La princesa heredera Mette-Marit de Noruega ha sido incluida en la lista de espera para un trasplante de pulmón tras un grave empeoramiento de su enfermedad crónica. 'Euronews Salud' explica el contexto de este procedimiento.
La princesa heredera de Noruega, Mette-Marit, que padece una enfermedad pulmonar crónica incurable y cuyo estado se ha deteriorado recientemente, ha sido incluida en la lista de espera para un trasplante de pulmón, anunció este viernes la Casa Real.
"La evolución de la enfermedad pulmonar de la princesa heredera es grave. Tras una evaluación médica exhaustiva, se la ha incluido ahora en la lista de pacientes que se someterán a un trasplante de pulmón en cuanto sea posible", afirmó Are Holm, profesor de Medicina de la Universidad de Oslo y especialista en enfermedades respiratorias del Hospital Universitario de Oslo, Rikshospitalet, en un comunicado difundido por la Casa Real.
Mette-Marit fue diagnosticada en 2018 con una forma poco frecuente de fibrosis pulmonar que provoca dificultades respiratorias y que la ha obligado en repetidas ocasiones a coger bajas médicas y a reducir su agenda oficial. Mientras espera la intervención, la princesa heredera no podrá desempeñar sus funciones oficiales, señaló la Casa Real.
El príncipe heredero Haakon ajustará asimismo su agenda y limitará los viajes de mayor duración tanto dentro de Noruega como al extranjero antes y después de la operación. La pareja ha pospuesto la celebración de sus bodas de plata, prevista inicialmente para agosto de 2026.
Su hija, la princesa Ingrid Alexandra, también ha decidido interrumpir sus estudios en la Universidad de Sídney para acompañar a su madre en Noruega y planea permanecer en Oslo durante todo el otoño.
En sus últimas apariciones públicas, la princesa ha llevado una cánula conectada a un dispositivo de oxígeno que transporta un empleado de la Casa Real.
Los pacientes necesitan un trasplante de pulmón cuando no responden a otros tratamientos médicos.
Un trasplante de pulmón es una operación mayor que dura entre cuatro y ocho horas. La recuperación exige normalmente una estancia hospitalaria de dos a tres semanas y un seguimiento estrecho durante tres meses.
Tras la intervención, los pacientes deben tomar de por vida medicamentos inmunosupresores para evitar el rechazo del órgano. La mayoría recupera su actividad habitual entre tres y seis meses después de un trasplante satisfactorio.
Cómo funciona el proceso de trasplante de pulmón
En Europa, los países trabajan dentro de redes de trasplantes, sistemas de colaboración que coordinan las donaciones de órganos, tejidos o células y las asignan a los pacientes en espera. Noruega forma parte de Scandiatransplant, una organización de los países nórdicos que incluye Dinamarca, Estonia, Finlandia, Islandia, Noruega y Suecia.
La red cubre una población de aproximadamente 29,8 millones de personas y cada año se realizan en ella unos 2.000 trasplantes. A 1 de enero de 2026, 61 personas estaban en lista de espera para un trasplante de pulmón a través de Scandiatransplant, según los últimos datos de la organización.
En Noruega, unas 30 personas reciben cada año un trasplante de pulmón, según el Hospital Universitario de Oslo, el único centro del país que realiza este tipo de intervención.
El tiempo medio de espera en Noruega en 2025 fue de seis meses. La asignación no es cronológica y los órganos se destinan a los pacientes con mayor compatibilidad y urgencia.