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Un plan a medias: qué falta en la ofensiva de UE y Reino Unido contra los 'químicos eternos'

En esta foto, agua del grifo cae en un vaso.
En esta foto, el agua del grifo cae en un vaso. Derechos de autor  Andres Siimon via Unsplash.
Derechos de autor Andres Siimon via Unsplash.
Por Liam Gilliver
Publicado Ultima actualización
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Los países de todo el mundo se apresuran a hacer frente a los 'químicos eternos', pero las medidas del Reino Unido y la UE apenas rozan el problema. El uso de estas sustancias se disparó en la década de 1940 gracias a sus propiedades resistentes al agua y a las grasas.

El Reino Unido se ha convertido en el último país en presentar un plan para hacer frente a las sustancias 'químicas eternas', a las que describe como uno de los "desafíos medioambientales más apremiantes de nuestro tiempo".

A comienzos de esta semana, el 3 de febrero, el Departamento de Medio Ambiente, Alimentación y Asuntos Rurales del país (DEFRA) publicó el primer marco de actuación para proteger la salud pública y el medio ambiente frente a estas sustancias omnipresentes.

El plan prevé abrir a lo largo de este año una consulta pública para introducir un límite legal a los PFAS en la normativa sobre el suministro público de agua en Inglaterra. El Gobierno, que insiste en que no hay pruebas de la presencia de 'sustancias eternas' por encima de "niveles seguros" en sus redes de abastecimiento, sostiene que esto facilitará que las empresas contaminantes rindan cuentas por "incumplir las normas" si se superan los niveles permitidos.

La iniciativa llega pocas semanas después de que la UE endureciera las normas sobre las 'sustancias eternas' en el agua potable al introducir controles obligatorios. Sin embargo, ambas ofensivas han sido duramente criticadas y una experta las ha descrito como una "hoja de ruta a medio hacer".

Qué son las 'sustancias eternas' y por qué se utilizan

Las sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas, conocidas como PFAS, son un grupo de más de 10.000 compuestos sintéticos que se han detectado prácticamente en todo el planeta, especialmente en el agua.

Conocidos popularmente como 'sustancias eternas' porque tardan más de 1.000 años en degradarse de forma natural, los PFAS se han encontrado en lugares tan dispares como la cima del Everest o la sangre humana.

El uso de estas sustancias se disparó en la década de 1940 gracias a sus propiedades resistentes al agua y a las grasas y se emplean sobre todo en la fabricación de utensilios de cocina antiadherentes, tejidos hidrorrepelentes y envases alimentarios.

Sin embargo, la exposición crónica a los PFAS se ha relacionado con múltiples problemas de salud, entre ellos el desarrollo de determinados tipos de cáncer y la reducción de la fertilidad. En Europa, alrededor de 12,5 millones de personas viven en comunidades con agua potable contaminada por PFAS.

Cómo está actuando el Reino Unido contra las 'sustancias eternas'

El plan de acción del Reino Unido se articula en tres ejes, conocer el origen de los PFAS, frenar su propagación y reducir la exposición. En un comunicado publicado en internet, DEFRA explica que esto incluirá por primera vez una evaluación del alcance total de las 'sustancias eternas' en los estuarios y aguas costeras de Inglaterra para ofrecer una "imagen más clara" de los riesgos a los que se enfrentan estos hábitats.

Aunque DEFRA sostiene que este trabajo podría servir de base para nuevas medidas regulatorias, no aporta detalles sobre cómo podrían concretarse. El marco también contempla la realización de pruebas en productos cotidianos como los envases de alimentos para rastrear la presencia de PFAS y apoyar la innovación en "alternativas más seguras".

Señala que la transición para abandonar los PFAS podría suponer "miles de millones de libras para las empresas británicas", pero no menciona si se destinarán fondos a esta eliminación progresiva.

El plan de acción tampoco llega a prohibir la producción de PFAS, como sí ha hecho la vecina Francia. La única restricción que el Gobierno dice estar dispuesto a estudiar se refiere a los PFAS en las espumas contra incendios, tras el análisis científico y una consulta pública. El paquete incluye además la creación de una nueva página web gubernamental sobre los PFAS para "mejorar la información y la transparencia hacia el público".

Una "hoja de ruta a medio hacer"

Sian Sutherland, cofundadora de A Plastic Planet y del Plastic Health Council, lleva más de una década reclamando una regulación más estricta de los compuestos químicos presentes en los plásticos.

Explica a 'Euronews Green' que la supuesta ofensiva del Reino Unido es "más un aplazamiento del ajuste de cuentas que un escudo". "Tras décadas permitiendo que los PFAS se filtren en el agua, el suelo y los cuerpos, los ministros han presentado un plan que parece el de quien busca a tientas una hoja de ruta a medio hacer cuando el accidente ya ha ocurrido", añade Sutherland.

La experta sostiene que no comprometerse con una prohibición total de los PFAS ni fijar plazos concretos supone anteponer "la burocracia a la salud" y "la consulta a la protección".

Es más ambiciosa la postura de la UE sobre las 'sustancias eternas'

El mes pasado, el 12 de enero, la Unión Europea reforzó la protección frente a los PFAS, la primera vez que todos los Estados miembros están obligados a analizar los niveles de contaminación en el agua potable.

La Comisión afirma que este sistema de notificación es "más sencillo" que el de la anterior Directiva sobre el Agua Potable y reduce la cantidad de datos que deben recopilarse. Si se superan los valores límite, los Estados miembros deberán "actuar" para reducir los niveles de PFAS y proteger la salud pública, además de informar a la población.

"Estas medidas pueden incluir el cierre de pozos contaminados, la incorporación de tratamientos adicionales para eliminar los PFAS o la restricción del uso del agua potable mientras persista la superación de los límites", señala la Comisión.

Sutherland sostiene que estas normas informan a los europeos de cuándo ha llegado el veneno a sus grifos, pero no impiden que se fabrique, comercialice o libere al medio ambiente.

"Miles de 'sustancias eternas' siguen en circulación, amparadas por un sistema regulador que persigue la contaminación en lugar de prevenirla", afirma. "La vigilancia armonizada es importante, pero sin una aplicación sólida e independiente y sin sanciones reales para los productores, los Estados miembros pueden limitarse a comunicar datos sin adoptar medidas eficaces".

Qué falta en las políticas del Reino Unido y de la UE

Los ecologistas han criticado tanto la política del Reino Unido como la de la UE sobre las 'sustancias eternas', sobre todo porque no prevén una eliminación "integral y por familias" del uso no esencial de PFAS.

La UE examina actualmente una propuesta de "restricción universal" que abarcaría todos los productos que contengan PFAS, presentada en 2022 por cinco países, Suecia, Dinamarca, Alemania, Noruega y los Países Bajos.

"La regulación sigue avanzando sustancia por sustancia mientras miles de compuestos igual de persistentes siguen en circulación", señala Sutherland. "La persistencia es el peligro, pero la política sigue tratando estos compuestos como casos aislados en lugar de como una sola familia de contaminantes 'eternos'.

Sutherland sostiene además que en ambas ofensivas falta una responsabilidad clara y añade: "Es necesaria una aplicación más estricta del principio de quien contamina paga para que las industrias responsables de la producción de PFAS asuman los costes de la vigilancia, la descontaminación y la protección de la salud, en lugar de trasladar la carga a la ciudadanía y a unos servicios sanitarios ya desbordados". DEFRA no respondió a las críticas cuando fue contactado por 'Euronews Green'. La Comisión Europea ha sido consultada para recabar su valoración.

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