenido audiovisual que se distribuye internacionalmente, proyecta la imagen de la ciudad en decenas de países y alimenta un turismo aspiracional: personas que descubren el festival a través de la televisión o las redes sociales y terminan viajando años después para vivir la experiencia.

Pero quizá el verdadero espectáculo sea comprobar cómo un antiguo espacio industrial, una cantera de piedra en plena montaña, ha conseguido reinventarse hasta convertirse en uno de los destinos experienciales más exclusivos del verano europeo. Porque en Starlite el concierto es solo el principio del viaje.

Ir a los atajos de accesibilidad
Compartir Comentarios Sigue a Euronews en Google

Noticias relacionadas

Esculturas hiperrealistas gigantes acercan el arte al público de Chicago

Los festivales de verano convierten a Asia Central en un centro creativo

El musical de Dolly Parton llega a Broadway para su 81 cumpleaños