La simplificación es clave para reforzar la competitividad sanitaria de Europa, impulsar la innovación y llegar a los pacientes en toda la región, según el comisario europeo de Sanidad, Olivér Várhelyi.
"La salud sigue siendo, en mi opinión, el mayor reto que tenemos por delante en Europa, pero también en la parte del mundo en la que vivimos", afirmó el comisario europeo Olivér Várhelyi durante la Cumbre de la Salud de 'Euronews', celebrada el martes en Bruselas.
El aumento de las enfermedades no transmisibles, la falta de personal sanitario y el envejecimiento progresivo de la población están transformando el panorama sanitario europeo. Várhelyi subrayó que el modelo sanitario europeo es singular.
"Es único y debemos preservarlo, porque no solo es un valor en sí mismo, sino que nos diferencia y hace que nuestras sociedades confíen mucho más en él que en cualquier otro lugar del mundo", añadió. "Debemos asumir la realidad de que el sistema está sometido a presión y que no podemos dar por hecho que seguirá acompañándonos mañana".
En respuesta, la Unión Europea ha presentado recientemente varias reformas destinadas a reforzar el bloque y a mejorar su resiliencia y su capacidad de respuesta ante las crisis. "El potencial es enorme para nuestra economía y nuestra competitividad y, sobre todo, también para nuestro sistema sanitario", señaló Várhelyi.
El comisario asumió el cargo en 2024 y desde entonces ha impulsado algunas de las principales normas que rigen actualmente la sanidad europea. Impulsada por la escasez generalizada de medicamentos y las dependencias en la cadena de suministro de fármacos, la Unión Europea acordó en diciembre de 2025 una profunda reforma de las normas farmacéuticas del bloque.
"Este sector es uno de los grandes motores de la economía de la UE", sostuvo Várhelyi. Destacó, además, que la industria farmacéutica aporta alrededor del 5% del valor añadido de toda la industria manufacturera y representa casi el 11 por ciento de las exportaciones de la UE.
"Nuestra reforma aporta la actualización que tanto se necesitaba y debe prepararlo para el futuro. Está concebida para transformar nuestro sistema regulatorio de manera que pueda apoyar plenamente las terapias más innovadoras, especialmente para los pacientes cuyas necesidades médicas siguen sin cubrirse", añadió.
Siguiendo una línea similar de simplificación, la recientemente presentada Ley europea de biotecnología (EU Biotech Act) pretende facilitar el paso de los productos del laboratorio a la fábrica y al mercado.
El comisario de Sanidad explicó que la nueva Ley europea de biotecnología, junto con la actualización del reglamento sobre productos sanitarios, tiene la simplificación como eje central.
Várhelyi destacó que todas estas nuevas iniciativas situarán a la industria sanitaria europea a la vanguardia de la carrera mundial por la innovación y pondrán a disposición de la ciudadanía las mejores tecnologías de salud. "Este es el único modo de salvar el singular modelo sanitario europeo", afirmó.
A su juicio, las normas actuales generan costes innecesarios, cuellos de botella, incertidumbre para las empresas y retrasos importantes para los pacientes.
"Si simplificamos lo que debe simplificarse, aplicamos y hacemos cumplir las normas y las actualizamos, avanzaremos hacia el futuro que queremos, un futuro en el que la innovación prospere y las ideas se conviertan en tratamientos mucho más rápido", concluyó Várhelyi.