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La misión militar europea en el Sahel, seriamente debilitada

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Por Gregoire Lory  & Ana Lázaro
La misión militar europea en el Sahel, seriamente debilitada
Derechos de autor  Wiki Commons

La tensión es máxima entre Francia y Mali. 

La expulsión del embajador galo en Bamako, esta misma semana, ha elevado las dificultades a un nuevo nivel. Pero la crisis va más allá del simple marco bilateral entre París y su antigua colonia. Está también afectado a la Unión Europea y a su misión militar en la región del Sahel, conocida como Takuba.

La junta militar maliense, en el poder tras dos golpes de Estado en 2020 y 2021, protestó el mes pasado por el despliegue de fuerzas danesas en su territorio. Lo que llevó a Copenhague a anunciar que retiraba a sus soldados presentes sobre el terreno en el marco de la misión Takuba. Eran apenas un centenar, pero la situación plantea serios interrogantes sobre el futuro de la intervención europea en el país africano.

¿Qué es el grupo de trabajo Takuba?

Takuba nació en marzo de 2020. Es una coalición de fuerzas europeas creada para apoyar al ejército de Mali. Sobre el papel, su objetivo es reemplazar la Operación Barkhane francesa, que París lanzó para detener el avance yihadista.

Actualmente está dirigida por el coronel sueco Peter y cuenta con 14 países: Alemania, Bélgica, Dinamarca, Estonia, Francia, Grecia, Italia, Noruega, Países Bajos, Portugal, Rumanía, Reino Unido, Suecia y República Checa.

Takuba opera bajo bandera europea, pero las fuerzas y los medios militares que la componen son mayoritariamente franceses. En total cuenta con cerca de 800 soldados y casi la mitad han sido enviados por París. 

Para muchos analistas, esta misión responde al deseo de París de involucrar a sus socios europeos en la lucha contra el terrorismo en el Sahel.

Embrión de una fuerza europea

Para el presidente francés, el grupo de trabajo Takuba es también el embrión de las fuerzas de intervención especiales europeas. Unas fuerzas cuya toma de decisiones sería más rápida. A ojos de París, Takuba puede servir como referente en materia de defensa y seguridad en la UE.

"Es un precursor, pero un precursor muy francés", subraya Jean-Pierre Maulny, subdirector del Instituto de Relaciones Internacionales y Estratégicas (IRIS). “Francia ha implicado a sus socios europeos y debe mantenerlos informados sobre las decisiones a tomar”.

De esta manera, la junta maliense ha golpeado en el flanco débil del sistema europeo, cuestiondo un despligue bajo bandera comunitaria. Bamako “no ha actuado directamente contra París, pero ha debilitado a Francia frente a sus socios europeos”, analiza Maulny.

Suecia, Estonia y la República Checa participan en Takuba con unas pocas decenas de soldados pertenecientes a sus fuerzas especiales, mientras que Italia participa a nivel de logística.

Y a estas dificultades, se suma la decisión de Bamako de pedir ayuda a los mercenarios rusos del grupo Wagner, lo que está cambiando radicalmente la situación en términos de geopolítica.

En estas condiciones, algunas capitales empiezan a dudar sobre la conveniencia de enviar refuerzos. De hecho, Suecia ya ha anunciado su retirada de Takuba a finales de este año.

¿Qué futuro para Takuba?

Una retirada pura y simple de las fuerzas francesas no parece posible, especialmente con las elecciones presidenciales a la vuelta de la esquina. Además, "esto plantearía problemas a los socios europeos", subraya Maulny. Aunque cabría imaginar “un reformateo de esta misión cerca de la zona de las tres fronteras -Malí, Níger y Burkina Faso- aunque no en Malí”.

Para la eurodiputada belga Maria Arena, del grupo Socialista, cualquier operación exterior europea no debe limitarse "solo a una presencia militar, ya que eso no es suficiente". La parlamentaria subraya que si los países del Sahel piden apoyo "en la lucha contra el crimen y el yihadismo, la ayuda europea es necesaria". Pero añade que "toda la población" debe beneficiarse de esta ayuda.

En el futuro inmediato, París podrá contar con el apoyo de la UE. A través de un comunicado, el Alto Representante para la Política Exterior comunitaria, Josep Borrell, ha hecho saber que "la Unión Europea, que está plenamente comprometida con la paz y la estabilidad en el Sahel, a petición de los Estados y en apoyo de las poblaciones, expresa su apoyo y su solidaridad con Francia".

Esta previsto que los 27 aprueben  sanciones contra varios miembros de la junta militar maliense.