Loader
Encuéntranos
Publicidad

Europa lidera la investigación militar, pero pierde la carrera de la IA y los drones

Un soldado ucraniano lanza un dron de reconocimiento polaco FlyEye de la empresa WB Electronics SA.
Un soldado ucraniano lanza un dron de reconocimiento polaco FlyEye de WB Electronics SA. Derechos de autor  AP Photo
Derechos de autor AP Photo
Por Evi Kiorri
Publicado última actualización
Compartir Comentarios Sigue a Euronews en Google
Compartir Close Button

Los científicos europeos van por delante, sus Ejércitos no. El continente lidera la investigación en IA, drones, robótica, tecnología cuántica y ciberseguridad, pero ve a Estados Unidos adelantarse en su despliegue.

La UE va a invertir 115 millones de euros, a través de AGILE, en inteligencia artificial, drones, robótica, tecnologías cuánticas y ciberseguridad. La ciencia en Europa es de primer nivel mundial. El problema es la puesta en práctica, Europa no logra convertir con rapidez sus avances en capacidades militares.

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Esta es la conclusión tajante de una nueva investigación de BCG elaborada junto al general Lavigne, ex comandante supremo aliado de Transformación de la OTAN. El debate ya no gira en torno a la innovación, sino a la implantación.

"Los europeos cuentan, con diferencia, con las publicaciones y la investigación fundamental más avanzadas, pero Estados Unidos, en estas mismas tecnologías, está mucho más adelantado en patentes y, lógicamente, también en su aplicación", explica Nikolaus Lang, socio sénior de Boston Consulting Group y responsable mundial del BCG Institute. "Europa vive aún en la fase de exploración y Estados Unidos en la de explotación".

La paradoja de la investigación

A lo largo de todos los frentes, desde la tecnología militar, la inteligencia artificial y la cuántica hasta los drones y las telecomunicaciones, los científicos europeos están produciendo la investigación básica más avanzada del mundo. Sobre el papel, eso debería ser una ventaja estratégica. En la práctica, se está desperdiciando.

La brecha de financiación salta a la vista. En la última década, Estados Unidos ha invertido 70.000 millones de dólares en capital riesgo para tecnología de Defensa. Europa ha invertido 7.000 millones de euros, casi una décima parte. Las patentes estadounidenses en esas mismas tecnologías superan ampliamente a las europeas. Y el despliegue ni siquiera es comparable.

Europa brilla en el laboratorio, pero avanza con lentitud en el campo de batalla. Estados Unidos está convirtiendo ideas europeas en armamento mientras Europa se queda atrás.

Drones, la ilustración más clara

La brecha es aún más visible, e incluso peligrosa, en la guerra con drones. Antes de la invasión rusa de Ucrania, ningún Ejército europeo disponía de más de 2.000 drones. Hoy ambos bandos en el conflicto consumen entre seis y siete millones al año. El choque cuantitativo por sí solo ha dejado al descubierto las limitaciones del sistema europeo de adquisiciones militares.

El desafío cualitativo es igual de grave. "Los drones evolucionan tecnológicamente cada tres a seis meses", explica Lang. "Así que también resulta complicado comprar millones de drones que estarán obsoletos dentro de 12 meses".

El sistema de adquisiciones europeo, diseñado para tanques y misiles con ciclos de varios años, no puede seguir ese ritmo. La vulnerabilidad tiene causas más profundas, la tecnología básica de los drones depende de cadenas de suministro chinas, no europeas.

El contraste con el ritmo de innovación en Ucrania es llamativo. "Ucrania innova a velocidad de guerra y Europa sigue a velocidad de paz", afirma Lang.

La maquinaria de despliegue que Europa no tiene

Estados Unidos tiene burocracia, pero también válvulas de escape. Unidades específicas de contratación que pasan de la propuesta al contrato en 60 a 90 días y logran que la tecnología llegue al frente en menos de dos años. Europa no dispone de nada similar a esa escala.

AGILE, lanzado en marzo con 115 millones de euros, pretende cerrar la brecha estructural, no la científica. El fondo se dirige a 'startups' y pymes de inteligencia artificial, drones, robótica, tecnologías cuánticas y ciberseguridad. Se suma a EDIRPA, el impulso comunitario a la contratación conjunta, y a ASAP, que respalda la producción de munición con 31 proyectos ya en marcha.

Lang las valora positivamente, pero deja claro lo que representan. "Si quieres mover un petrolero, tienes que poner en marcha unas cuantas lanchas rápidas", afirma. "Y creo que estas lanchas permiten que algunas iniciativas crezcan".

El petrolero, entretanto, no se mueve lo suficientemente deprisa. "Todavía el 80% de las adquisiciones europeas se decide a nivel nacional y el 90% de la I+D también es nacional", señala Lang. "Necesitamos muchas más iniciativas de este tipo para superar la fragmentación que vemos en Europa en materia de Defensa".

Una solución a una década vista

Empiezan a percibirse movimientos. Los grandes contratistas de Defensa están dando un paso al frente. Los ministerios se movilizan. La ciencia existe. Pero levantar una base tecnológica militar europea soberana es un reto generacional.

"Este es un recorrido de cinco a diez años", afirma. "Muchas de las grandes empresas europeas del sector han asumido el reto en todos los países, pero a mi juicio se trata de un proyecto de probablemente cinco, pero más bien diez años".

El eslabón que falta, sostiene, es el capital. Europa tiene las 'startups', el talento, la investigación. Lo que no tiene es un canal de financiación que convierta esos avances en capacidades militares operativas.

"Tenemos que movilizar más capital para apoyar a las 'startups' que están en Europa, que hacen una gran investigación básica, pero que necesitan apoyo para pasar de la exploración a la explotación".

Ir a los atajos de accesibilidad
Compartir Comentarios Sigue a Euronews en Google

Noticias relacionadas

¿Es Agile, el nuevo programa piloto de la UE, la respuesta para impulsar la innovación en Defensa?

IA, drones y computación cuántica: el nuevo plan Agile prepara a la UE para la guerra del futuro

La UE lanza su gran plan para evitar apagones con más almacenamiento de energía