Nepal apenas ha contribuido a las emisiones que impulsan el calentamiento global, pero se encuentra entre los países más expuestos a sus consecuencias.
Con un balance de muertos que supera los 1.000 y miles de desaparecidos, la dimensión humana de la catástrofe de las inundaciones en Nepal es innegable. Algunos cálculos apuntan a que los costes de la reconstrucción podrían alcanzar hasta una décima parte de toda la economía del país.
Ahora la atención se centra en qué ha provocado la catástrofe y en cómo evitar devastaciones de esta magnitud cuando vuelvan a producirse fenómenos "sin precedentes" como este que, según los científicos, se repetirán.
El primer ministro nepalí, Balendra Shah, ha vinculado la catástrofe al cambio climático y ha afirmado: "La crecida del río Bhote Koshi, en Rasuwa, no fue una inundación cualquiera. Fue uno de los grandes desastres de la región, provocado por una avalancha de nieve y hielo en la zona del Himalaya".
En ese mensaje en redes sociales añadió: "Ha llegado el momento de plantear con firmeza ante la comunidad internacional la cuestión de los desastres que estamos sufriendo como consecuencia del cambio climático".
Cabe suponer que se refiere a los países ricos e industrializados, responsables de la gran mayoría de las emisiones de carbono, a diferencia de Nepal, que es un país predominantemente rural.
"Nepal está pagando el precio de una crisis que no ha provocado. Este es un momento para que los países no solo entiendan hasta qué punto los impactos climáticos pueden causar estragos, sino también cuánto se necesita con urgencia para situar la acción climática en el centro de las políticas de desarrollo", reclama Aarti Khosla, directora de la consultora de investigación Climate Trends.
¿Qué ha provocado la inundación en Nepal?
El 26 de agosto, una riada súbita arrasó el distrito de Rasuwa, en Nepal, después de que un enorme bloque de hielo glaciar y roca se desprendiera a una altitud de unos 5.200 metros y se precipitara unos 1.200 metros hacia el valle.
El organismo intergubernamental Centro Internacional para el Desarrollo Integrado de las Montañas (ICIMOD), con sede en Katmandú, ha concluido que la riada fue probablemente desencadenada por una avalancha de hielo y roca, y no por la rotura de un lago glaciar.
Conviene recordar que los estudios de atribución llevan meses y que los investigadores siguen analizando la secuencia precisa de los hechos y si cambios a largo plazo, como la degradación del permafrost y la inestabilidad de las laderas rocosas, desempeñaron algún papel.
El glaciar en el centro del desastre llevaba décadas retrocediendo
Se ha sabido que el glaciar que colapsó en Nepal llevaba décadas en retroceso, como muchos glaciares en toda Europa.
"El glaciar que acabó colapsando retrocedió aproximadamente 450 metros entre 1990 y 2020, lo que probablemente redujo el soporte mecánico que proporcionaba a la ladera rocosa subyacente", explica la profesora Maria Shahgedanova, climatóloga que investiga los impactos del clima en los glaciares de montaña en la Universidad de Reading, en el Reino Unido.
Desde hace décadas se sabe que el cambio climático está provocando el deshielo de los glaciares en todo el mundo, lo que aumenta el riesgo de este tipo de desastres. Los científicos señalan que el Himalaya, la cordillera más alta del planeta, está perdiendo hielo más rápido que la media global.
"Este episodio demuestra cómo los cambios impulsados por el clima en la criosfera pueden modificar las condiciones y hacer que los peligros en las regiones de alta montaña sean aún más arriesgados para las personas que viven allí. Estos fenómenos no se pueden evitar, pero sí es posible reducir sus impactos mediante una evaluación sistemática de riesgos y una vigilancia constante", explica Shahgedanova.
El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, que visitó Nepal en 2023, advirtió de que las regiones del Himalaya están lidiando con un rápido deshielo de sus glaciares y que "los tejados del mundo se están derrumbando".
¿Habrían ayudado las alertas tempranas en Nepal?
Puede consolar en cierta medida a familiares y amigos de las víctimas saber que los expertos creen que habría sido "muy difícil" prever la catástrofe. Pero una mejor preparación sí habría ayudado.
"Fue una catástrofe sin precedentes e inesperada. Sencillamente no hubo detección ni tiempo para emitir una alerta. El episodio fue un fenómeno de aparición súbita que los sistemas convencionales de aviso no pueden captar", explica el doctor Farooq Azam, especialista sénior en criosfera y responsable de intervenciones en ICIMOD. "En avalanchas de roca y hielo como esta, establecer un sistema de alerta es muy difícil, porque localizar los puntos de ruptura puede resultar complejo, a veces están por debajo del lecho rocoso o del glaciar y no son fácilmente visibles ni por satélite ni a simple vista".
¿Qué necesita hacer Nepal para estar mejor preparada frente a los desastres?
ICIMOD señala que hay tres prioridades inmediatas para mejorar la preparación de la región ante desastres vinculados al calentamiento global. En primer lugar, garantizar que existan políticas claras que determinen qué usos se pueden dar al suelo, especialmente en las zonas próximas a los ríos, las laderas y las montañas.
En segundo lugar, evaluar cómo puede influir el entorno en las infraestructuras mediante estudios de impacto ambiental antes de su construcción, y analizar también cómo las condiciones ambientales podrían afectarlas a lo largo de su vida útil.
En tercer lugar, recuperar el conocimiento indígena en la planificación del riesgo. Históricamente, las comunidades se asentaban a mayor altura y lejos de los cauces, mientras que los nuevos desarrollos se han acercado cada vez más a las orillas y, en algunos casos, incluso a los lechos de los ríos. Ese conocimiento indígena debería orientar la planificación contemporánea del riesgo de desastres y del uso del suelo, según ICIMOD.
"Si esta desgarradora tragedia sirve para que los países comprendan la necesidad de un enfoque compartido, para reforzar la adaptación y la resiliencia, las señales de alerta temprana y la vigilancia transfronteriza, será un avance para la humanidad en el orden mundial fragmentado en el que vivimos hoy", afirma Khosla.