El proyecto de ley habría permitido a Varsovia acceder a fondos del programa Acción para la Seguridad en Europa (SAFE) de la Unión Europea. El primer ministro polaco, Donald Tusk, ha criticado duramente la decisión de Karol Nawrocki.
El presidente de Polonia, Karol Nawrocki, ha vetado una ley que habría permitido al país acceder a casi 44.000 millones de euros en préstamos de la UE para defensa, lo que ha agravado el enfrentamiento político con el Gobierno del primer ministro Donald Tusk sobre cómo financiar el gasto de defensa del país.
El proyecto de ley habría permitido a Varsovia acceder a fondos del programa de la UE Acción para la Seguridad en Europa (SAFE), una iniciativa de 150.000 millones de euros destinada a impulsar el gasto en defensa y reforzar la industria de defensa europea. Polonia iba a recibir unos 43.700 millones de euros en préstamos en el marco del programa, lo que la convertía en la mayor beneficiaria potencial.
Préstamos de la UE para acelerar la inversión militar
La coalición pro-UE de Tusk había apoyado firmemente la legislación, argumentando que los préstamos proporcionarían una financiación favorable para acelerar la modernización militar de Polonia en un momento de mayor preocupación por la seguridad tras la invasión a gran escala de Ucrania por Rusia a principios de 2022.
Los funcionarios dijeron que la financiación podría apoyar una amplia gama de proyectos de defensa, incluido el fortalecimiento de la frontera oriental del país y la inversión en la producción nacional de armas.
Pero Nawrocki, alineado con la oposición conservadora, argumentó que depender de los préstamos de la UE podría aumentar la dependencia de Polonia respecto a Bruselas. En su lugar, ha propuesto utilizar recursos nacionales para financiar las inversiones en defensa, incluidos los beneficios de las reservas del banco central del país.
La decisión provocó rápidas críticas de los miembros del Gobierno. En un post en X, Tusk escribió: "El presidente ha perdido su oportunidad de actuar como un patriota", refiriéndose a lo que describió como una ocasión perdida de conseguir financiación de la UE para inversiones en defensa.
También anunció una reunión especial del Gabinete el viernes por la mañana, en la que presentará medidas alternativas para aprobar el préstamo. Tusk dijo anteriormente que su Gobierno está preparando un "plan B" que permitiría a Polonia acceder a los fondos SAFE.
El ministro de Asuntos Exteriores, Radosław Sikorski, también criticó la medida en las redes sociales, advirtiendo de que bloquear el acceso al mecanismo de la UE podría debilitar la capacidad de Polonia para reforzar su defensa.
El ministro de Defensa, Władysław Kosiniak-Kamysz, apoyó la propuesta del Gobierno, argumentando que los préstamos de la UE permitirían a Polonia ampliar el gasto militar sin suponer una carga adicional para el presupuesto nacional.