La epidemia suma más de 2.300 fallecidos y supera el récord de víctimas registrado entre 2018 y 2020. En este 2026, las autoridades sanitarias alertan de la rápida propagación de la variante Bundibugyo, para la que no existen vacunas aprobadas.
Las cifras del Gobierno publicadas el lunes sitúan el total en 4.945 casos y 2.325 fallecimientos. En las últimas 24 horas se han registrado otros 101 contagios y 33 muertes. Más de 1.000 personas se han recuperado, mientras que 730 siguen en hospitales o en aislamiento.
El brote, el número 17 en la República Democrática del Congo, ya ha superado la cifra de fallecidos del brote de 2018-2020, que causó la muerte de 2.299 personas. La Organización Mundial de la Salud afirma que el virus se está propagando a un ritmo "excepcional", con 579 casos y 304 muertes registrados en los últimos datos semanales.
La limitada implicación de las comunidades sigue siendo un desafío clave
Trish Newport, coordinadora de emergencias de Médicos Sin Fronteras, aseguró que las comunidades deben implicarse más en la respuesta.
"La gente tiene que saber cuáles son los signos y síntomas y qué hacer si se pone enferma", declaró a la agencia The Associated Press.
El brote afecta a seis provincias del este de la República Democrática del Congo, con Ituri entre las zonas más castigadas. Algunas familias allí han perdido hasta 15 familiares, señaló Newport.
La respuesta se enfrenta a importantes obstáculos, entre ellos huelgas de personal sanitario sin cobrar, ataques de grupos rebeldes, carreteras en mal estado y desinformación sobre el ébola. La mayoría de los nuevos casos se detecta fuera de los grupos ya bajo vigilancia.
El virus podría haber circulado meses antes de que se declarara el brote
El virus responsable pertenece a la rara variante Bundibugyo, para la que no existe ninguna vacuna ni tratamiento aprobados. En Ituri hay ensayos clínicos en marcha.
Los expertos creen que el virus podría haber estado circulando en la ciudad minera de Mongbwalu ya en febrero, meses antes de que las autoridades declararan oficialmente el brote el 15 de mayo.
La ONU ha asignado 30,5 millones de dólares adicionales y ha enviado 20 personas más para apoyar la respuesta. El responsable humanitario de la ONU, Tom Fletcher, calificó la situación de "llamada de atención" y pidió más rapidez y apoyo internacional.