El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) señaló que el desastre se debió al colapso de un glaciar que desencadenó un gran flujo de restos helados. Entre los desaparecidos hay numerosos turistas extranjeros, incluidos senderistas en el país himalayo, además de decenas de peregrinos hindúes.
Los equipos de rescate avanzaron el jueves entre el barro en busca de más de 1.400 personas desaparecidas tras las inundaciones repentinas y los corrimientos de tierra que golpearon la frontera entre Nepal y Tíbet, mientras el balance de muertos volvía a aumentar hasta al menos 469 y aldeas enteras eran arrasadas.
Un día después de que una devastadora pared de agua helada y barro, similar a un tsunami, arrasara localidades bajo una avalancha de lodo, sepultara viviendas, destruyera puentes y presas y se llevara vehículos como si fueran juguetes, los expertos advertían del riesgo de nuevas inundaciones.
Entre los desaparecidos hay numerosos turistas extranjeros, incluidos senderistas en el país himalayo, además de decenas de peregrinos hindúes que viajaban al sagrado monte Kailash, en Tíbet, cubierto de nieve.
El Servicio Geológico de Estados Unidos (US Geological Survey, USGS) indicó que la catástrofe fue provocada por el colapso de un glaciar que desencadenó un enorme flujo de escombros helados. El cambio climático está provocando el deshielo de los glaciares en todo el mundo, lo que incrementa el riesgo de inundaciones de lagos glaciares y de colapsos glaciares.
Los equipos de emergencia se apresuraban a sacar a los supervivientes de las zonas afectadas, mientras soldados nepalíes utilizaban perros rastreadores para buscar cuerpos sepultados bajo la tierra. "Es un cementerio gigantesco", dijo a la agencia AFP Omkar Joshi, un agente de aduanas nepalí de 35 años rescatado de lo alto de una colina en la localidad fronteriza de Timure.
"Lo único que queda es arena y piedras pequeñas, empapadas de sangre humana". La Policía nepalí informó de que había recuperado 389 cadáveres. Otras 910 personas, entre ellas 517 turistas extranjeros, seguían ilocalizables en el país. Pekín señaló que 100 ciudadanos chinos, que no figuran en ese recuento, también están desaparecidos en Nepal.
Los indios constituyen el mayor grupo de extranjeros desaparecidos, mientras que Estados Unidos indicó que 90 de sus nacionales no han podido ser contactados. Según la Oficina de Turismo de Nepal, entre los extranjeros de los que no se tiene noticia hay ciudadanos de Australia, Reino Unido, Malasia, Países Bajos, Portugal, Sudáfrica y Corea del Sur. El Ministerio de Asuntos Exteriores de España ha informado de 4 españoles desaparecidos.
En China, los medios estatales informaron de que el "desastre por corrimientos de tierra" en el puerto de Gyirong, en Tíbet, causó la muerte de tres personas, mientras que 558, entre ellas 260 extranjeros, están desaparecidas. El primer ministro chino Li Qiang visitó la zona el jueves para supervisar las labores de ayuda, según los medios estatales.
Tsunami interior
El primer ministro Balendra Shah, que pidió al país que "permanezca unido" pocas horas después de la catástrofe, recorrió el jueves algunas de las zonas más afectadas. Según un comunicado de su despacho, Shah instó a las autoridades locales a "proporcionar ayuda inmediata a las familias desplazadas" y a reabrir las carreteras bloqueadas.
La repentina avalancha de barro y escombros fue "como un tsunami interior", que avanzó casi 170 kilómetros hacia el sur dentro de Nepal, afirmó la historiadora ambiental Ruth Gamble, de la Universidad La Trobe de Australia.
El líder espiritual budista, el Dalai Lama, que vive exiliado en India, aseguró que "rezará por todos los que han perdido la vida". Responsables del Gobierno chino en Tíbet movilizaron a casi 800 trabajadores de emergencia, además de perros rastreadores y lanchas rápidas para apoyar las labores de rescate, informó la agencia oficial Xinhua. Las promesas de ayuda y asistencia comenzaron a llegar poco después de conocerse la magnitud de la catástrofe.
Colapso glaciar
El USGS señaló que el colapso de un glaciar provocó actividad sísmica y tuvo impactos "catastróficos" aguas abajo en Nepal y Tíbet. Añadió que "este evento se informó inicialmente como un terremoto de magnitud 4,4", pero que, tras analizar los registros sísmicos, se comprobó que se trataba en realidad de un "colapso glaciar y un flujo de escombros".
Persisten los temores a nuevas posibles inundaciones, con agua retenida por las inmensas acumulaciones de escombros que obstruyen el valle. "Con un bloqueo aún encajado río arriba en el río fronterizo entre Nepal y China, las autoridades advierten de que puede producirse una segunda inundación", explicó Qianggong Zhang, responsable de riesgos climáticos y ambientales en el Centro Internacional para el Desarrollo Integrado de las Montañas, con sede en Katmandú.
La División de Predicción de Inundaciones de Katmandú emitió el jueves un "aviso especial" en el que advertía de la formación de un lago creciente tras los escombros del corrimiento de tierra y pedía máxima precaución.
Decenas de devotos hindúes de todo el mundo figuran entre los cientos de desaparecidos en la frontera, afirmó el líder espiritual indio Sadhguru el jueves. Regresaban de una peregrinación al monte Kailash, en el lado chino de la frontera, cuando les sorprendieron las inundaciones en un puesto de inmigración.
"Todo el grupo estaba en el edificio", afirmó Sadhguru en un mensaje en vídeo dirigido a sus millones de seguidores, llorando mientras hablaba desde Tíbet, con los gritos de angustia de otros peregrinos de fondo. "Es un acontecimiento terrible y extraordinario".