En la capital de Nepal, las familias que buscan a sus familiares desaparecidos tras las devastadoras inundaciones de la semana pasada están colocando fotografías en un muro frente al Hospital Universitario Tribhuvan.
El muro de 25 metros está cubierto de imágenes de nepalíes y extranjeros, mientras sus allegados se aferran a la esperanza de encontrar a sus seres queridos con vida.
Las inundaciones se desencadenaron tras el desprendimiento de un glaciar del Himalaya en la frontera entre Nepal y China el 26 de agosto, que arrastró agua y escombros a través de varias comunidades.
El número de víctimas mortales en Nepal supera ya las 1.000, mientras unas 4.000 personas siguen desaparecidas. Los equipos de rescate continúan llegando a las zonas remotas, pero las carreteras y las infraestructuras dañadas dificultan sus labores.