Europol había alertado tres días antes del asalto del aumento de los robos de metales preciosos en museos europeos, pero el aviso no llegó al Museo de Villena hasta el día siguiente del saqueo del Tesoro.
La alerta de Europol sobre el aumento de los robos en museos llegó al Museo de Villena (MUVI) un día después de que los ladrones asaltaran el centro y se llevaran gran parte del Tesoro de Villena, uno de los conjuntos de orfebrería de la Edad del Bronce más importantes de Europa.
Europol había publicado el 24 de agosto, tres días antes del robo, un informe en el que advertía de que los asaltos a museos europeos estaban cambiando y señalaba el creciente interés de los delincuentes por el oro, otros metales preciosos y las piedras preciosas.
El robo se produjo durante la madrugada del 27 de agosto. Las alarmas del museo saltaron a las 5:16, después de que los asaltantes accedieran al edificio y sustrajeran gran parte del Tesoro. Sin embargo, la comunicación con la advertencia de Europol no llegó al MUVI hasta el 28 de agosto, entre las 14:00 y las 14:05, según los correos.
La cronología ha abierto un cruce político sobre cuándo se recibió y trasladó la advertencia. La Generalitat Valenciana sostiene que no pudo comunicarla antes porque el Ministerio de Cultura no se la hizo llegar hasta después del robo.
Fuentes de la Consejería de Educación, Cultura y Universidades indicaron que el Ministerio trasladó la alerta a las comunidades autónomas el viernes 28 de agosto a las 13:18 y les pidió que la distribuyeran entre sus museos. El Servicio de Museos de la Generalitat la remitió al MUVI menos de una hora después.
El síndic del PP en Les Corts, Nando Pastor, defendió la actuación del Gobierno valenciano y aseguró que "la Generalitat no pudo trasladar antes una información que sencillamente no había recibido".
El alcalde de Villena, Fulgencio Cerdán, lamentó que el aviso no hubiera llegado antes. "Seguro que algo más habríamos podido hacer", afirmó en declaraciones recogidas por 'La Vanguardia'.
El informe de Europol advertía de que los robos en museos se estaban volviendo "más agresivos, con un cambio hacia métodos violentos y contundentes" y señalaba que los metales preciosos son especialmente atractivos para los delincuentes porque pueden fundirse, lo que dificulta el rastreo de las piezas robadas.
Europol también apuntaba a la "visibilidad, accesibilidad y la percepción de que las medidas de seguridad de los museos son menos rigurosas que las de las joyerías" como factores que hacen atractivos estos objetivos para las redes criminales.
La investigación sobre el robo del Tesoro de Villena continúa abierta para tratar de localizar las piezas sustraídas e identificar a los responsables.